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Nuevas ayudas a la rehabilitación en Zaragoza: el ayuntamiento financiará en parte el repintado de fachadas

Así lo ha anunciado la alcaldesa en una visita a un edificio de la calle Pignatelli

El Ayuntamiento de Zaragoza lanza una nueva línea de ayudas a la rehabilitación

El Periódico de Aragón

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

El Ayuntamiento de Zaragoza emprendió hace unos meses un plan extraordinario de inspecciones de edificios en la zona de Zamoray-Pignatelli, uno de los entornos más degradados de la ciudad y situado en pleno Casco Histórico de la capital aragonesa. Desde el pasado mes de abril, los técnicos municipales han visitado ya un 85% de los más de 200 inmuebles contemplados, lo que ha derivado en decenas de requerimientos a los propietarios de las viviendas para reparar cuestiones que van desde el repintado de las fachadas hasta la sustitución de tejados. Ahora, el consistorio estudia nuevas ayudas para que los vecinos puedan realizar estas actuaciones.

Y es que según alertó la asociación vecinal Calles Dignas hace unas semanas, hay muchos vecinos que no cuentan con fondos para poder atender a esos requerimientos y menos en el plazo establecido por el consistorio (tres meses). Además, la entidad explicaba que las líneas de ayudas existentes para la rehabilitación de pisos solo atienden a cuestiones como la accesibilidad y la eficiencia energética, pero no hay ayudas para la conservación o la consolidación de la estructura de los edificios, que es lo que necesitan muchos inmuebles del Casco Histórico.

El anuncio

Preguntada por esta cuestión, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha confirmado este miércoles que el Gobierno municipal está estudiando la posibilidad de crear nuevas líneas de ayudas a las que puedan acceder aquellos vecinos que necesiten consolidar sus edificios y ha avanzado que próximamente saldrá un nuevo programa que permitirá a los vecinos de Zaragoza obtener subvenciones para el pintado de las fachadas de los edificios.

Y es que la pintura no solo es una cuestión estética, sino que también afecta a la impermeabilidad y aislamiento de los edificios. Aquellas fachadas además con desperfectos en la pintura de las paredes pueden sufrir desprendimientos de cascotes, de ahí la relevancia de acometer estas reparaciones y de no dejar pasar el tiempo.

El objetivo, ha dicho la alcaldesa, "es facilitar la conservación de zonas degradadas como es el caso de Zamoray-Pignatelli". Lo ha explicado en una visita a un edificio de la calle Pignatelli que el ayuntamiento expropió a la Sareb y que va a reformar para habilitar 10 viviendas después de invertir unos 1,7 millones de euros entre lo que se gastó en la adquisición del inmueble y lo que costarán las obras.

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