Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Zaragoza gana ventaja frente a Sevilla: así ha crecido la capital aragonesa

Zaragoza tiene una capacidad para acoger hasta 100.000 personas en la ciudad consolidada

Varios grupos de vecinos en el puente de Piedra de Zaragoza.

Varios grupos de vecinos en el puente de Piedra de Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia

David Chic

David Chic

Zaragoza

Los datos más recientes del censo anual de población del INE confirman un cambio significativo en la evolución demográfica de las grandes capitales. Zaragoza, con 699.007 habitantes, se coloca como la cuarta ciudad de España y supera por segundo año consecutivo a Sevilla, que se queda en 688.714 habitantes. Una evolución que se consolidará en próximos recuentos puesto que en los últimos años la capital aragonesa está experimentando un incremento anual significativamente mayor (alrededor de 7.000 habitantes mas en 2024) que el fijado por Sevilla.

En el censo de 2021, Sevilla aún superaba a Zaragoza con una población de 691.395 habitantes, frente a los 681.430 que vivían entonces en la capital aragonesa. Sin embargo, la tendencia se invirtió con un crecimiento «constante y robusto», sumando 9.607 habitantes en el periodo de tres años, lo que representa un incremento del 1.41%, según indica el miembro de la Cátedra de Territorio, Sociedad y Visualización Geográfica de la Universidad de Zaragoza, Sergio Valdivieso. Por otro lado, Sevilla ha seguido una tendencia a la baja, perdiendo 4.654 habitantes entre 2021 y 2024, lo que supone un descenso del 0.67%.

Las claves que explican esta evolución, además del crecimiento industrial, se encuentran en el tejido urbano de la ciudad. La capital aragonesa posee unos límites administrativos muy amplios que le permiten absorber gran parte de su desarrollo urbanístico y crecimiento poblacional, apostando por nuevos barrios y dotando de más densidad a sus zonas periurbanas. Desde el Grupo de Estudios en Ordenación del Territorio (GEOT) ponen como ejemplo los recientes desarrollos en Parque Goya, Arcosur, la avenida de Cataluña o la prolongación de la avenida Tenor Fleta.

Por otro lado, en la ciudad consolidada también existe una gran capacidad de acoger a nuevos pobladores. Los últimos estudios del departamento reflejan que un 20% de las viviendas no cuentan con ningún habitante empadronado. Y aunque eso no quiere decir que todos ellos están vacíos desde el GEOT estiman que ofrece una capacidad de crecimiento de hasta 100.000 personas sin tener que impulsar desarrollos urbanísticos.

De forma paralela, debido a la estructura demográfica de la población natal aragonesa, muy envejecida, la ciudad debe seguir apostando por la llegada de población extranjera. «La sociedad debe realizar una reflexión profunda sobre el perfil de cualificación de los inmigrantes que se busca atraer, sobre todo en un entorno de competencia internacional por la mano de obra mejor formada», detalla el vicerrector de la cátedra de Territorio de la Universidad de Zaragoza, Ángel Pueyo.

En este contexto el investigador recuerda que el desafío principal de la ciudad no es el tamaño, sino mantener la calidad de vida. «El censo debe crecer de forma cuidadosa y sostenible para preservar las cualidades urbanas que hacen de Zaragoza una ciudad «caminable y bien dotada».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents