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La nueva Romareda, a toda máquina: el Gol Sur gana altura y comienzan a intuirse la tribuna Este y el Gol Norte

Las obras van "en plazo" y los graderíos comenzarán a coger cuerpo en las próximas semanas

EN VIDEO: Así avanzan las obras de la nueva Romareda

Servicio Especial

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

La delicadísima situación deportiva del Real Zaragoza y la construcción de su futuro estadio, la nueva Romareda, reflejan las dos caras de la misma moneda. Así, mientras el club aragonés se enfrenta al momento más complicado de su historia, las máquinas avanzan en el solar donde se está reconstruyendo el campo de fútbol a un ritmo que ya hay quien lo califica de vertiginoso. De hecho, fuentes de la operación subrayan que los trabajos van, por el momento, "en plazo", con la mirada puesta en junio de 2027, cuando está fijada la fecha de entrega.

En estos momentos, el Gol Sur ya tiene altura y comienzan a intuirse sus nuevas gradas, en un espacio que fue el primero que se derribó (la pasada temporada el Real Zaragoza jugó sin ese fondo). Pero las principales novedades de estas últimas semanas se ciñen al Gol Norte y a la tribuna Este, la que da al Hospital Miguel Servet, donde ya empiezan a vislumbrarse las bases sobre las que se levantará el estadio.

Conviene destacar que son dos gradas más sencillas de acometer, dentro de la dificultad, que la del Gol Sur, donde hubo que construir un sótano y habilitar accesos desde la calle Jerusalén. La última grada que se levantará será la de Preferencia, más compleja y que se levantará en dos partes, en dos obras independientes pero simultáneas. En esta zona estarán ubicados, bajo los asientos (donde estarán los palcos, la zona hospitality o las cabinas de prensa), los vestuarios. Una grada, la de Preferencia, donde ya han empezado a instalarse las grúas que la construirán.

Vista del estado actual de las obras en La Romareda.

Vista del estado actual de las obras en La Romareda. / Servicio Especial

En cualquier caso, la tranquilidad respecto a las obras es, por ahora, absoluta. La situación del club aragonés no guarda relación, en principio, con el desarrollo de los trabajos, ya que la financiación corre a cargo de una sociedad mixta en la que participan también el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón, hasta ahora las dos patas que han aportado el 90% del músculo económico. El Real Zaragoza, por su parte, deberá aportar 10 millones de euros antes de que acabe el año.

Pero, si se diese la situación de que las obras sufriesen algún contratiempo y no llegaran para el verano de 2027, el club tiene cubiertas las espaldas y podría permanecer hasta 2030, por contrato, en el Ibercaja Estadio, el campo modular del Actur en el que ya está disputando sus partidos. Este extremo, eso sí, no se contempla por ahora, pero está en la recámara. El grueso de la operación (derribo y reconstrucción de La Romareda y mudanza al Actur) está ene stos momentos en 174 millones de euros, en torno a 150 en efectivo y 24,5 por el valor de la cesión de los suelos municipales.

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