PATRIMONIO

La reconstrucción de la Torre Nueva de Zaragoza consigue un apoyo casi unánime en las Cortes

Solo IU votó en contra de la iniciativa de la Fundación Ingenio Azul 

Teruel Existe se abstuvo y el PP, que gobierna en Zaragoza, dijo sí

La Torre Nueva de Zaragoza, en una fotografía del siglo XIX.

La Torre Nueva de Zaragoza, en una fotografía del siglo XIX. / GRAN ARCHIVO ZARAGOZA ANTIGUA

Iván Trigo

Iván Trigo

El proyecto para volver a construir la Torre Nueva de Zaragoza, demolida en 1892, contó este jueves con un apoyo casi unánime por parte de los parlamentarios aragoneses en las Cortes. Solo IU votó en contra, mientras que los tres diputados de Aragón-Teruel Existe se abstuvieron, por lo que esta iniciativa de recreación del patrimonio desaparecido de la capital aragonesa promovida por la Fundación Ingenio Azul cuenta ya con un amplio respaldo político.

Fueron el PSOE, CHA y el PAR los tres partidos que defendieron y asumieron como propia una Proposición No de Ley (PNL) registrada por esta fundación. A su propuesta se añadieron enmiendas del PP y Vox para especificar que la construcción de «la nueva Torre Nueva» se tendrá que hacer con respeto al patrimonio histórico y artístico de la ciudad.

Y más allá del amplio apoyo que recibió esta PNL en este caso sí que resulta muy importante quienes votaron a favor de la misma. Que los populares, que gobiernan en el Ayuntamiento de Zaragoza, dieran su voto favorable puede implicar que esta vez sí sea el intento definitivo, después de once, de volver a levantar la Torre Nueva.

Y es que este proyecto, que se financiará con fondos privados, deberá contar indudablemente con el apoyo y el impulso del Ayuntamiento de Zaragoza. El concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, ya ha dicho en público y en más de una ocasión que le parece una iniciativa cuando menos interesante, si bien la alcaldesa no ha sido tan tajante hasta la fecha.

En su exposición de motivos, el PSOE defendió que reconstruir la Torre Nueva para recuperar «un símbolo de la ciudad que, me atrevería a decir, sigue siéndolo 132 años después de su demolición», defendió Carmen Dueso. Por su parte, Alberto Izquierdo, del PAR, lo describió como «un proyecto ilusionante» y recordó que su partido lo llegó a incluir en su programa electoral.

No obstante, fue el portavoz de CHA, José Luis Soro, el que con más elocuencia defendió la propuesta para volver a levantar esta construcción icónica, que se mandó construir en 1504.

El no de IU

Soro hizo un relato histórico que fue aplaudido incluso por los diputados del PP, lo que dio para bromear en un parlamento al que también ha llegado la polarización que asola la escena política. «Este no es un proyecto de restauración ni de rehabilitación. Hablamos de otra cosa: hablamos de recuperar nuestra memoria y de hacer justicia a un monumento que jamás tendría que haber desaparecido», dijo el portavoz de la Chunta.

«Fue el símbolo de Zaragoza durante más de cuatro siglos y lo seguiría siendo si la piqueta de la sinrazón y el desprecio a nuestro patrimonio no la hubiera derruido». Por su parte, Aragón-Teruel Existe se abstuvo al considerar que hay otros monumentos en la comunidad que todavía siguen en pie y que requieren de fondos y atención antes de desaparecer, un argumento similar al que usó el portavoz de IU, Álvaro Sanz, para justificar su voto en contra.

La Torre Nueva de Zaragoza era de estilo mudéjar, tenía más de 80 metros de altura, se situaba en la plaza San Felipe y era famosa por su inclinación, más acusada que la de la torre de Pisa.