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El Real Zaragoza paga por los pelos los 10 millones para construir la Nueva Romareda: esta es la fórmula utilizada por los accionistas

El plazo para abonar el dinero comprometido finalizaba este miércoles, 31 de diciembre

Imagen de la última junta general de accionistas del Real Zaragoza, este mismo mes de diciembre.

Imagen de la última junta general de accionistas del Real Zaragoza, este mismo mes de diciembre. / Jaime Galindo

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

A un día de que termine el plazo acordado, el Real Zaragoza ha informado que "ha hecho efectiva su aportación de 10 millones de euros" a la sociedad Nueva Romareda. "Con esta esta operación financiera, el club cumple de manera estricta y puntual con los acuerdos establecidos en el pacto de socios de la sociedad, demostrando así la solidez de nuestra gestión y el firme compromiso con este proyecto estratégico", ha explicado el club en un comunicado.

Según ha podido saber este diario, los propietarios del club no han acudido finalmente a un préstamo para conseguir los diez millones de euros que tenían que abonar antes de que terminara el año. La fórmula escogida para cumplir con el pago ha sido la de hacer aportaciones directas por parte de los accionistas. Eso sí, el abono se ha hecho sobre la bocina y no llegar a tiempo hubiera podido tener graves consecuencias para el club, que incluso podría haber sido expulsado de la sociedad Nueva Romareda.

Pero, finalmente, no ha sido así y el pacto firmado entre el Gobierno de Aragón, el Real Zaragoza y el Ayuntamiento de Zaragoza sigue vigente y es que desde la dirección del club llevan semanas asegurando que el pago se iba a hacer sí o sí. "Esta aportación no solo constituye una transacción financiera crucial para el avance de las obras, sino que, sobre todo, reafirma nuestra apuesta inquebrantable por Zaragoza y por Aragón. En el Real Zaragoza entendemos que somos mucho más que un club de fútbol: somos un motor vertebrador de la sociedad aragonesa, un generador de identidad y, ahora más que nunca, una palanca de crecimiento económico y proyección internacional para nuestra tierra", defienden desde el club, una afirmación que no pudieron hacer en 2024 puesto que que entonces terminaron el año sin pagar los 6,8 millones de euros a los que se habían comprometido con la SL encargada de construir el nuevo estadio, un proyecto que, no obstante, resulta "ilusionante" y que "va más allá de lo deportivo", defiende el club en ese mismo comunicado.

Mirada puesta en el futuro

"Estamos cimentando un recinto de vanguardia, sostenible y moderno, diseñado para estar a la altura de una de las mejores aficiones de España y para albergar eventos de primer nivel mundial. Queremos que el futuro estadio Ibercaja Romaredasea un icono arquitectónico y un referente que devuelva a la ciudad el lugar que le corresponde en el mapa del deporte global", defienden.

Desde la dirección del club defienden que el objetivo de la nueva propiedad siempre "ha sido claro": "sanear, dotar de estabilidad, sentar las bases y construir un club moderno y competitivo". "Esta aportación de capital es un paso decisivo para garantizar que los plazos de ejecución de este proyecto fundamental de ciudad, comunidad y club se mantengan según lo previsto", afirman desde el Zaragoza, que lo que no dice es que la aportación era fundamental para que el equipo siga formando parte de la SL y, por tanto, del negocio del nuevo estadio.

"Hoy, el Real Zaragoza avanza con la mirada puesta en el futuro, el orgullo de representar a nuestros colores y el compromiso de seguir construyendo historia. ¡Aúpa Zaragoza!", zanja el comunicado.

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