Un proyecto estratégico

La Romareda inicia este lunes una nueva era después de dos décadas de fiascos

Este lunes comienzan los trabajos que culminarán con el derribo del Gol Sur, la antigua Gerencia de Urbanismo y el Cubo La entrada y salida de camiones a la zona será constante en las próximas semanas

Perspectiva actual de La Romareda, con el Gol Sur al fondo.

Perspectiva actual de La Romareda, con el Gol Sur al fondo. / LAURA TRIVES

Iván Trigo

Iván Trigo

Llegó el día. Después de meses (años) de debates, especulaciones, fiascos, proyectos, planes a, b y c, arquitectos, recreaciones y elecciones, La Romareda inicia una nueva era. Este lunes, 8 de junio de 2024, comienzan los trabajos para construir un nuevo estadio en Zaragoza. En las próximas semanas se procederá al derribo de la grada del Gol Sur, el edificio de la antigua Gerencia de Urbanismo y el Cubo, mientras ayer continuaban las labores para despejar el césped del escenario del concierto de Enrique Bunbury, que sirvió de colofón a una historia, la de levantar un nuevo campo de fútbol, que acumula muchos fracasos y que se asoma a su primer y definitivo éxito. 

No obstante, dado el historial, hay quien no se acaba de creer que este día haya llegado. En la mente de muchos sigue estando el 17 de abril de 2006. Ese día también iban a comenzar las obras para construir un nuevo estadio en el mismo emplazamiento que el actual. El proyecto fue diseñado entonces por Carlos Lamela –es uno de los tres proyectos que se han pagado y que nunca han visto la luz–. Pero esa misma jornada, cuando los operarios ya habían comenzado a vallar el perímetro del estadio, un juez paralizó los trabajos tras la presentación de un recurso por parte del PAR y el PP.

Pero eso es parte del negro pasado de La Romareda. Hoy el camino parece despejado y el impulso del Mundial de 2030, en el que Zaragoza tiene un hueco (casi) asegurado, garantizan que esta vez, como tantas veces han dicho ya Jorge Azcón y Natalia Chueca, sea la definitiva. Pero el camino no va a ser fácil.

Todavía falta por conocer el presupuesto final del estadio, una cifra que este lunes debería concretarse. Falta saber si la sociedad Nueva Romareda SL, compuesta por el ayuntamiento, la DGA y el club, sumará un nuevo socio con Ibercaja como candidato preferente. De esto último dependerá la cantidad de dinero que los socios públicos y privados embarcados en el proyecto vayan a tener que pedir. Y, aunque en el presente la implicación del Real Zaragoza está atada, su permanencia en Segunda División durante muchos más años podría dificultar las capacidad económicas del club. Y es la sociedad anónima el socio al que más dinero le falta por aportar hasta llegar a los 40 millones comprometidos.

Afecciones por las obras

Pero eso es parte del futuro. El presente próximo pasa por el inicio de unas obras que, aunque no van a generar afecciones demasiado importantes, sí que van a tener consecuencias en el día a día de los zaragozanos. La entrada y salida de camiones a la zona va a ser constante –y hay que tener en cuenta que hay un hospital al lado–, aunque dado que cerca queda una de las principales salidas de la ciudad, la que lleva a Cuarte, los problemas no se prevé que sean significativos.

La adjudicataria de los trabajos que ahora se van a realizar es la UTE OHLA-Deltapunt 3000, que ejecutará las obras por 3,1 millones de euros, un millón menos de lo previsto. Lo primero que debe hacer es entregar el plan de desamiantado de las cubiertas del estadio y de inmediato se iniciarán también los derribos del Cubo y del edificio de la antigua Gerencia de Urbanismo, anexo a la Tribuna Preferente.

Recreación del futuro aspecto de La Romareda. A

Recreación del futuro aspecto de La Romareda. A / IDOM

Es esta parte de las obras la que corre más prisa, puesto que para el segundo fin de semana de septiembre debe quedar despejada la fachada oeste de La Romareda para que los aficionados puedan utilizar los accesos de la plaza Eduardo Ibarra.

Para entonces, cuando se inicie la temporada, deberán haber comenzado también los derribos del Gol Sur, puesto que a finales de 2024 deberá haberse excavado ya un sótano bajo este graderío y rellenado los cimientos del futuro nuevo estadio. El resto de las tribunas se dejarán para una segunda fase que, no obstante, tendrá que licitarse sin mucha demora para que pueda iniciarse en agosto de 2025 o antes, cuando el Real Zaragoza se haya mudado ya al estadio modular del Parking Norte, donde el club blanquillo jugará como local hasta 2028, año en el que la nueva Romareda tendrá que estar terminada.

Políticamente, las obras en el estadio van a ser también una baza recurrente a lo largo de los próximos años. Curioso es, por ejemplo, que el debate del estado de la ciudad, el primero de Chueca, se vaya a celebrar esta misma semana, coincidiendo con el inicio de los trabajos en La Romareda, cuando tradicionalmente esta cita ha tenido lugar en noviembre.

Y que no se engañe nadie, este año solo se va a proceder al derribo del Cubo, el Gol Sur y la antigua Gerencia de Urbanismo. En 2025 será cuando las obras alcancen al conjunto del estadio y cuando realmente el vetusto coliseo zaragocista cerrará sus puertas para siempre, puesto que durante esta temporada el club maño va a seguir jugando en La Romareda. Por tanto, quedan despedidas, homenajes, actos y convocatorias en el campo de fútbol municipal durante meses. Cada vez que vengan mal dadas en la plaza del Pilar, desde la Alcaldía mirarán hacia la plaza Eduardo Ibarra. Y es que después de más de 20 años de intentos, tiene mérito haber sacado adelante un proyecto, lo que implica que va a estar hasta en la sopa.