Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El efecto del IPC: la demanda de las ayudas urgentes en Zaragoza se reduce con la moderación de los precios

La situación económica y el efecto del Ingreso Mínimo Vital disminuyen a 42.438 las subvenciones, entre las que destacan las de alimentación y el pago del alquiler

Un joven, en penumbra en su casa, en una imagen de archivo.

Un joven, en penumbra en su casa, en una imagen de archivo. / EL PERIÓDICO

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Carlota Gomar

Carlota Gomar

ZARAGOZA

Una forma de palpar que la situación económica es favorable es analizando las necesidades de los ciudadanos y, sobre todo, los recursos públicos que precisan para cosas tan necesarias y cotidianas como hacer la compra, pagar el alquiler, la luz o el gas. En el caso de Zaragoza, la demanda de las ayudas de urgente necesidad ha descendido y durante el año pasado el consistorio concedió 42.438, 2.186 menos que en 2023 (un 5%)

Esta disminución no tiene nada que ver con los criterios, que son los mismos que en años anteriores. Tampoco significa que no haya pobreza, ni mucho menos. Es más, según el último informe elaborado por Ebrópolis, el 15,8% de la población zaragozana vive bajo el umbral de pobreza, el porcentaje más alto de los últimos años. 

Volviendo a las ayudas urgentes, según el último informe elaborado por el área de Políticas Sociales, dirigido por Marian Orós, el año pasado se solicitaron 46.565 ayudas, de las que se concedieron 42.438. La mayoría, como es habitual, iban a parar a la alimentación. En total, 13.640 familias acudieron al consistorio en busca de ayuda, menos que en 2023. Aunque no hay que pasar por alto que hasta un 18% precisó de hasta cuatro subvenciones distintas. 

La cesta de la compra sigue asustando, por mucho que el IPC se haya moderado, y siguen siendo las más demandadas. En concreto, suponen el 60,7% del total, con 31.711 concedidas. La cuantía media que reciben las familias en este concepto es de 255 euros. En segundo lugar se encuentran las ayudas urgentes para hacer frente al pago del alquiler. Representan el 19,54% y ascienden a 4.435 con un importe medio de 586 euros, unos 30 euros más que en el ejercicio anterior. Ambas ayudas, la de alimentación y la del alquiler, supusieron una inversión de 10,2 millones de euros. Una cuantía que salió de una partida que ascendía hasta los 15,4 millones, de los que se ejecutaron 13,2.

El resto de ayudas urgentes son de lo más variado, destacando, aunque en menor medida, las destinadas al pago del comedor escolar, con 943 aprobadas de las 1.037 solicitadas. En este caso, el ayuntamiento destinado de media 310 euros. 

Aunque todas las tipologías han descendido, llama especialmente la atención las destinadas al pago de la luz y el gas. Estas experimentaron un importante crecimiento como consecuencia de la guerra de Ucrania, que disparó los precios y las facturas a final de mes, obligando a muchas familias a apagar la calefacción. Tanto es así que, en los meses más crudos de 2022, estas ayudas se dispararon de enero a marzo hasta un 57%. Ahora se han estabilizado y el año pasado, las destinadas al pago de la luz disminuyeron un 25%, hasta las 945. 

Según la concejala de Políticas Sociales, Marian Orós, además de la tendencia económica, otro de los motivos que han permitido reducir la demanda de estas ayudas tiene que ver con el Ingreso Mínimo Vital, que, «parece, empieza a despegar». Según explica, «ha supuesto que una parte de la población vulnerable de Zaragoza, que durante años solo ha sido atendida por su ayuntamiento, empieza a acceder a esta percepción».

Tracking Pixel Contents