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Patrimonio

Cinco edificios preciosos de Zaragoza que cayeron debido a la especulación inmobiliaria

La lista podría ser mucho más larga

Colegio del Salvador de los Jesuitas, en el inicio del paseo Sagasta, donde ahora está Ibercaja.

Colegio del Salvador de los Jesuitas, en el inicio del paseo Sagasta, donde ahora está Ibercaja. / GRAN ARCHIVO ZARAGOZA ANTIGUA

Iván Trigo

Iván Trigo

ZARAGOZA

No todo tiempo pasado fue mejor, pero los expertos apuntan a que, en lo que se refiere al cuidado del patrimonio, los dirigentes de Zaragoza podrían haberlo hecho mucho mejor de manea que, en el presente, seguramente, los zaragozanos tendrían más de lo que presumir. Estos son cinco ejemplos de edificios que no tendrían que haberse demolido.

Casa de Emerenciano Gª Sánchez, en el paseo de Sagasta

La casa de Emerenciano García Sánchez era uno de los mejores ejemplos de arquitectura modernista en el paseo Sagasta. Fue derribado en los años 70 y su demolición se inició sin contar con la licencia municipal. El ayuntamiento trató de frenar el derribo pero la política de hechos consumados acabó por finiquitar la vida de este bloque. Fue sustituido por edificios mucho más altos y nada comparables. 

Casa de Emerenciano García Sánchez.

Casa de Emerenciano García Sánchez. / GAZA

Colegio El Salvador, en el paseo Sagasta con plaza Aragón

El Colegio El Salvador de los Jesuitas estaba situado en la entrada del paseo Sagasta desde la plaza Aragón, en los solares que hoy ocupa la sede central de Ibercaja. Este imponente edificio se inauguró en 1879 y en su frontal existía una galería con 17 arcos y unos jardines de estilo francés. En los 70 los jesuitas trasladaron el centro a su actual ubicación y el colegio original fue demolido. 

Colegio del Salvador de los Jesuitas.

Colegio del Salvador de los Jesuitas. / GAZA

Casa de los Ostalé, en el paseo Ruiseñores

La conocida casa de la familia Ostalé desapareció del mapa de la capital aragonesa en 1994. Fue derribada tras años de un abandono que para muchos expertos fue deliberado. El objetivo, explican los que conocen su historia, era dejar morir el edificio para que su rehabilitación resultara inviable y así demolerlo para poder construir nuevas viviendas que poder vender más caras. 

Casa de los Ostalé.

Casa de los Ostalé. / GAZA

‘Hotelitos’ de la plaza Aragón

La plaza Aragón, tal y como se concibió, poco tiene que ver hoy con la imagen actual de este enclave zaragozano. En el centro había toda una serie de parterres inspirados en las avenidas parisinas que estaban rodeados por toda una serie de hotelitos y chalets con pequeños jardines que fueron desapareciendo para levantar edificios mucho más altos y con muchas más viviendas, situadas en una de las zonas más caras de la capital aragonesa. 

Hotelitos de la plaza Aragón.

Hotelitos de la plaza Aragón. / GAZA

Villa Teresa o casa de las Hadas en la calle Gil de Jasa

Esta casa construida en estilo neogótico fue muy reconocida entre los zaragozanos por sus extravagantes formas. Situada en el entorno del paseo Sagasta, donde se estableció la burguesía de la capital aragonesa a finales del siglo XVIII con el crecimiento de la ciudad, fue un ejemplo de arquitectura singular. Fue un hogar-residencia femenino y, tras su derribo, se construyó lo que hoy es el colegio mayor Peñalba de la calle Alar del Rey.  

Casa de las Hadas.

Casa de las Hadas. / GAZA

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