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La Papa Arrugá, el bar de Zaragoza con sabor canario: "Puedes ponerte hasta las cejas por 20 euros"

Está ubicado en la calle Tomás Bretón y se caracteriza por una gastronomía típica española y un trato cercano hacia sus clientes

Zaragoza

Zaragoza es una ciudad de buen comer, no hay más que pasarse por su Centro para comprobar la riqueza gastronómica que posee en sus calles. La zona del Tubo, la calle Mayor, incluso en la misma plaza del Pilar hay múltiples terrazas donde tomar un vermut con las vistas a la basílica. Sin embargo, hay rincones de la capital aragonesa que son referencias por su concentración de bares y negocios hosteleros, como lo son La Zona (avenida Cesáreo Alierta) o La City (plaza San Francisco y alrededores). Cercana a esta última se encuentra La Papa Arrugá, uno de estos locales más tradicionales que aguantan el embiste de las nuevas variantes alimenticias.

Se ubica en la calle Tomás Bretón número 22 y lleva dando de comer a miles de zaragozanos desde el año 2005. Su gerente, Saúl Cuello Franco, tomó sus riendas hace una década para seguir con la estela familiar. "Lo abrieron mi tío y su socia, yo vine con el tiempo. Siempre ha sido así, chiquito, un bar digamos de toda la vida", explica a este diario. Un negocio más o menos joven que tuvo un bache "muy duro" en la pandemia, una época en la que "tuvieron que hacer grandes sacrificios" para poder seguir adelante y remontar el vuelo.

Su cocina ha seguido siempre el mismo rumbo, con platos "típicos de España" y caseros como las tapas, los huevos rotos, un buen plato de lentejas o fritos, como puntillas o calamares a la romana. Pero si por algo se conoce al negocio de Cuello, es por sus papas mojo. "Es de lo más típico, nuestro plato estrella que le da nombre al bar. Decidió empezar a darlo mi tío, después de que un día trabajando en el bar de su hermana le dio por probar a hacerlas. De ahí que lo sirvieran aquí y le pusieran de nombre 'La Papa Arrugá'", relata el hostelero.

La Papa Arrugá, un bar con sabor canario en Zaragoza

El plato estrella de La Papa Arrugá, las papas mojo / LAURA TRIVES

Sin embargo, ¿qué lleva esta ración que la hace tan especial? Pues Cuello da ligeras pinceladas de estas patatas que hace a diario, aunque que quiere mantener su receta como secreto del chef. Las papas se cogen todas de aquí, más pequeñas, ya que las de Canarias "no se pueden cultivar aquí" y si quieren adquirir hay que pagar "un precio desorbitado".

El mojo, por otra parte, tiene una esencia "especial". "La receta que tenemos la hizo mi tío, basándose en recetas de por aquí y por allá, porque si tú vas a las islas tienes mojos muy diferentes entre sí", dice, una salsa que principalmente se compone de pimiento choricero y que el picante va al gusto de cada uno. "Cada mago tiene sus trucos, tienes muchos ingredientes por internet y depende de para lo fuerte que tú las quieras hacer, o para quien. Hasta ahí te puedo decir", expresa entre risas.

La mayoría de platos los cocina él junto a otra empleada y tiene dos reglas fundamentales: servir comida casera -por lo que trata de evitar congelados- y acomodar al cliente en su bar. "A la gente le gusta sentir que come como si estuviera en su casa, y eso engancha", subraya Cuello.

"El trato al cliente es lo primordial"

El local posee un interior rústico, de bar clásico, además de tener una terraza. Con esto, se pueden llegar a atender a unos 40 comensales al mismo tiempo en la planta de arriba. Además de todas las raciones y platos únicos, al mediodía sirven un menú de primer, segundo plato, bebida y postre/café por 13 euros. Sus precios competitivos les hacen destacar frente a negocios emergentes de hoy en día, un tipo de gastronomía que el mismo Saúl "no consumiría". "Aquí puedes venir y ponerte hasta las cejas por 20 euros", dice.

LA PAPA ARRUGA

LA PAPA ARRUGA / LAURA TRIVES

Pese a una cocina elaborada dentro de lo sencillo, en La Papa Arrugá no sirven bocadillos debido a la gran competencia que hay por la zona de la universidad y La City, en la que predominan bares de este estilo, en un ambiente donde los más jóvenes ya han encontrado su sitio, aunque también acuden a este negocio. "Vienen de todas las edades, en torno a los 40 años sobre todo, pero es variado. Eso sí a todos les llamo joven, es una costumbre", explica Cuello.

También incide en lo importante que es la cercanía con su clientela, tanto en los días buenos, como en los malos. "Hay días que uno está mal o no del todo bien, pero yo siempre intento ser yo mismo y atenderles con una sonrisa. El trato con el cliente es lo primordial", incide en este factor que es lo que más les puede diferenciar de los restaurantes y bares más modernos. "Tratamos a la gente como nos gustaría que nos trataran a nosotros".

Un bar sin web y sin redes sociales

Pese a que La Papa Arrugá no tiene página web ni redes sociales al "no ser del agrado" de Cuello, la aparición de este bar en Google le ha dejado malas experiencias. "Algún cliente dejó una mala reseña y me calenté. Entiendo que en pleno agosto con el bar lleno y todos los trabajadores ocupados no te guste, pero lo que no se puede hacer es mentir. Tras esta reclamación, el cliente borró el comentario porque se daría cuenta de su error", explica.

La Papa Arrugá, un bar con sabor canario en Zaragoza

LA PAPA ARRUGA / LAURA TRIVES

Por lo que para quien quiera comer allí tendrá que estar rápido para poder comer o cenar allí, ya sea cogiendo sitio rápidamente o llamando al fijo que tienen en el bar, llegando a límites en los que la gente llega y "se mosquea porque no tienen sitio".

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