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La histórica deuda económica que Zaragoza está a punto de liquidar

Al ayuntamiento solo le quedan dos cuotas para concluir sus aportaciones a ZAV tras pagar cerca de 2,3 millones de euros

Estación del Portillo, en un entorno propiedad que va a ser reurbanizado.

Estación del Portillo, en un entorno propiedad que va a ser reurbanizado. / Rubén Ruiz

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Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

El Ayuntamiento de Zaragoza está a punto de liquidar una de las deudas históricas que tenía contraídas desde hace lustros. Concretamente, la que corresponde a los préstamos participativos que el consistorio acordó aportar a la sociedad Zaragoza Alta Velocidad (ZAV) para que esta pudiese hacer frente a la enorme deuda bancaria que contrajo con motivo de la crisis financiera de 2008, que llegó a situarse en los 485 millones de euros.

ZAV se había comprometido a ir saldando dicha deuda con las entidades de crédito a través de las ventas de suelo que poseía. Esto es, antiguos terrenos ferroviarios que hace más de dos décadas, con la firma del convenio del AVE, se comprometió a integrar en la escena urbana de la capital aragonesa. Pero la situación del mercado provocó varias novaciones de sus créditos para que, finalmente, las tres patas institucionales que forman parte de la sociedad (ayuntamiento, DGA y Ministerio de Transportes, a través de Renfe y Adif) firmasen una serie de préstamos participativos que salvasen su futuro.

Tanto el Estado como el Ejecutivo autonómico ya concluyeron sus aportaciones hace unos años, mientras que el consistorio ha ido pagando religiosamente en torno a nueve millones anuales a ZAV. Este 2025 finalizan esos compromisos, y este viernes el Gobierno municipal del PP ha aprobado pagar los cerca de 2,3 millones que corresponden a este trimestre. Por tanto, tan solo restan por amortizar dos cuotas (en septiembre y diciembre, por la misma cantidad).

Una vez lo haga, Zaragoza Alta Velocidad liquidará la histórica deuda bancaria, la que llegó a 485 millones, pues solo le restan los 8,8 millones que el consistorio debía abonarle este año. La particularidad de los préstamos participativos es que, tarde o temprano, ZAV debe devolver ese dinero (con intereses). El plazo inicial para ello era diciembre de 2026, pero hace dos meses se acordó retrasar esa obligación hasta 2035, con un matiz: si la sociedad vende los suelos que tiene, podrá devolver ese dinero antes de ese año.

Los objetivos de ZAV

Y en ese capítulo entra ahora ZAV, que este año prevé sacar a concurso la urbanización del triángulo del Portillo, que incluye la enajenación de un solar residencial pendiente de tasación y que rondará, mínimo, los 20 millones. Sus otros dos objetivos más inmediatos son la ejecución del parque equipado de La Almozara, el cual electrificará este verano, y la venta de una de las parcelas residenciales que tiene junto a la estación Delicias, para 234 viviendas y por otros 20 millones.

Después, le restarán otras actuaciones más complejas como el desarrollo de la trasera de Augusta, que completará el Barrio del AVE y en la que el Gobierno de Aragón pretende aumentar su edificabilidad para incluir viviendas de protección oficial (VPO). Tampoco está descartada la conclusión del túnel carretero de la A-68, que conectaría el Portillo con la estación Delicias, aunque esa posibilidad debe ser negociada ya que ZAV ya no está obligada a ejecutarla, tal y como acordó tras la crisis.

En cuanto al Ayuntamiento de Zaragoza, la conclusión de este pago con la sociedad del AVE le permitirá ganar músculo económico para otras inversiones similares. Una de ellas será la financiación de la nueva Romareda. De hecho, en esta circunstancia escudó la última ampliación de capital de la sociedad mixta del estadio (en la que está junto a la DGA y junto al Real Zaragoza), con la que se comprometió a aportar 36 millones de euros, 16 de los cuales serían con la misma fórmula de los préstamos participativos.

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