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Cierran por sorpresa los dos últimos locales de 'Mi Marrano' en Zaragoza

La franquicia ya ha colgado el cartel del "Se alquila" en su establecimiento de Gran Vía, al que se suma el del paseo Fernando el Católico

VÍDEO | Cierran por sorpresa los dos últimos locales de 'Mi Marrano' en Zaragoza

El Periódico de Aragón

Zaragoza

La ciudad de Zaragoza ve cada ve con más frecuencia cómo negocios y franquicias bajan sus persianas en la capital aragonesa. De mercados de toda la vida, pasando por negocios únicos en su especie hasta los inmersos en el mundo de la hostelería y la gastronomía. Este es el nuevo caso de 'Mi Marrano', que ha tenido un repentino fin en los últimos días tras el cierre de sus locales del paseo Fernando el Católico nº9 y de la esquina de Gran Vía con la calle Laguna de Rins, ambos en el centro de la ciudad.

Esta ingrata sorpresa para muchos amantes de estos bocadillos 'gourmet' se ha podido intuir en los últimos dos días, cuando este último establecimiento colgó el cartel de "Se alquila" apenas un año después de que abriera sus puertas a la clientela. Desde por lo menos el viernes de la semana pasada se veía como esta bocatería ya no tenía actividad de cara al público, por lo que esta decisión podía estar tomada desde hace semanas.

Fachada lateral del local de 'Mi Marrano' en la calle Laguna de Rins, en el centro de Zaragoza

Fachada lateral del local de 'Mi Marrano' en la calle Laguna de Rins, en el centro de Zaragoza / El Periódico de Aragón

En cambio, el ubicado a poco más de 500 metros, se podía observar esta misma mañana como ya no queda rastro de lo que este establecimiento tenía en su interior, con varios trabajadores llevando a cabo esta obra menor.

Desde la propia empresa no se ha hecho ningún comunicado, ni en su página web oficial, ni en sus redes sociales, por lo que la finalidad exacta de este doble cierre sigue siendo una incógnita para los empresarios y transeúntes de la zona.

Todo parece indicar que estos dos locales dedicados a la alimentación van a seguir el mismo destino que sus predecesores: la primera tienda que abrió en la capital aragonesa en la calle San Ignacio de Loyola (ya cerrada) y otra que tuvo su fin y se convirtió en floristería en la esquina de paseo Sagasta con la avenida Tenor Fleta.

Una "boutique gastronómica" que llegó a Madrid

La compañía, de origen aragonés, comenzó a ganar visibilidad en el mercado aproximadamente un año y medio atrás, coincidiendo con el inicio de su estrategia de crecimiento fuera de Aragón. Fue entonces cuando impulsó su desembarco en Madrid desde Zaragoza con la apertura de su primer establecimiento bajo la marca 'Mi Marrano', un proyecto concebido como colmado boutique y orientado a la comercialización de jamón ibérico como eje central de su propuesta. Este primer local, ya cerrado, se ubicó en el barrio de Salamanca de la capital española.

En aquel momento, la enseña fue distinguida dentro de una selección de las diez mejores tiendas gourmet especializadas en alimentación premium, lo que reforzó su posicionamiento dentro del sector. Aunque la hoja de ruta inicial contemplaba una implantación prioritaria en el entorno del valle del Ebro, el interés generado en otros puntos del país —especialmente en Madrid— llevó a la empresa a adelantar su expansión en la capital como parte de su plan de desarrollo nacional.

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