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La construcción industrializada se 'asienta' en Zaragoza con la rehabilitación de viviendas en Balsas de Ebro Viejo

El proyecto InCube, con fondos europeos, está desarrollándose en la capital aragonesa y dos ciudades de Italia y Países Bajos

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Las viviendas sindicales de Balsas de Ebro Viejo, en El Rabal zaragozano, viven estos días in situ la rehabilitación de algunos de sus históricos bloques a través del "innovador" y "pionero" proyecto InCube, que cuenta con el apoyo de los fondos europeos. Se trata de una iniciativa basada en la construcción 100% industrializada cuyo principal objeto es rehabilitar los pisos del edificio que da a los números 1, 3, 5 y 7.

Así, y ante la atenta mirada de profesionales neerlandeses e italianos desplazados a Zaragoza, las máquinas se encargaban este martes de corroborar un nuevo hito, con la construcción de un edificio modular en la parte delantera que trae incorporadas las escaleras y el ascensor para facilitar la accesibilidad al inmueble. En la trasera, además, se han renovado las fachadas, también con construcciones modulares, cada vez más de moda en el ámbito de la vivienda y en otros, como el deportivo, con la mejor muestra en el campo provisional al que se mudará el Real Zaragoza en el Parking Norte de la Expo.

El proceso es el que sigue. Las torres de acceso modulares, así como las fachadas, se construyen previamente en las instalaciones de la empresa Metro7 en Pinseque, en su departamento de I+D, donde emplean la técnica Minimal. Esta compañía es la coordinadora del proyecto en la capital aragonesa y, al igual que este martes han hecho sus compañeros neerlandeses e italianos, también se desplazará próximamente a Trento (Italia), tras haber visitado ya Groningen (Países Bajos).

Los materiales de los módulos, por razones obvias, han de ser más ligeros de cara a su transporte. En este caso, las estructuras están hechos de acero, elaboradas por uno de los socios de Metro7, Kover. La convocatoria de InCube, que beneficia a 40 viviendas en Zaragoza en la calle Valle de Oza, supuso una ayuda directa para el consistorio de cerca de un millón de euros (984.000, aproximadamente), que provienen de los remanentes de las subvenciones a la rehabilitación de 2019 y 2020. Es decir, cada vivienda puede recibir hasta 24.600 euros.

Ventajas

En cuanto a las ventajas que ofrecen este tipo de iniciativas, la primera a destacar es la reducción de los plazos de obra. Además, las molestias son menores y la inversión de los particulares también se ve reducida gracias a las ayudas europeas. También se mejora la eficiencia energética, propiciando un ahorro económico y un mayor confort térmico, y se avanza en el campo de la sostenibilidad.

Este tipo de proyectos van dirigidos especialmente a los conjuntos urbanos de interés, como es el caso de Balsas de Ebro Viejo, y están "monitorizados" en todo momento para controlar, entre otras cuestiones, la citada eficiencia energética. Durante el ensamblaje de los módulos han estado presentes tanto el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, como el director de Diseño e Innovación de Metro7, José Bailach.

Bailach ha incidido en que la de InCube es una opción "replicable" en otros edificios de la capital aragonesa y también del conjunto de la comunidad. De hecho, ha admitido que ya hay otros territorios interesados en el proyecto, que se diferencia de sus homólogos en Italia y Países Bajos en que, en Zaragoza, se ha optado por la rehabilitación de vivienda, mientras que en Trento y Groningen se ha apuntado hacia otros usos.

Por su parte, Serrano ha alabado el "talento" que hay en las empresas del sector de la construcción aragonés, y ha subrayado que el camino de la industrialización es el que deben seguir en los próximos años. "Hoy en día, tanto la construcción como la rehabilitación pasan por ello", ha expresado, destacando que estos proyectos permiten "regenerar" y "rehabilitar" los edificios.

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