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Las nuevas viviendas de lujo junto a la antigua clínica del Doctor Lozano, por tercera vez en manos de los tribunales

Por tercera vez, las comunidades de propietarios del entorno han recurrido el plan especial mientras la promotora da pasos para obtener la licencia y levantar el edificio

El plan especial para levantar viviendas en la clínica del Doctor Lozano, en los tribunales

El Periódico de Aragón

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

En los últimos días se han viralizado unas imágenes elaboradas con Inteligencia Artificial en las que se recrea la antigua clínica del Doctor Lozano reconvertida en biblioteca pública. Este icónico edificio de Zaragoza, situado en la esquina entre el paseo Sagasta y la calle Lagasca, lleva lustros abandonado y, para desilusión de las redes sociales, los únicos planes que se han hecho públicos por parte de sus propietarios son la construcción en el jardín trasero de esta casa monumental de un bloque de pisos de siete plantas que, además, engulliría otro inmueble situado en Lagasca 4, que quedaría totalmente rodeado por la nueva mole pese a estar protegido por su interés arquitectónico. Ahora, la promotora inmobiliaria tendría ya listo el proyecto constructivo, pero todavía queda un escollo por salvar al que se agarran los defensores del patrimonio para evitar que pase lo que tantas otras veces ha pasado ya en la capital aragonesa.

Y es que el plan especial que permite la construcción de ese edificio en la trasera de la clínica, aprobado por el Ayuntamiento de Zaragoza hace un año y medio, está recurrido y pendiente de una decisión del Tribunal Superior de Justicia. Fueron las comunidades de propietarios del paseo Lagasca las que llevaron el plan parcial ante los tribunales en la que es la tercera vez que este asunto se judicializa. En las dos ocasiones anteriores, el sentir de los autos de los magistrados fue favorable al interés de los vecinos, lo que impidió la construcción de nuevos bloques.

El nuevo edificio de Lagasca 4, rodeado en rojo, quedará totalmente rodeado por el nuevo, en verde.

El nuevo edificio de Lagasca 4, rodeado en rojo, quedará totalmente rodeado por el nuevo, en verde. / EL PERIÓDICO

Pero en 2023 la promotora y propietaria de los suelos volvió a intentarlo. Finalmente y pese a las campañas en su contra de los vecinos y de entidades patrimonialistas como Apudepa, el plan especial fue aprobado en el verano de 2024 con los votos a favor del PP y gracias a la abstención de Vox, ya que PSOE y ZeC se posicionaron en contra. Sin embargo, las comunidades de propietarios que lindan con la parcela volvieron a llevar el asunto ante los tribunales tras la interposición de un recurso contencioso-administrativo que tiene como objetivo impugnar el plan especial. Y si bien es cierto que los magistrados no han tomado medidas cautelares que impidan la petición de una licencia de obras para llevar a cabo el proyecto, todavía no hay una sentencia que despeje el camino o cierre la puerta a esta nueva urbanización de viviendas de lujo que se situará en una de las zonas más exclusivas de la capital aragonesa.

¿Qué alegan los vecinos para tratar de impedir la construcción del nuevo bloque? Pues aunque las miradas del resto de la ciudadanía estén puestas en la antigua clínica del Doctor Lozano por su monumentalidad, la clave puede estar en el edificio de Lagasca 4, que es el que va a verse más alterado por la edificación del nuevo bloque, ya que quedará completamente rodeado pese a estar protegido.

Edificio de Lagasca 4 que quedará rodeado por la nueva mole de viviendas.

Edificio de Lagasca 4 que quedará rodeado por la nueva mole de viviendas. / RUBEN RUIZ

Uno de los argumentos que utilizan los vecinos en su recurso es que el nuevo edificio no puede construirse pegado al ya existente porque la medianera (el muro lateral) no es tal, sino que es una fachada. Si se considerase fachada por parte de los magistrados, entonces debería protegerse al igual que la fachada que da a la calle Lagasca dada la catalogación del inmueble. Y uno de los detalles a los que se agarran los recurrentes es que el tejado del edificio está construido a tres aguas, es decir, con pendiente tanto a la fachada delantera como a la trasera y la lateral, lo que indicaría que el edificio fue pensado para no compartir pared con otro inmueble.

Pero este es solo uno de los argumentos que alegan. Otros son, por ejemplo, las alturas y proporciones planteadas para el nuevo bloque, que quedaría a poco más de 3 metros de la trasera de la clínica del Doctor Lozano. Con sus siete alturas, la urbanización superaría la altura del resto de edificios de la calle Lagasca, un entorno además en el que hay varios inmuebles protegidos.

Así, a la espera de que los tribunales tomen una decisión, la realidad es que la promotora continúa con sus planes para construir viviendas en ese solar, una parcela que agotarían la edificabilidad prevista en el plan general. Lo que han pedido siempre los vecinos para evitar tener que construir un bloque de semejantes dimensiones es que se permute parte de esa edificabilidad y se traslade a una parcela propiedad del ayuntamiento a cambio de salvar Lagasca 4 y la clínica del Doctor Lozano, que quedaría rodeada por el nuevo edificio.

El primer plan especial data del año 2007 y fue anulado por los tribunales años después al considerar que el edificio planteado no respetaba las condiciones de soleamiento y ventilación del resto de bloques existentes en la zona. El segundo llegó a la Gerencia de Urbanismo en 2018. Fue de nuevo recurrido y, en aquella ocasión, el TSJA lo anuló por un defecto de forma, ya que el plan especial no contaba con el visto bueno de la comisión municipal de Patrimonio.

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