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Zaragozeando

¿Dónde están los últimos fotomatones de Zaragoza? Las tiras 'vintage' arrasan entre la juventud

Una veintena de cabinas fotográficas en Zaragoza cubren la demanda de imágenes oficiales mientras saltan a las redes sociales

Una joven consulta en su móvil las opciones digitales que incorpora el fotomatón del centro comercial El Caracol, en Zaragoza.

Una joven consulta en su móvil las opciones digitales que incorpora el fotomatón del centro comercial El Caracol, en Zaragoza. / Laura Trives

David Chic

David Chic

Zaragoza

Las redes sociales han dado una segunda vida a las fotografías en papel. Ahí están los filtros de cámara Polaroid para tratar de imitar un formato analógico que sigue presente en las vidas de los usuarios. Y algo parecido pasa con los fotomatones, un sistema de retratos instantáneos que hace compatible el tedio burocrático de la foto de carnet con un estilo retro cada vez más demandado en las redes sociales. Échenle un ojo a las etiquetas #autofoto o #fotomatón en Tik Tok. La fiebre llega tan lejos que en algunas capitales europeas se están instalando cabinas analógicas en las que el revelado se realiza con métodos mecánicos.

En Zaragoza la ruta del fotomatón incluye varias sorpresas. Aunque eso sí, para encontrarlas es necesario evitar las cercanías de las comisarías de la Policía Nacional para evitar máquinas que se limitan a cumplir con la labor que el Boletín Oficial del Estado requiere de ellas: una foto tamaño carnet para la documentación oficial, sea el DNI, el pasaporte, el carnet de conducir o los visados. A pesar de su grisura burocrática, este sigue siendo el pilar fundamental de las fotos en cabina.

Por contra, si lo que se busca es encontrar servicios añadidos, marcos que cambien con la época del año y algunos filtros de fantasía lo mejor es recorrerse los centros comerciales de la ciudad. Según destacan desde la empresa Tecnotron, que gestiona la mayoría de estos aparatos en Aragón, su uso como complemento de ocio se ha multiplicado en los últimos años. Así lo atestiguan dos jóvenes que bromean en el centro comercial del Caracol, en el paseo de la Independencia. Lo cierto es que en un espacio tan reducido es difícil mantener el orden aunque se tenga la cortina cerrada.

Zaragoza acoge 21 de estas cabinas telefónicas que cuentan con aplicaciones sociales repartidas entre el centro comercial Augusta que tiene dos, Grancasa (con otros dos de ellos), Audiorama, Utrillas, Aragonia, Plaza Imperial, el Caracol, Puerto Venecia (con otros dos), el Carrefour del Actur y los Alcampos de Los Enlaces y de Utebo. Luego, como ya se ha dicho, están el resto: las que se encuentran junto a Tráfico o la Policía Nacional, en el consulado de Rumanía, en la papelería Tere o en el locutorio Denzel.

Las fotos cuestan seis euros y este mes se ofrece, si es el caso, un marco especial para conmemorar el reivindicativo movimiento Movember y ver cómo va creciendo poco a poco el bigote.

También se promocionan las tiras temáticas, con marcos que han pasado de lo terrorífico a lo navideño. Se mantienen con fuerza los motivos amorosos y entre los motivos que más triunfan se cuelan los formatos que ofrecen imágenes con estética setentera que se pueden fotografiar para, a su vez, subirlas a las redes sociales. Una carambola gráfica, vamos.

Entre las nuevas funcionalidades de unos fotomatones que dejarían conmocionados al mismísimo Ángel Cordero y al caballito de la Lonja están las cabinas infantiles que permiten hacer una foto al niño mientras juega en el aparato, imprimiéndola con un marco prácticamente animado.

En Zaragoza se encuentran cinco de estas, repartidas en las zonas de ocio para niños de los principales centros comerciales: ahí están disfrazadas de Peppa Pig o de la Patrulla Canina ofreciendo una curiosa versión de fantasía de la foto de carnet.

Si la cosa no parece lo suficientemente complicada los fotomatones tienen previsto mantener su estatus dentro de los teléfonos móviles. La compañía Tecnotron adelanta que están trabajando en una aplicación que se lanzará próximamente en toda España y que servirá para localizar alguna de estas cabinas en caso de necesidad (sea esta administrativa o romántica) y permitirá imprimir fotos del móvil mediante un código QR, convirtiéndolo en un puesto de impresión.

Mención aparte merece el Lamborghini de los fotomatones: la máquina Eclipse. Situada en el centro comercial Grancasa este futurista aparato cuenta con una gran pantalla led envolvente que permite hacer fotos de grupo inmersivas con la posibilidad de añadir casi cualquier fondo imaginable y conexión directa con las redes sociales. Además de presumir de líneas redondeadas y tener la desvergüenza de prescindir de la cortinilla se permite el lujo de ser el único modelo para adultos que no es apto para fotos de documentos.

Para los próximos meses se espera la llegada a Zaragoza de un nuevo modelo que permitirá imprimir las fotos que se toman en su interior en una carcasa para móvil. Y todo sin hablar de que en los últimos años los modelos portátiles se han convertido en un complemento imprescindible para cualquier boda. Queda fotomatón, sea analógico o digital, para rato.

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