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¿Y ahora qué? Los cuatro escenarios que tiene Natalia Chueca para salvar los presupuestos de Zaragoza

Santiago Abascal no apoyará las cuentas negociadas previamente con el PP en Zaragoza

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, durante una sesión plenaria.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, durante una sesión plenaria. / Pablo Ibáñez

Carlota Gomar

Carlota Gomar

ZARAGOZA

Vox no apoyará las cuentas en el Ayuntamiento de Zaragoza. Después de semanas negociando los presupuestos de 2026, la ultraderecha ha anunciado este viernes que, este año, no le dará su voto a favor a Natalia Chueca, como ha hecho hasta ahora. Y no lo hará porque Santiago Abascal así lo ha decidido, restando toda autonomía al grupo municipal en la capital aragonesa en un movimiento político que tiene que ver más con el contexto nacional y autonómico que con los intereses de la ciudad.

Ahora, Chueca tiene cuatro escenarios posibles para sacar adelante sus cuentas. El primero pasa por conseguir el apoyo del pleno, es decir, del PSOE y ZeC -ahora que Vox ha anunciado que no lo hará-, algo que parece poco probable, aunque los socialistas han vuelto a ofrecer este viernes su apoyo a la conservadora.

La candidata del PSOE al Gobierno de Aragón, Pilar Alegría, ha tendido la mano al PP en el consistorio, generando cierta sorpresa y estupor entre las filas populares. Como ya hiciera sin éxito con Jorge Azcón, la exministra y exportavoz de Pedro Sánchez ha asegurado este viernes que en el PSOE están dispuestos a negociar y pactar las cuentas con Natalia Chueca.

Está la opción de la abstención de uno de los tres grupos municipales, lo que le daría al PP más síes que noes en la votación. En los ayuntamientos, las cuentas pueden salir adelante con mayoría simple, pero después del paripé de Vox de este viernes no parece probable que vayan a optar por este camino si la alcaldesa somete a votación plenaria las cuentas de 2026. Y tampoco se antoja viable que PSOE y ZeC elijan esta alternativa.

La regidora también podría recurrir a la prórroga presupuestaria, con todas las consecuencias que ello tendría para la ciudad, principalmente para el capítulo de inversiones en un año con varias reformas y obras a la vista.

Así que solo le queda la opción de la cuestión de confianza a la que ha hecho referencia la propia alcaldesa. Incluso el portavoz de Vox, Julio Calvo, ha hecho mención a la misma. Según la legislación vigente, como los ayuntamientos no pueden convocar elecciones anticipadas, la alcaldesa puede plantear al pleno una cuestión de confianza, vinculada a la aprobación o modificación de cualquiera de los siguientes asuntos: los presupuestos anuales, el reglamento orgánico, las ordenanzas fiscales, o la aprobación que ponga fin a la tramitación de los instrumentos de planeamiento general de ámbito municipal.

En este caso, la cuestión de confianza iría vinculada a la aprobación de las cuentas. En caso de no conseguir el apoyo plenario, si en el mes siguiente no hay ninguna formación que presente un candidato o candidata alternativa, "se entenderá otorgada la confianza y aprobado el proyecto si en el plazo de un mes desde que se votara el rechazo de la cuestión de confianza no se presenta una moción de censura con candidato alternativo a Alcalde, o si ésta no prospera". Este escenario, el de la moción de censura, sería una sorpresa mayúscula porque Vox nunca apoyaría a un Gobierno del PSOE.

Todo hace indicar que será esta la vía elegida por Chueca salvo que Vox recapacite y decida aprobar un proyecto de presupuestos que había negociado y pactado. La propia alcaldesa ha asegurado a través de su cuenta de 'X' que habrá presupuestos sí o sí. "Que los zaragozanos estén tranquilos, Zaragoza no se para", ha escrito en la red social.

En este caso, la tramitación del presupuesto debería seguir su curso, es decir, tendría que pasar por comisión primero y después por pleno. Según fuentes del Gobierno municipal, Chueca sometería a votación su proyecto de presupuestos a mediados de febrero y, una vez tumbado, iniciaría la maquinaria para presentar la cuestión de confianza. Entre tanto, se celebrarán las elecciones de Aragón (el 8 de febrero) y la negociación del futuro gobierno autonómico.

La constitución de las Cortes de Aragón será el 3 de marzo y en esa elección se reflejará la distribución del peso parlamentario de cada partido. Teniendo en cuenta que las encuestas le dan la mayoría al PP, ya se verá con la conformación de la Mesa de las Cortes y la elección del presidente o presidenta las nuevas relaciones entre PP y Vox. Será durante este proceso, precisamente, cuando la alcaldesa se someta a la cuestión de confianza.

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