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El mercado gastronómico de Puerta Cinegia: del éxito al cierre y la llegada de una nueva esperanza

Los grupos Aura y Cachirulo se encargarán de gestionar este espacio ubicado en la segunda planta del complejo. La reforma está avanzando a buen ritmo durante este verano

Zaragoza

El complejo de usos mixtos Puerta Cinegia, situado en plena plaza España y con dos entradas en el Tubo, es un espacio emblemático de Zaragoza. En él este año reabrirá el mercado gastronómico que tuvo que cerrar en 2020.

Este fue el mayor atractivo comercial del lugar. Recibió el nombre de Puerta Cinegia Gastronómica y se inauguró en 2015. La iniciativa, promovida por Ordi Management Services, tenía como objetivo concentrar la variada oferta culinaria de Zaragoza en el corazón de la ciudad. Bares y restaurantes del entorno abrieron sus puestos en la planta superior del edificio, con una superficie 2.200 metros cuadrados y mesas comunes para invitar a la rotación de los clientes entre las distintas propuestas.

La idea cosechó mucho éxito durante varios años, pero se vio frustrada con la llegada de la pandemia. De esta época gloriosa queda un negocio abierto, El Cantábrico, y una estatua de César Augusto de diez metros de altura que presidía el complejo y acaparaba las miradas de los turistas. A pesar de esa estocada final que parecía haberle dado el covid, el mercado parece que vuelve a resurgir cuatro años después, gracias a que los grupos Aura y Cachirulo han retomado el proyecto y están trabajando para reabrirlo manteniendo el mismo nombre.

El único restaurante que se mantiene, El Cantábrico, ve con muy buenos ojos la reapertura. "Estamos deseando que abran el nuevo, la perspectiva es buena. Es algo que ya se ha probado y que ha funcionado muy bien", explica Enrique Abad, el propietario del negocio.

El Cantábrico aunque estaba con el resto de puestos tenía un rol diferente a los demás y, por tanto, pudo mantenerse. "Cuando todo se quedó parado por la pandemia. Luego, cuando la propiedad no pudo hacer frente a las cargas económicas tuvieron que salir a concurso de acreedores a nosotros nos permitieron seguir desarrollando nuestra actividad", explica Enrique.

Restaurante El Cantábrico

Restaurante El Cantábrico / Laura Trives

Los puestos que cerraron relatan su experiencia

Alguno de los operadores que bajaron la persiana fueron Bula Tapas, un establecimiento que abrió ocho meses después de la inauguración y que vivió en el espacio gastronómico durante tres años, y BuleBar, puesto que aguantó de principio a fin.

“En nuestro caso, abrir en Puerta Cinegia fue una prueba para ver si nuestro concepto de local podía ser franquiciable. Teníamos la ilusión de expandirnos nacionalmente y abrir allí fue el primer paso para probar”, explica Juan Carlos Loras, uno de los dos socios de Bula Tapas.

Para ellos la experiencia no fue tan buena: “Hubo momentos de todo tipo. Al principio entre semana estaba la cosa muy muerta y el fin de semana trabajábamos bastante bien, el problema fue que cambiaron la orientación que tenía el mercado. Se quisieron centrar en el turismo y eso hizo que viniera un perfil de público que no consumía tanto. La experiencia no fue del todo satisfactoria”.

Juan Carlos cuenta que su local se desligó tan solo tres años después de abrir porque “daba lo justo para cubrir los gastos y en muchas ocasiones había que poner algo de dinero”. Además, habían continuado su expansión con la apertura de un nuevo establecimiento en la calle Mártires.

Puerta Cinegia Gastronómica

Puerta Cinegia Gastronómica / Laura Trives

Por otro lado, se encuentra la historia del BuleBar, un establecimiento dedicado a arroces y patatas que ya contaba con un local en Montecanal y que la dirección del mercado fue a buscar para que abriera un puesto en Puerta Cinegia. “Lo vimos como una buena opción, teníamos una idea de negocio, la llevamos a cabo y a nosotros nos salió bien”, explica Rubén Marqueta, uno de los dos propietarios de BuleBar. En su caso, estuvieron en el espacio desde su inauguración hasta su cierre definitivo.

"Se notó que los gestores del mercado no eran hosteleros"

Entre los principales problemas que tuvo la propuesta, el propietario de BuleBar destaca que “había más locales que clientes”, lo que hizo que muchos tuvieran que cerrar. “Otro problema fue que los gestores del mercado no eran hosteleros y, además, mantenerlo era muy caro y eso repercutía en los operadores”, añade el propietario.

Rubén se lamenta: “Si se hubiera gestionado bien, aún seguiría abierto. Nosotros podríamos haber continuado, pero como se empezaron a ir operadores al final acabó cerrando todo”.

Desde La Lobera de Martín, restaurante emblemático de la plaza España que se sitúa en la planta calle de Puerta Cinegia, cuenta Carlos, su encargado, que la iniciativa no les afectó en gran medida. "Si se notó en algo es que había más flujo de gente por la puerta", afirma el encargado.

Él lo tiene claro: “Son formas de hostelería muy diferentes. Nosotros nos centramos en ser un restaurante que te lleva la comida a la mesa y ellos eran una especie de comida rápida, pero más sofisticada”.

Los grupos Cachirulo y Aura darán una nueva vida al espacio

Tras cuatro años cerrado, el mercado recibía una buena noticia en febrero de este año, cuando los grupos Cachirulo y Aura informaban que se iban a encargar de gestionar el espacio gastronómico y que tras unas obras y remodelaciones abriría de nuevo.

De momento, no se han desvelado demasiados detalles. Está previsto que abran a finales de este mes o inicios de septiembre y ya se ha confirmado la apertura de un restaurante de la cadena ‘La Mafia’. Asimismo, está previsto contar con un rincón aragonés donde disfrutar de ternasco a la brasa, una vermutería con vistas a la plaza España y recuperar la barra central como eje del espacio.

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