Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Ayuntamiento de Zaragoza recalificará las nuevas parcelas de BSH para permitir su ampliación en Montañana

La planta ganará una hectárea y consolidará a la capital aragonesa como uno de los principales epicentros de su producción en Europa

BSH ampliará su fábrica en Montañana (Zaragoza).

Jaime Galindo

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Los planes de la multinacional alemana BSH para con su planta de Montañana siguen dando pasos firmes. Tal y como ha adelantado en exclusiva EL PERIÓDICO DE ARAGÓN este martes, la antigua Balay ha comprado recientemente dos parcelas junto a la que es la principal fábrica de placas de inducción (además de hornos) de la marca de electrodomésticos con el objetivo de ampliar sus instalaciones y ganar una hectárea. Aunque, primero, deberá superar el largo proceso burocrático y administrativo, empezando por los usos permitidos en sus dos nuevos solares, que son de tipo residencial.

En ese sentido, en el Ayuntamiento de Zaragoza ven con muy buenos ojos la operación y, de hecho, la Gerencia de Urbanismo ya ha dado luz verde al inicio del proceso de recalificación que convertirá ambas pastillas en "productivas", en un primer pronunciamiento que ha contado con el apoyo de los dos principales partidos del municipio, PP y PSOE. Es un primer hito antes de que la propiedad, BSH, presente un proyecto definitivo de modificación del planeamiento urbano que deberá ir nuevamente a Gerencia y después ser ratificado, por mayoría absoluta, en pleno municipal.

Fuentes de la filial española de la compañía germana se han limitado a confirmar la compra de los terrenos y la solicitud de recalificación, aunque advierten de que el proceso aún se dilatará en el tiempo. Con todo, las intenciones de BSH pasan por incluir las obras de ampliación de la fábrica dentro del plan industrial de la empresa, a tres años vista. La idea es instalar un nuevo equipamiento de "última generación" para la fabricación de electrodomésticos y poder albergar en el futuro los "nuevos proyectos" que se están planificando.

Nave ubicada en una de las parcelas que BSH acaba de comprar en Zaragoza, junto a su planta de Montañana.

Nave ubicada en una de las parcelas que BSH acaba de comprar en Zaragoza, junto a su planta de Montañana. / JAIME GALINDO

Con ello, justifican, podrán "asegurar la continuidad del negocio". Este punto es clave, especialmente por el contexto de la multinacional ya no solo en España sino en toda Europa. En el caso nacional, la fábrica de Esquíroz (Navarra), que producía frigoríficos, vive sus días antes de su cierre definitivo, que supondrá el despido de más de 600 trabajadores. A algunos, eso sí, se les ha ofrecido reubicarse en otras plantas (Zaragoza o Santander), y según ha podido confirmar este diario, al menos tres de ellos se trasladarán a la industria de La Cartuja Baja, donde se producen lavadoras.

Pero, más allá de las fronteras españolas, BSH también ha confirmado recientemente el cierre de otras dos fábricas en su Alemania natal, en Bretten y Nauen, donde cuenta con 980 y 440 trabajadores, respectivamente. Si bien estos cierres no serán inmediatos sino que se escalonarán hasta 2028, se da la circunstancia de que ambas plantas son competencia interna de las de la capital aragonesa. En Nauen, se fabrican lavadoras; en Bretten, hornos y campanas extractoras.

El futuro de Montañana

Así las cosas, la posición de Zaragoza en los planes de la firma alemana se verá consolidada durante los próximos años. En la ciudad, además de en Montañana y La Cartuja Baja, la compañía está presente en Plaza, donde tiene su sede operativa y su centro logístico. Los tres espacios suman casi 3.000 empleados, con más de 1.300 solo en Montañana. Por el momento, Alemania solo ha dado recursos a esta última planta para comprar los dos suelos mencionados anteriormente, aunque todavía no está determinada la inversión posterior que supondrá ampliar las instalaciones.

El objetivo principal es optimizar el proceso productivo, pero manteniendo las dinámicas actuales. Esto es, la entrada de las materias primas por la zona norte y su posterior almacenamiento por la sur, donde se ha producido la reciente compraventa. Una vez se extienda la fábrica, BSH tiene previsto reordenar las instalaciones actuales, que además ganarán en torno a 40 plazas de aparcamiento en la calle.

Mientras, fuentes sindicales reconocen que la noticia de la futura ampliación no les ha pillado por sorpresa, ya que conocían la inversión que BSH había realizado para adquirir las dos parcelas y poder ganar más de 10.000 metros cuadrados. Una de ellas está sin urbanizar, mientras que en la otra se encuentran las antiguas naves de Inymon, que se trasladó a Malpica hace una década, cuando por cierto el 97% de su producción iba para la propia BSH, su principal cliente.

Tracking Pixel Contents