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Vox escenifica su cambio de estrategia en Zaragoza y no apoyará los presupuestos de Natalia Chueca

Los cuatro concejales de la ultraderecha han comparecido en una rueda de prensa conjunta para hacer el anuncio de manera “solemne”, aunque su rechazo solo implicará, en el peor de los casos, que las cuentas de la alcaldesa se aprueben un mes más tarde de lo previsto

Vox cambia su marcha en Zaragoza y no apoyará los presupuestos de Natalia Chueca

Vox cambia su marcha en Zaragoza y no apoyará los presupuestos de Natalia Chueca / El Periódico de Aragón

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Vox no apoyará los presupuestos de 2026 del Gobierno municipal del PP al frente del Ayuntamiento de Zaragoza. Así lo han anunciado los cuatro concejales de la ultraderecha en una rueda de prensa conjunta "y solemne" que supone un cambio en el rumbo que habían mantenido hasta ahora en su relación con el equipo de Natalia Chueca. Hasta hace poco, en privado ambas partes confiaban en llegar a un acuerdo, pero el contexto nacional ha cambiado, según ha confirmado el propio portavoz de Vox en el consistorio, Julio Calvo. “Yo creo que hay motivos más que suficientes para incrementar la presión sobre el Gobierno. A pesar de que hemos estado colaborando, hay muchas peticiones que siguen pendientes de atender”, ha justificado. Entre otras cuestiones, los de Vox han señalado como líneas rojas la implantación de la Zona de Bajas Emisiones y el incremento de la financiación externa a través de préstamos bancarios. O eso, por lo menos, es lo que han argumentado para explicar este regate.

Calvo ha puesto mucho énfasis en esos argumentos que han hecho que el grupo municipal de Vox haya cambiado su postura este año a sabiendas precisamente de que resulta difícil de explicar un cambio de rumbo que se ha decidido cuando las cuentas con el equipo de Chueca ya estaban pactadas a falta de la firma. La ultraderecha ha negociado y aprobado todos los proyectos presupuestarios del PP desde que llegó al consistorio zaragozano en 2019 y este año iba a ser igual. Pero ahora algo ha cambiado y ese ala más posibilista y pragmática que se había impuesto hasta ahora en Vox Zaragoza ha dado paso a una más dura para alinearse así de pleno con la estrategia del partido en el ámbito estatal en un ambiente de campaña electoral constante. "Ha habido mucho debate interno", ha reconocido el propio Calvo.

En su exposición de motivos, no obstante, Calvo ha enseñado también la puerta de salida al PP, desvelando así sus ases en una partida en la que Chueca, en realidad, no tiene mucho que perder puesto que de una forma u otra tiene garantizados unos presupuestos para 2026. Lo que ha hecho Vox es mostrar distancia con el PP y de esto va la jugada ya que, a diferencia de lo que ocurre en los parlamentos autonómicos, la alcaldesa podría aprobar sus propios presupuestos pese a no contar con apoyos del resto de grupos sirviéndose de una posibilidad que establece el Reglamento Orgánico Municipal: la cuestión de confianza. Y es que aun en el caso de perder la confianza del pleno, según establece la normativa que rige en el ayuntamiento, la regidora puede dar por aprobado su proyecto de presupuestos si no existe un candidato alternativo para relevarle como alcaldesa. Y Vox ya ha dicho hoy que nunca votará a Lola Ranera ni a ningún otro socialista como primer edil.

Y esta herramienta, la cuestión de confianza, es la que Calvo le ha ofrecido a Chueca mientras criticaba su gestión, por lo que en la misma rueda de prensa Vox ha planteado el problema -su no a los presupuestos-, y también la solución -la cuestión de confianza- dando muestra así de esas dos almas que conviven dentro del grupo municipal: la dura y la pragmática. El portavoz de los de Abascal en Zaragoza, no obstante, ha dicho que caben además otras dos alternativas para Chueca: la prórroga presupuestaria -algo que descartan desde el Gobierno municipal- o la abstención de Vox en la votación de los presupuestos si el PP acepta las enmiendas que presente Vox durante el plazo de tramitación de las cuentas.

Esta opción, no obstante, se plantea difícil puesto que supondría enmendar la postura que hoy han querido representar los cuatro concejales de Vox en Zaragoza. Eso sí, hay que tener en cuenta otro factor que va a influir -y que ya está influyendo- en todo este embrollo: la convocatoria de elecciones autonómicas en Aragón. Según el calendario que va a plantear el PP en la capital aragonesa, el pleno de votación de los presupuestos se celebrará en la segunda quincena de febrero, cuando ya se hayan celebrado los comicios, marcados para el 8 de febrero. Con el resultado de las urnas ya publicado, la estrategia de Vox podría volver a cambiar y los presupuestos de Zaragoza podrían funcionar como moneda de cambio en la negociación que se abra entonces en el ámbito autonómico para, entre otras cosas, hacerse de nuevo con la presidencia de las Cortes de Aragón, un objetivo de Vox.

Lo que dice Vox en Madrid

No obstante, fuentes de Vox en Madrid desligan este movimiento del partido en el Ayuntamiento de Zaragoza de las negociaciones en Extremadura o del futuro diálogo con el PP tras las elecciones del 8 de febrero en Aragón. Aseguran que está relacionado con "lo que Vox pide en cada lugar", con sus líneas rojas como reducir a la mínima expresión las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), no financiar oenegés que trabajan en la acogida de personas o reducir a cero si es posible las partidas de cooperación internacional. Y dicen que es algo similar a lo ocurrido en otras negociaciones presupuestarias, como en Sevilla, Valladolid o Toledo.

Momentos antes de la rueda de prensa de los cuatro concejales de Vox.

Momentos antes de la rueda de prensa de los cuatro concejales de Vox. / EL PERIÓDICO

El propio Calvo ha explicado en rueda de prensa que no son las elecciones autonómicas en lo que Vox está centrando su estrategia, sino en unas generales que todavía están sin convocar. "No queremos vincular nuestra postura a lo que ocurre en las Cortes porque no lo hicimos en el pasado. Nosotros aprobamos los presupuestos de la alcaldesa cuando Vox se salió del Gobierno de Azcón. Lo que más influye es el cambio de ciclo a nivel nacional", ha reconocido el portavoz. Es decir, lo que importa es abonar el terreno de cara a las próximas elecciones generales a sabiendas que lo que le ha funcionado hasta ahora es situarse al margen del sistema: desde que los de Abascal salieron de los Gobiernos autonómicos sus perspectivas electorales no han hecho más que mejorar. Y es esa misma postura, la de partido al margen, la que quieren reforzar con su movimiento en Zaragoza.

Y de movimientos va la cosa cuando se trata de explicar la postura que ha tomado este viernes el PSOE después del anuncio que ha hecho Vox. Tanto Pilar Alegría como la portavoz de los socialistas en Zaragoza, Lola Ranera, se han ofrecido al PP para pactar los presupuestos de la capital aragonesa, una oferta a la que los populares no dan credibilidad y que Chueca y Azcón enmarcan dentro de la nueva estrategia de posicionamiento de un PSOE que lo tiene muy complicado en las elecciones autonómicas.

La justificación de los de Vox

En la rueda de prensa de Vox también ha tomado la palabra Eva Torres, quien junto a Calvo ha dirigido la negociación del proyecto de presupuestos con el equipo de Chueca. La edila ha explicado que el 'no' viene justificado por el aumento del gasto corriente -personal y coste de los servicios públicos-, que en 2026 aumentará en 50 millones de euros según el borrador de las cuentas del PP. "No puede ser, hay que contener el gasto. Hay que plantear una reestructuración profunda de la Administración", ha dicho.

Además de las cuestiones más ideológicas, como la implantación de la ZBE, Torres ha hecho énfasis en la contención del gasto y en la deuda. "Quedan proyectos que van a consumir muchos recursos como el Huerva o La Romareda y debemos ser prudentes. No podemos comenzar nuevos proyectos mientras tenemos estos en marcha", ha dicho, y ha puesto como ejemplo la reforma de la avenida Valencia, cuyas obras comenzarán a principios de enero y que los de Vox pedían retrasar para años venideros.

¿Qué ha respondido Natalia Chueca?

El cambio de postura de los de Vox ha sido visto como una "traición" por parte de la alcaldesa, quien ha recordado que en los últimos meses la ultraderecha ha apoyado el proyecto de ordenanzas fiscales que sirve como paso previo a la tramitación del presupuesto. "Llevamos negociado con Vox desde el final del verano", ha dicho. Fuentes del Gobierno municipal explican que en las cuentas que va a presentar la regidora el lunes estarán esas partidas que la ultraderecha ha introducido en las últimas semanas en las cuentas precisamente para evidenciar que no ha sido el PP el que ha cambiado de postura. "Vox ha demostrado que lo último que le importa es la ciudad", ha explicado.

La alcaldesa, visiblemente enfadada, se ha mostrado por otro lado muy tranquila puesto que, en el más complicado de los escenarios podrá aprobar sus cuentas tras una cuestión de confianza aunque no obtenga el respaldo del resto de partidos ya que no existe una alternativa que pueda reunir una mayoría de apoyos en el consistorio, tal y como el propio Julio Calvo ha reconocido y, según ha dejado entrever, casi que también ha celebrado. Su movimiento le permite cumplir con el proceso de radicalización del partido y que Zaragoza tenga presupuestos, algo que él mismo siempre ha defendido como positivo. Y lo demás es teatro, puro teatro.

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