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De la nueva Romareda a la avenida de Valencia: estas son todas las partidas que peligran por el enfrentamiento entre el PP y Vox en Zaragoza

La alcaldesa de Zaragoza, que ha retomado las conversaciones con Vox, insiste en que la formación ultra "traiciona" a la ciudad si niegan su apoyo a unos presupuestos que ya habían negociado

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en la presentación del canal de aguas bravas de Zaragoza, este viernes.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en la presentación del canal de aguas bravas de Zaragoza, este viernes. / Pablo Ibáñez

David Chic

David Chic

Zaragoza

La convocatoria de unas elecciones autonómicas ha hecho saltar por los aires la relativa placidez del PP con Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza. Con unos presupuestos negociados entre las dos formaciones antes de su presentación oficial, la gobernabilidad de la ciudad estaba garantizada hasta el giro en contra escenificado por la formación ultra en las últimas semanas. En vistas al enfrentamiento electoral conviene separarse de los populares y marcar un perfil propio. Esta estrategia ha sentado especialmente mal en los puestos de mando de la plaza del Pilar, donde la alcaldesa, Natalia Chueca, ha acusado al partido de "traicionar" a los vecinos.

La regidora insiste en que prorrogar el presupuesto para 2026 reducirá la capacidad financiera de la ciudad en 155 millones de euros, bajando de los 1.039 millones previstos inicialmente a solo 884 millones en gastos. Esta caída se agrava al perderse la opción de recurrir a préstamos y a la venta de suelo, lo que resta casi 100 millones de euros destinados directamente a inversiones urbanas. "Son datos que ofrece el interventor municipal, cuya credibilidad es superior a la de los concejales de Vox", defiende la regidora.

En cuanto a la gestión interna, el personal municipal se enfrenta a un déficit de 18 millones de euros, una cuantía obligatoria que incluye las subidas salariales para los funcionarios tramitadas en 2025 y las previstas para 2026; sin este ajuste, no se podrían pagar las últimas nóminas del año. Asimismo, los gastos corrientes sufren un recorte de 33,6 millones de euros, afectando a servicios básicos como transporte, limpieza, mantenimiento de instalaciones y parques. Esto imposibilitaría el pago de facturas a empresas externas, repercutiendo en sus trabajadores y en la calidad del servicio prestado. Por otro lado, pierde diez millones de euros, lo que conlleva la caída de la práctica totalidad de los convenios directos con entidades, salvándose únicamente casos excepcionales como la FEMP o la FAMPC.

El área de inversiones es la que sufre el golpe más duro, reduciéndose de 128 millones a solo 48 millones de euros, lo que implica una pérdida de 80 millones para proyectos estratégicos y mantenimiento urbano. Entre los proyectos estratégicos afectados destacan las obras de construcción del futuro estadio de la Romareda, que podría paralizarse al contar solo con 9,1 millones de los 27 necesarios. También desaparecen los 20 millones destinados al río Huerva, la aportación de 10,5 millones a la reforma de Giesa, y se imposibilita la construcción del centro deportivo del sur de la ciudad y la finalización del centro cívico de Hispanidad.

En el ámbito de nuevos equipamientos, los datos que se barajan desde la intervención municipal señalan que se perderían la escuela infantil de Arcosur, el proyecto de renovación la cárcel okupada de Torrero, el centro cívico de Parque Goya, la Harinera de Casetas, la biblioteca de Santa Orosia, la reforma de la tercera planta del centro cívico Sur y las mejoras en la Casa de Amparo.

La movilidad y las infraestructuras también se verían gravemente dañadas: con una prórroga desaparecen 13,5 millones de euros destinados a reformas actualmente en marcha en calles como el Coso, Pedro Cerbuna, la avenida de Valencia, Doctor Iranzo, Utrillas y Matadero. Tampoco habría presupuesto para la calle Ibón de Astún, calle Oeste, calle San Blas, la rotonda de Vía Hispanidad. Y de forma paralela se verían afectadas la operación asfalto y el programa de mejora de puentes.

En materia de vivienda, el presupuesto prorrogado se reduce en 11 millones de euros (más de la mitad), afectando a la rehabilitación y construcción de vivienda asequible, incluyendo el plan para la rehabilitación de la zona comprendida entre las calles Pignatelli y Zamoray. Como ya recordó la propia regidora el pasado jueves, los servicios públicos corren el riesgo de perder doce millones en limpieza, diez millones en transporte y las partidas para la mejora del servicio BIZI. En Medio Ambiente, desaparecen 1,4 millones para espacios verdes como Torrerramona, las mejoras anunciadas en los patios escolares para evitar el impacto de las olas de calor, así como los cinco millones del contrato de zonas verdes y las reformas de los parques Tío Jorge, Bruil y Pignatelli.

En aspectos mucho más concretos, las consecuencias de mantener prorrogadas las cuentas del pasado año (como ya lo están en la actualidad hasta la aprobación de las nuevas) implica mantener en suspenso la compra de nuevos trajes y camiones de bomberos, así como de vehículos para la Policía Local. También se pausa la comisaría del Parque Bruil y el contrato de videovigilancia.

Algunos proyectos municipales anunciados como las nuevas conexiones aéreas del aeropuerto de Zaragoza cerradas con la colaboración del Gobierno de Aragón, la renovación del parque de atracciones o los incrementos presupuestarios para recuperar el parque del Agua y para dignificar la plaza del Pilar también se encuentran en la cuerda floja.

Ya en en ámbito de las políticas sociales de la intervención municipal aseguran que sufrirán "un recorte drástico". La ayuda a domicilio bajará de 30,8 a 24,2 millones, se eliminan los convenios con los que se trata evitar el problema de las personas sin hogar y quedan pausados todos los convenios con entidades sociales y los 400.000 euros para protección de mujeres en el área de Igualdad.

Finalmente, el consistorio alerta de que si no se cuentan con los votos de Vox peligran los recursos para nuevas bibliotecas, el proyecto de Las Armas, la climatización de la escuela infantil la Piraña y el convenio con ATADES para aulas especiales. También, se suspenden los nuevos campos de fútbol en el Rabal y Las Fuentes, la renovación del césped en diez campos municipales y las líneas de financiación de Zaragoza Deporte.

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