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Cabecita Loca, el bar de Zaragoza con más de 100 tipos de vermuts y canelones gigantes

Esta coqueta vermutería destaca por su encanto y su original oferta gastronómica

Ruth Barroso y Virginia Rubio son las propietarias de la Vermutería Cabecita Loca de Zaragoza.

Ruth Barroso y Virginia Rubio son las propietarias de la Vermutería Cabecita Loca de Zaragoza. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Laura Rabanaque

Laura Rabanaque

Zaragoza

Uno de los mejores lugares en Zaragoza para disfrutar de un vermut o aperitivo es la calle Bretón y sus alrededores. En esta zona del distrito Universidad, existen multitud de bares que componen una amplia y variada oferta gastronómica para disfrutar de la cultura del tapeo con lugares míticos, como el desaparecido bar Artigas, que marcó toda una época. Una de las recientes incorporaciones ha sido la de la Vermutería Cabecita Loca (calle Juan José Lorente, 17), con una amplia gama de vermuts y una propuesta gastronómica muy original basada en montaditos en pan de cristal y en sus ya célebres canelones gigantes.

"Es una propuesta pensada sobre todo para compartir", cuenta Ruth Barroso, propietaria del establecimiento junto a su socia Virginia Rubio. Ambas provienen del mundo de la hostelería –Ruth regenta el quiosco de Fernando El Católico y Virginia, El Callejón de la Música—y se unieron en este proyecto que abrió sus puertas en diciembre de 2019, dos meses antes de la pandemia.

"Fue un gran mazazo, porque habíamos tenido un buen recibimiento", recuerda Barroso, que explica que "fue complicado pero con perseverancia lo conseguimos sacar adelante y estamos muy contentas, aunque ha sido muy duro". Y eso que no es común ver a dos mujeres al frente de un negocio de hostelería. “No conozco ninguno pero teníamos claro que queríamos llevarlo a cabo las dos, somos hosteleras de toda la vida y lo hacemos con mucho cariño”, puntualiza.

Cabecita Loca cuenta con más de 100 referencias de vermut.

Cabecita Loca cuenta con más de 100 referencias de vermut. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Más de 100 referencias de vermuts

Cabecita Loca debe su nombre a una vermutería de Barbastro, en la provincia de Huesca, que tiene como imagen la ilustración de una mujer de perfil con la cabeza llena de flores. “Nos gustaba el formato y diseño de la botella, así que hablamos con el propietario y le ofrecimos ponerle el nombre a nuestro establecimiento”, recuerda. Sin embargo, no solo trabajan con esta vermutería de Aragón.

“Tenemos casi 100 referencias de vermut, de distintas partes del mundo, entre los que destacan vermuts italianos como el Del Professore, nuestro vermut más exclusivo, o los vermuts gallegos, que también son muy buenos, como el Lodeiros o el Petroni”. También disponen de una gran selección de vinos de DO Somontano, Ribera del Duero y Rioja. “Un sumellier nos va aconsejando y cambiamos las referencias de vez en cuando”, detalla Barroso.

Montaditos y tapas para compartir

Cabecita Loca ofrece una propuesta culinaria única y diferente. “Es una forma distinta de cenar, con raciones para compartir que se salen de lo normal, y sabores de la cocina mediterránea que tiran hacia lo oriental”, detalla su propietaria. El decoración del restaurante también tiene un toque exótico, con un ambiente encantador y mesas altas (también en su terraza) para ese picoteo más informal.

Los montaditos en pan de cristal son los reyes de la barra, algunos tan populares como el brioche de mantequilla con carrillera al vino tinto. Además, la presentación es muy original. Como su tamaño es más grande de lo habitual, las tapas y montaditos vienen con unas tijeras para que los comensales puedan cortarlos. “Intentamos que tenga ese punto informal, divertido y también correcto”, afirma.

Los montaditos se sirven en pan de cristal y con un tamaño más grande para compartir.

Los montaditos se sirven en pan de cristal y con un tamaño más grande para compartir. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Tampoco faltan las tradicionales croquetas como la de calamar con ali oli, una auténtica delicia. Las hay también de cabrales para los amantes del queso, de jamón o de boletus para el público vegano. Otro plato imprescindible son sus famosos burritos picantes.

Canelones gigantes, "la joya de la corona"

Ruth asegura que “la joya de la corona” son los canelones gigantes y especialmente uno, el de rabo de toro con salsa de Oporto, que es el que más gusta. “Los vamos variando pero este nunca puede fallar”, comenta con orgullo. El de bogavante con salsa de marisco también es muy popular, así como el de espinacas con salsa de parmesano, queso de cabra, pasas y piñones.

Canelón gigante, en distintos sabores, de Vermutería Cabecita Loca.

Canelón gigante, en distintos sabores, de Vermutería Cabecita Loca. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

A estos se suman otras opciones como su ensalada de tomate rosa de Barbastro con burrata y helado de albahaca, sus papas con mojo casero o sus 'fingers de pollo' con salsa mayo quimchi, un tipo de mayonesa japonesa. Los postres, igual que las tapas, son totalmente caseros y están pensados para compartir. Uno de los más solicitados es la tarta de queso, aunque sin duda la estrella es la torrija flambeada con helado.

Los fines de semana es recomendable reservar aunque entre semana no es necesario y ahora, después de Pilares, no suele haber problema. El horario de apertura es de lunes a miércoles de 19.30 a 23.30 horas, y de jueves a sábado de 12.30 a 16.30 y de 19.30 a 23.30. El domingo cierra por la tarde y lunes permanece cerrado durante todo el día. 

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