Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La vía de Zaragoza que rechazó los diez carriles y que se opone a los nuevos pisos de lujo

La operación ‘skate park’ ha contado con una amplia respuesta vecinal, al igual que a principios de siglo los colectivos protestaron contra la reforma de la arteria

Imagen reciente de la Vía Hispanidad de Zaragoza, con el Pirulí de fondo.

Imagen reciente de la Vía Hispanidad de Zaragoza, con el Pirulí de fondo. / Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

En los años 70, cuando Zaragoza no era lo que es ahora (al menos, en términos geo y demográficos), la ciudad decidió conectar tres carreteras que pasaban por su término municipal. Así nació Vía Hispanidad, una arteria que hizo las veces de nexo de unión entre las travesías que procedían desde Logroño, Madrid y Valencia. Pero la capital aragonesa siguió creciendo y, a comienzos de siglo, aprobó una rehabilitación integral de la vía que había impulsado el ayuntamiento de José Atarés, en una operación que llegó a paralizarse por la oposición vecinal.

En aquel entonces se llegó a contemplar una avenida de diez carriles que, finalmente, se redujeron a seis, separando ambos sentidos por una mediana y habilitando zonas de aparcamiento, en un segundo proyecto que asumió el Ministerio de Fomento. Una calle, en definitiva, mucho más urbana de lo que hubiese sido de seguir el proyecto original.

Este es uno de los espejos en los que se quieren mirar, precisamente, los vecinos del Pirulí, ocho meses después de que el Gobierno municipal del PP anunciase su intención de vender los suelos donde hoy se ubican dos equipamientos (los campos de fútbol del Hernán Cortés y un skate park) para obtener 50 millones de euros y permitir la construcción de entre 330 y 470 viviendas de lujo.

Para desarrollar el proyecto, era innegociable modificar el planeamiento urbano de la ciudad para que esos suelos permitiesen un uso residencial. Y, en el anteproyecto que el consistorio quiere sacar a licitación, la protesta inicial de los vecinos se acrecentó, al prever una torre de 22 alturas, que se convertiría en uno de los edificios más imponentes de la capital aragonesa. Este tipo de inmuebles nuevos suelen surgir, normalmente, en la periferia y los nuevos desarrollos, pero aquí estaría contemplada esa excepción.

Así, las intenciones llegaron hasta la casa consistorial para su debate. Vox, socio preferente del Gobierno de Chueca, aceptó en diciembre la propuesta, aunque las protestas vecinales le hicieron dudar. Con todo, finalmente apoyó con sus votos la modificación del planeamiento urbano. Pero ese tan solo era el primer escollo.

Más protestas

Tras mostrar su descontento en varias ocasiones, primero con la creación de la asociación Pirulí. Por un urbanismo justo, después con intercambios de pareceres en distintas reuniones con Urbanismo e incluso en algunos plenos, los vecinos cumplieron sus amenazas y batieron el récord de alegaciones a un proyecto municipal.

Cerca de 2.000 apelaciones que los técnicos han estado estudiando y que deberán resolverse antes de que acabe el año. Y es que el plan del ayuntamiento pasa por poder licitar la venta de los suelos antes de que concluya este 2025, con la que obtendrían ese mínimo de 50 millones que serviría para sufragar buena parte las inversiones anunciadas. Aunque, según los colectivos vecinales y la oposición, principalmente irían a parar a la cercana operación Romareda.

Una vez se resuelvan las alegaciones, el proyecto de urbanización podrá salir al mercado. De cerrarse esta y otras operaciones similares como Montecanal y Alumalsa, el consistorio obtendría en un solo año más de 70 millones de euros. Pero desde el colectivo vecinal ya anticiparon que no descartan recurrir a la vía judicial, al contencioso-administrativo, estos planes. Entre sus argumentos, denuncian la pérdida de equipamientos o el estrés al que someterían los nuevos vecinos los servicios como el centro de salud, ya de por sí saturados.

La historia, en distinta medida y con distintos actores, se repite. Hace dos décadas, los diez carriles fueron seis. Y, ahora, los vecinos quieren que las 470 viviendas de lujo sigan siendo cero.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents