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Elena dice adiós a toda una vida en su tienda de decoración en el centro de Zaragoza: "Me da pena porque tenemos muchos clientes"

La zaragozana se jubila y busca un traspaso para su tienda Montiel Decor, que montó hace muchos años junto a su marido e hijo: "Es como despedirse de mi segunda casa"

Son muchos los negocios en el centro de Zaragoza que cuelgan el cartel de "se traspasa" en las cristaleras de sus negocios. El último en hacerlo ha sido Montiel Decor, una tienda local de toda la vida, dedicada a las cortinas, los stores, los enrollables y los complementos del hogar.

En el interior de su tienda, de color morado y llena de diferentes telas para cortinas, todo sigue igual, pero Elena, su propietaría, espera para jubilarse mientras sigue atendiendo a clientes de paso o a los de toda la vida.

Una vida cara al público

"En el año 2011, hace 14 años que estamos aquí", cuenta recordando los inicios de su tienda. El marido de Elena era supervisor de la sección de cortinas y tapicerias en unos grandes almacenes muy conocidos. "Yo en esa época no trabajaba, porque estaba operada, y mi hijo tampoco". Como ella también llevaba toda la vida trabajado de dependienta, cara al público, decidieron montar lo que hoy se conoce como "Montiel Decor".

El local ubicado en la Calle Doctor Cerrada, número 29, hace esquina y en su escaparate podemos ver diferentes elementos que los representan como las cortinas, algunos elementos de decoración como una silla, unas mesas o unos cojines de tonos claros combinado con azul. En su escaparate destaca el cartel con el que anuncia su traspaso con un número de teléfono.

Reportaje traspaso de negocio por jubilación (Montiel Decor)

Reportaje traspaso de negocio por jubilación (Montiel Decor) / Jaime Galindo. / EPA

Un trabajo de día a día

"Siempre no es lo mismo, hay temporadas que se vende más y otros menos", confiesa Elena acerca del negocio que ya se ha convertido en su segunda casa. "Estoy más aquí que en mi casa", dice entre risas. Por ello, le apena que se esté perdiendo poco a poco esos negocios locales de toda la vida. "Espero que se vayan recuperando", admite.

Entre todo lo que tiene en su tienda destaca que se venden mucho los enrollables y la cortina de onda perfecta, donde nos resalta a que a la gente joven les gusta mucho.

Elena, tras estar trabajando desde los 14 años, ahora, cuando cumpla 65 el mes de marzo se jubilará, y tendrá que dejar este local. "Por una parte me da pena porque tenemos muchos clientes". Y es que gracias al todo el esfuerzo, cariño y dedicación que ha puesto en el negocio ha conseguido una cartera de casi 2.000 clientes que confian en ella.

"Si saben que trabajas bien y la gente se queda contenta, pues repite". Aunque confiesa que su negocio es más del "boca a boca", ya que tiene clientes que luego han ido sus hijos a comprarles o amigos de amigos. También destaca por sus buenos y competitivos precios.

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