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Los motivos que explican el adiós (por ahora) al calor en Zaragoza y cuándo regresará el pleno verano

La segunda quincena de julio se ha caracterizado por temperaturas más suaves a las que esta acostumbrada la capital aragonesa, pero esta tregua tiene los días contados, según avanza la Aemet

Varias personas paseando por la Gran Vía, en una imagen de archivo

Varias personas paseando por la Gran Vía, en una imagen de archivo / Ángel de Castro

Iván Ruiz Jiménez

Iván Ruiz Jiménez

Zaragoza

Acostumbrados a sudar la gota gorda en verano en Zaragoza, a cualquier día de alivio térmico se le recibe con los brazos abiertos. En cambio, este julio está rompiendo todos los esquemas, más si cabe después de vivir -o sufrir- un junio con récord de calor. "Este año la canícula está jugando al despiste", sintetiza Arcadio Blasco, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Aragón.

Razones no le faltan para asegurarlo. En un mes en el que predominan las máximas que bordean los 40 grados de media, este julio apenas se ha alcanzado ese valor en dos ocasiones. No solo eso. En casi un 60% de los días el mercurio ni siquiera ha llegado a los 34 grados y en 7 de ellos incluso se ha detenido antes de llegar a los 30 grados.

"Hay que recordar que el verano comenzó con un junio extremadamente cálido, el que más de la serie histórica, con récords de todo tipo y julio empezó con una ola de calor", contextualiza Blasco pero, a renglón seguido, apunta que le siguieron "otros días más tranquilos" y, aunque a mitad de mes "volvió a haber un episodio de temperaturas elevadas", a partir de entonces esa estadística que dice que durante la canícula se registran los días más calurosos del año "nos está fallando de momento".

La memoria es frágil cuando se habla del tiempo y los más de 10 días consecutivos que lleva Zaragoza sin prácticamente alcanzar los 34 grados, con varias jornadas consecutivas de cierzo incluidas, deja un poso de excepcionalidad que, por otro lado, están corroborando también los datos esta vez.

¿Por qué no está haciendo tanto calor en Zaragoza?

En esta última semana se está produciendo lo que la Aemet ha denominado como "dos Españas térmicas". Mientras gran parte del norte de la península está encadenando días con hasta 7 y 10 grados por debajo de lo habitual para esta época del año, el sur de España, Canarias y sur de Galicia se está achicharrando, literalmente, con máximas que superan en hasta 7 grados lo normal en julio.

¿Por qué está ocurriendo esto y por qué Zaragoza y Aragón están viviendo un mes más fresco de lo habitual? El primer factor, explica Blasco, es la propia configuración atmosférica. "El posicionamiento del anticiclón de las Azores está favoreciendo la entrada de masas de aire fresco de origen polar que provoca un descenso de las temperaturas", desarrolla el delegado de Aemet en Aragón. "Estamos teniendo temperaturas más propias del Cantábrico o de finales de agosto y principios de septiembre que de finales de julio",

A ello se suma un "gradiente de presión" provocado por la diferencia de presiones entre el Cantábrico y el Mediterráneo, que favorece la formación del viento del noroeste -el cierzo-, más frío, que propicia que las temperaturas estén "más amortiguadas y más bajas de lo habitual" en el valle del Ebro en particular y en todo Aragón en general.

"En verano puede haber cierzo dos o tres días, pero ahora llevamos unos cuantos días, incluso con rachas relativamente altas como ayer (por este pasado lunes) en Valmadrid -91 km/h- más propias de invierno o primavera que de verano", puntualiza Blasco.

El regreso del pleno verano

La buena o mala noticia es que parece que estos días de tregua tienen los días contados. Aunque el viraje no será inminente. "Esta semana seguiremos con temperaturas más bajas de lo habitual", avanza Blasco, con vistas a una semana donde entre el miércoles y el viernes "tenderán a subir las temperaturas" aprovechando un cierto alivio del cierzo.

El fin de semana, en cambio, volverá a haber una pequeña caída del mercurio en Zaragoza, aunque sin romper esta vez la barrera de los 30 grados, y aparecer alguna tormenta en las cordilleras de la Ibérica y Pirineos para, ya sí a partir del lunes, recuperar la normalidad estival. "Los modelos apuntan que a partir de la semana que viene las temperaturas serán más altas de lo normal y recobrándose los valores más propios de esta época", adelanta el meteorólogo.

Y avisa: "Todavía queda mucho verano, más debido al cambio climático, porque siempre se suele alargar en septiembre".

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