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Zaragozeando

El barrio de Zaragoza en el que el trabajo vecinal echa raíces: 150 árboles en un solar y otros tantos por llegar

La asociación vecinal Venecia-Montes de Torrero y el equipo Mandrágora han impulsado la plantación de una arboleda vecinal para protestar contra el abandono a través de la propuesta

El trabajo vecinal echa raíces en Torrero

El trabajo vecinal echa raíces en Torrero / PABLO IBÁÑEZ

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Si hay un barrio en Zaragoza que se caracteriza por su lucha incansable ese es Torrero, República Independiente. Y es en este distrito de la capital aragonesa donde ha surgido una iniciativa vecinal que persigue varios objetivos, como fomentar el cuidado del medio ambiente y tejer lazos dentro de la comunidad. Para ello están llevando a cabo una campaña de plantación de árboles en un descampado junto al tercer cinturón, un solar que ya ha sido rebautizado como La arboleda vecinal.

Este proyecto nació hace un par de años y detrás están la asociación vecinal Venecia-Montes de Torrero, apoyados en este caso en Equipo Mandrágora, una oenegé dedicada a la sensibilización ambiental mediante procesos de participación e implicación de la sociedad. «Estábamos preocupados por el abandono del barrio por parte del ayuntamiento pero quisimos hacer algo propositivo y que sirviera además para hacer barrio y uno de nuestros lemas es que nuestras calles sean más verdes y habitables, así que nos pusimos a trabajar en este objetivo», explica José Manuel Calvo, coordinador del Equipo Mandrágora.

Esa acción propositiva se concretó en una jornada de plantación para recuperar unas jardineras que hay en la plaza Ángel Liso. Aquello fue en el año 2024, cuando el barrio además se alzó contra la ampliación de recinto del Parque de Atracciones por temor a que supusiera una tala masiva en los Pinares de Venecia. «Las jardineras estaban abandonadas, sin riego, así que nos juntamos varios vecinos, arrancamos la maleza y plantamos nuevas especies», explica. Entonces repararon en que esto no era lo único que podían hacer por el barrio y se fijaron su próximo objetivo.

Arboleda vecinal en el solar de Torrero.

Arboleda vecinal en el solar de Torrero. / PABLO IBÁÑEZ

Esa meta se situó en una parcela que queda junto a la Ronda Hispanidad y el final del camino de Cuarte, junto a la pasarela ciclista que cruza el tercer cinturón. «Hace un montón de años el ayuntamiento plantó allí unos cuantos árboles pero no los cuidó y se secaron así que decimos juntar un equipo de voluntarios y reforestar esta parcela».

Esta primera actuación se llevó a cabo en marzo de 2024. Se juntaron una veintena de personas que plantaron hasta 150 ejemplares de pinos carrascos, sabinas, encinas, cipreses, servales, acerolos, cerezos, lentiscos, almeces, coronela Valentina, lavanda, salvia y santolina. Con esto rompen también con la monotonía de los Pinares de Venecia, que son «prácticamente un monocultivo» y fomentan la biodiversidad en la zona.

«Son especies autóctonas y que requieren de poco mantenimiento. Y tiene que ser así porque hoy en día el tema de las reforestaciones cuesta mucho por el clima. Yo llevo 30 años haciendo repoblaciones y en los últimos diez cuesta muchísimo que los árboles crezcan. Las lluvias están mal repartidas y hace mucho calor», cuenta Calvo.

Ejemplares plantados en marzo de 2024.

Ejemplares plantados en marzo de 2024. / PABLO IBÁÑEZ

De esta realidad climática a la que nos enfrentamos surgió el siguiente paso de esta iniciativa que, de nuevo, requería la implicación de los vecinos. Así lanzaron una campaña de adopción de árboles: cada vecino podía escoger un ejemplar del que cuidar y regarlo, una vez a la semana, con dos litros de agua. «Si hay una semana que no puedes acudir puedes indicarlo dándole la vuelta a la piedra con la que están marcados todos los árboles para que el resto lo sepa y pueda regarlo por ti», explica Calvo.

«Nuestra sorpresa fue que todos los árboles fueron adoptados, aunque toda ayuda sigue siendo bienvenida», apunta el coordinador de Equipo Mandrágora, y es que si el tiempo lo permite, la semana que viene realizarán una nueva plantación «porque a pesar de todo, hay ejemplares que siguen muriendo». Además, quieren hacer un mosaico «grande» con el nombre del lugar, La arboleda vecinal, para recordar siempre que la unión de la sociedad civil del barrio impulsó no solo la lucha en las calles, sino la reforestación de los montes.

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