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Zaragoza vive un doblete de plenos marcados, nuevamente, por la tensión: muchos reproches y poca efectividad

El ayuntamiento ha celebrado dos sesiones extraordinarias marcadas por la polémica con el Viogén que han terminado con la reprobación de Ranera y Vox reafirmándose contra el aborto

La alcaldesa, Natalia Chueca, esta tarde en el Ayuntamiento de Zaragoza con una contrariada Lola Ranera de fondo.

La alcaldesa, Natalia Chueca, esta tarde en el Ayuntamiento de Zaragoza con una contrariada Lola Ranera de fondo. / Pablo Ibáñez

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

La tensión ha llegado al salón de plenos del Ayuntamiento de Zaragoza y, por si quedaba alguna duda, lo ha hecho para quedarse. En la tarde de este lunes, se celebraban dos plenos extraordinarios que venían marcados por los reproches cruzados de los días previos. El primero, a petición del PP para reprobar y pedir la dimisión de la portavoz socialista, Lola Ranera. El segundo, pedido por el PSOE, para debatir varias mociones relacionadas con la mujer, desde reafirmar el compromiso de la corporación con el aborto hasta las críticas al Gobierno municipal de Natalia Chueca por la, a su juicio, tardanza en adherirse al Viogén.

Por partes. O, mejor dicho, por reproches. La jornada vespertina la ha abierto el popular Ángel Lorén, a raíz de las declaraciones vertidas por Ranera la pasada semana en las que acusó a la alcaldesa, Natalia Chueca, de sumarse "avergonzada" al Viogén tras el asesinato machista de Eugenia en el barrio de San José. Desde el PP también recriminan a los socialistas la petición de un pleno extraordinario en ese mismo martes que mataron fríamente a la vecina nicaragüense.

Pero, ya en este primer asalto, los temas han excedido al terrible suceso de la semana pasada, por el que se ha guardado un minuto de silencio previo. Una vez los portavoces han tomado la palabra, las referencias han sido de lo más variadas: saunas, Koldo, Ábalos, ETA, Bildu, Franco... En el segundo asalto, también aparecieron referencias a Ayuso, Irene Montero o Mazón.

Lorén, eso sí, había empezado aseverando que las palabras de Ranera habían sido "injuriosas" e incluso "podrían ser constitutivas de delito", además de criticar el "uso" del asesinato machista de Eugenia para "hacer política". Una primera intervención en la que también ha recriminado a la socialista hablar de "malditos votos" al referirse a Vox, comparándolo con los acuerdos del PSOE con Bildu en Madrid.

Y Chueca ha espetado a Ranera al cierre de esta primera sesión que le había sorprendido su "calidad humana" a raíz de esas declaraciones, aunque ha matizado que "luego ya no", en base a la actualidad del grupo municipal socialista. La alcaldesa ha arremetido contra la portavoz por "traicionar a quien le puso ahí" (por Lambán) y "a gente de su propio grupo (por Horacio Royo)".

Hasta la votación fue polémica

Por parte del PSOE, ha tomado la palabra el portavoz adjunto, Alfonso Gómez Gámez, quien ha acusado al PP de convocar este pleno de forma "torticera" para contrarrestar el posterior. Después, el socialista ha incidido en que "el PP está bajo el yugo de Vox" y le ha recordado a Chueca que "hay compañeros suyos que no lo aceptan y prefieren no tener presupuestos". Además, ha sostenido que es "indecente" llevar una moción sin hablar de "violencia machista", ya que en ella se hablaba de dos puntos cuya votación fue, a la postre, otro motivo de roce.

En ese sentido, los socialistas han pedido una transacción para apoyar el primero, que reafirmaba el compromiso del pleno en la lucha institucional contra la "violencia contra las mujeres". Gómez Gámez ha pedido, sin éxito, cambiar esa terminología por la de "violencia de género o violencia machista". Pero la fricción no ha acabado ahí. Y es que, según el grupo socialista, esta misma mañana se había acordado votar este punto (que ZeC también iba a apoyar) y la reprobación a Ranera por separado. Aunque, a la hora de la votación, ha sido la propia alcaldesa quien ha decidido que se hiciese conjuntamente. De esta forma, se han aglutinado los votos favorables de PP y Vox frente a la bancada de la izquierda en un mini ómnibus.

Minutos antes, Elena Tomás (ZeC) -quien ha reivindicado todos los avances legales y sociales con los gobiernos socialistas en materia de derechos de la mujer- había recogido el testigo de Lorén para referirse al PP como un partido "que sigue utilizando a las víctimas de ETA para hacer política". Julio Calvo (Vox), quien también ha llegado a reconocer en un momento dado que él "no había venido (a este pleno) a hablar de violencia machista", ha hecho especial énfasis en las investigaciones sobre Koldo, Ábalos o Cerdán.

Más barro

En el siguiente pleno extraordinario, inmediatamente posterior, el barro no ha hecho sino crecer. Más allá del anuncio de Chueca de que la Junta de Seguridad Local que confirmará la adhesión al Viogén (pese a que no será efectiva hasta 2026) se celebrará el 24 de noviembre, las formaciones han continuado con sus reproches cruzados. Y no por falta de capacidad, como ha demostrado el debate jurídico y constitucional entre dos reconocidas expertas en la materia, a colación del aborto, como son Pilar Cortés (PP) y Ros Cihuelo (PSOE).

Una pequeña luz que no ha permitido, esta vez tampoco, salir de la caverna, como diría Platón, tantas veces citado en plenos previos mucho más filosóficos. La ultraderecha ha subrayado su firme compromiso "con la vida" y su más que notoria postura contraria al aborto, señalando directamente al PP. "Prometieron derogar la ley del aborto y no lo hicieron con mayoría absoluta. Y Gallardón la iba a hacer más restrictiva pero reculó por la presión social", ha indicado Eva Torres, para después defender una postura "provida desde su concepción hasta su muerte natural". Esto último, para recordar que la eutanasia tampoco va con ellos.

El Viogén también ha vuelto a escena, con Cihuelo apuntando a Lorén por, ha dicho, "retrasar la adhesión al Viogén debido a la negociación presupuestaria con Vox (en referencia a 2024)". Ruth Bravo, desde la bancada popular, le ha espetado que el sistema lleva en marcha desde 2007 pero que fue Azcón quien, como alcalde, decidió sumarse, achacando también a ZeC que cuando han gobernado, incluyendo el Ejecutivo central actual, "no han incrementado un solo agente de la UFAM". Y, por último, los puntos violeta, con un intento fallido de reprobación a la concejala popular Marian Orós por su supresión, rechazada en este caso gracias a la mayoría que suman PP y Vox.

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