Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Puffin's Kitchen, el restaurante que sorprende con su brunch escocés en Zaragoza: "De todo a nuestra manera”

El establecimiento situado en la calle Moneva también cuenta con un menú del día muy económico. Sus platos están hechos por ellos de forma casera y cada uno tiene una historia

En una de las muchas callejuelas del centro de Zaragoza se encuentra un pequeño local, cafetería y restaurante de ambiente muy familiar. No solo destaca por su nombre, sino también por su decoración y, sobre todo, por lo más especial de todo: la comida que ofrecen, elaborada íntegramente a mano y de forma casera.

La historia de Pedro y Keren, propietarios del local, se entiende perfectamente nada más cruzar las puertas de su restaurante. “Pedro ha sido hostelero toda su vida, por vocación. Yo empecé por necesidad; al mudarnos a Edimburgo tuve un contacto mucho más directo con la cocina”, cuenta Keren, creadora de todos los platos que hoy se pueden disfrutar en Puffin’s Kitchen, ubicado en calle Juan Moneva, número 6. “No teníamos claro si asentarnos allí; al final la familia tira y decidimos abrir el restaurante aquí”. Así comenzó su aventura hace ya seis años.

El origen del nombre: entre frailecillos y vacaciones

La idea surgió rápidamente. “Viene inspirada en un bar donde trabajábamos: él era italiano y ella canadiense, y ambos vivían en Edimburgo. Convivían rodeados de fusiones de cocina: el desayuno típico inglés-escocés, la gastronomía italiana y las infinitas combinaciones de café propias de Canadá”, explica Keren.

En imágenes | Puffin´s Kitchen

En imágenes | Puffin´s Kitchen / JOSEMA MOLINA / EPA

Aunque encontrar el nombre les costó un poco más, la historia detrás de Puffin’s Kitchen es única. “Veraneamos en un pequeño pueblo costero llamado North Berwick, en Escocia, y resulta que allí hay piedras donde viven los puffins, los frailecillos”, cuenta. Así nació no solo el nombre, sino también un logotipo especial en toda la capital aragonés: “Elegimos este animalillo para representar esos conceptos de familiaridad, porque Puffin’s Kitchen es un lugar familiar con referencias escocesas”.

Una cocina buena, hecha a mano y casera

"De todo a nuestra manera”, así es como se definen, poniendo el foco en aquello que los caracteriza: la familiaridad, la sencillez, lo casero unido al buen producto y un trato de tú a tú,porque, aunque su cocina tenga muchas influencias, no deja de ser algo sencillo y hecho por ellos, a lo que mucha gente vuelve. "Puedes hacerles una foto porque son bonitos, pero son platos diseñados para que los comas y vuelvas porque están buenos".

Las estrellas de su carta están claras: los huevos Benedict en sus brunch; para picoteo, las “pipas de la casa”, que se trata de oreja de cerdo crujiente con alioli; y “ahora mismo los pancakes”, admiten convencidos, “y eso que solo hacemos dos tipos: dulce o salado”.

En imágenes | Puffin´s Kitchen

En imágenes | Puffin´s Kitchen / JOSEMA MOLINA / EPA

Aunque, sin ninguna duda, lo más característico de su carta es el ramen. “Empezamos a hacerlo de casualidad porque mi hermano se fue a Japón y me dijo: haz ramen”. Entonces, un día de invierno con niebla decidieron sacarlo a la carta. La sorpresa llegó cuando una influencer los sacó en sus redes y, de repente, “aquello fue una auténtica locura”, en palabras de Pedro. Al final decidieron dejarlo como un plato exclusivo de los fines de semana, debido al costoso trabajo que conlleva su elaboración.

Además de su brunch, también cuentan con menú del día. “Está pensado para los trabajadores que comen fuera de casa la mayoría de los días”, comenta Pedro. Cuesta 12,90 € y consta de unos primeros y unos segundos, a elegir, que cambian cada semana, además de los postres. "Tenemos bastante clientela fija, aunque siempre recomendamos que se reserve porque el local es pequeño".

Toques muy aragoneses

Aunque las influencias gastronómicas no se quedan solo en las inglesas, también incorporan claros toques aragoneses. “Trabajamos con longaniza; lo que aquí sería el almuerzo, equivalente al desayuno inglés: en lugar de ponerte la salchicha, va la longaniza”.

En su carta también hay espacio para platos típicos, aunque lo que más destaca es su menú de Pilares, por el que llevan apostando desde hace cinco años con la misma propuesta: “migas, borrajas y ternasco. Las migas sí son puristas, pero la borraja la hacemos con gambas y almejas y el ternasco, asado a baja temperatura”.

Puffin’s Kitchen es, en definitiva, el reflejo de sus dueños: un lugar pequeño, honesto y sin artificios, donde cada plato tiene una historia y se hace con tiempo y cuidado. Un espacio en el que conviven influencias de aquí y de allí, pero siempre pasadas por su propio filtro, ese que apuesta por lo casero, lo sencillo y el buen producto.

Tracking Pixel Contents