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Hasta 12 líneas del bus urbano de Zaragoza se verán afectadas por las obras en el Portillo

La reurbanización comenzará a finales de año y se prolongará hasta el primer trimestre de 2027

Tráfico en la rotonda de Averly, con dos buses bajando el paseo María Agustín.

Tráfico en la rotonda de Averly, con dos buses bajando el paseo María Agustín. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

El triángulo del Portillo sufrirá un importante y necesario lavado de cara que permitirá cerrar una de las cicatrices urbanas más importantes de Zaragoza. La intención de la sociedad Zaragoza Alta Velocidad es adjudicar en septiembre el proyecto, que acaba de salir a licitación, para empezar las obras antes de que acabe el año y tener listo el nuevo parque durante el primer trimestre de 2027. Una intervención que, por motivos obvios, provocará distintas afecciones al tráfico durante los 14 meses que durará. En el caso de los autobuses urbanos, algunos de los cambios se mantendrán en el futuro.

Así, durante el transcurso de los trabajos la previsión es que un total de 12 líneas se vean afectadas, en mayor o menor medida. Todas ellas sufrirán pequeños inconvenientes, teniendo en cuenta que habrá tramos en los que Anselmo Clavé tendrá cortados varios de sus actuales carriles. En cualquier caso, según los estudios previos que posee ZAV, tan solo habrá dos autobuses que verán modificados, ligeramente, sus recorridos, los de las líneas 22 y 31. El resto no pasarán de afecciones puntuales en la plaza de la Ciudadanía, la glorieta Zagríes y el paseo María Agustín.

Mientras, una vez se haya completado la reforma del Portillo y, con ella, revolucionado la escena urbana de este céntrico enclave de la capital aragonesa, habrá ocho líneas del bus que deberán cambiar sus actuales itinerarios, aunque solo siete de ellas (que no aparecen especificadas en el proyecto) sufrirán leves modificaciones. La línea 22, nuevamente, será la que sí registrará cambios en algunas de sus paradas.

Hay que tener en cuenta que no será hasta el próximo mes de septiembre cuando el Ayuntamiento de Zaragoza sacará a licitación los nuevos pliegos del bus urbano. Se trata de una de las contratas más importantes para las arcas municipales y serán más laxos que los actuales, por lo que una hipotética adaptación futura a cambios como los del Portillo sería más sencilla de acometer.

Alternativas contra los atascos

El tráfico rodado, que se reducirá en paseo María Agustín en 8.500 vehículos diarios, presentará su punto más crítico en la glorieta en la que confluyen dicho paseo y la calle Escrivá de Balaguer. Los diseñadores del proyecto proponen dos alternativas para mitigar las congestiones, aunque cada oferta podrá presentar la alternativa que considere más adecuada.

Una de ellas supondría habilitar el giro a la izquierda desde Anselmo Clavé hacia Mayandía, opción ya contemplada en los pliegos, aunque se prefiere que ese cuarto carril sea exclusivo para el transporte público. La otra posibilidad radica en "penalizar" a los vehículos que llegan desde Escrivá de Balaguer, aumentando los tiempos en rojo de los semáforos. Con ello, se desviaría parte del tráfico hacia Escoriaza y Fabro.

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