Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El coste de la muerte en Zaragoza: casi 30 funerarias inician la batalla legal contra el «monopolio» del cementerio de Torrero

Los empresarios del sector acudirán al Tribunal de la Competencia porque aseguran que el proceder de Mémora en las instalaciones municipales "vulnera principios de legalidad, libre competencia y derechos de los usuarios"

Los representantes de la funerarias familiares que han denunciado el «monopolio» de Torrero ante el tribunal de la Competencia, este viernes.

Los representantes de la funerarias familiares que han denunciado el «monopolio» de Torrero ante el tribunal de la Competencia, este viernes. / Miguel Ángel Gracia

David Chic

David Chic

Zaragoza

El malestar por la nueva gestión del cementerio de Torrero en Zaragoza tras la concesión de las instalaciones municipales al grupo Mémora ha subido un nuevo escalón. Casi una treintena de empresas funerarias familiares de la ciudad ha presentado una denuncia ante el Tribunal de Defensa de la Competencia de Aragón (TDCA) por las restricciones que encuentran para trabajar en el recinto y por un aumento en los precios de los servicios que consideran abusivo por parte del concesionario.

El contencioso iniciado el pasado mes de diciembre denuncia que el actual protocolo aprobado para la gestión del tanatorio municipal de Torrero, adjudicado a la empresa Mémora y que entró en vigor con el comienzo de año, "vulnera principios de legalidad, libre competencia y derechos de los usuarios".

En este sentido, según las alegaciones que también han trasladado el Ayuntamiento de Zaragoza, exponen que con el cambio de empresa concesionaria de los hornos crematorios, capillas y salas de velatorios se han encontrado con restricciones de acceso que limitan injustificadamente la actuación de funerarias externas, contraviniendo de forma directa la Ley de Garantía de la Unidad de Mercado (LGUM).

El abogado que asesora a las empresas, Jesús Avellana, señala que esta situación se ve agravada por la posible existencia "de ventas vinculadas y de servicios" que es obligatorio contratar con la empresa Mémora, donde "se fuerzan contrataciones y se aplican cargos adicionales" que podrían contravenir la normativa de consumo y competencia, que podría llegar a suponer una limitación de la libertad de elección al obligar a los usuarios a contratar exclusivamente con la concesionaria. 

Para las empresas que trabajan en el sector y que han iniciado el contencioso, en su mayoría de propiedad familiar, todo ello configura "un escenario de discriminación y abuso de posición dominante" que favorece a la empresa adjudicataria frente a otros operadores, generando un alto riesgo de prácticas restrictivas que culminan en un incremento desproporcionado de tarifas, con subidas de hasta un 265% que resultan "a todas luces abusivas para las familias". Y que además, puede suponer su expulsión del mercado y el favorecimiento de una situación de monopolio.

Un ecosistema económico en riesgo

Con la reclamación presentada ante el Tribunal de la Competencia las funerarias familiares de la provincia de Zaragoza esperan un posible pronunciamiento "de contrariedad a las normas sobre competencia de los términos y alcance de la adjudicación", así como la aplicación que se está realizando por el adjudicatario, y provoque por tanto, la revisión del protocolo adjudicado y lograr condiciones más favorables que no ponga en riesgo todo un ecosistema económico. El letrado cita como precedente una condena de 2016 del citado Tribunal de Defensa de la Competencia respecto de la empresa Serfutosa, precisamente, la unión temporal de empresas que gestionaba los servicios en Torrero hasta el pasado año. En este sentido cita que algunas de las situaciones que provoca la nueva adjudicación "podrían tener ya un precedente hace algunos años", sobre todo en la contravención de la normativa de competencia.

El representante legal de las funerarias familiares de Zaragoza considera que la forma de actuar de Mémora en el cementerio de Torrero puede derivar de facto en "un monopolio encubierto" pues permite el uso de un recinto público como si fuera propio de la empresa adjudicataria, una de las líderes del sector en España, con total exclusión de las demás.

Por este motivo, quieren que el recinto funerario ofrezca a todas estos negocios de la provincia de Zaragoza "garantía de acceso a las instalaciones municipales", así como que se supriman posibles "cláusulas abusivas y restrictivas contrarias a la legislación vigente", al mismo tiempo que la eliminación de publicidad institucional que favorezca a la concesionaria y pueda inducir a confusión.

Mejoras en el complejo

El cambio de gestión se produjo el pasado mes de octubre y ha entrado en vigor con el comienzo de año. La firma Mémora Servicios Funerarios explotará el tanatorio del cementerio de Torrero durante los próximos 30 años tras un acuerdo que compromete a la empresa a invertir 7,7 millones de euros en la modernización de las instalaciones. Entre las mejoras destaca la construcción de un nuevo edificio de 1.800 metros cuadrados que contará con cuatro salas de velatorio, una sala de despedida y cuatro nuevos hornos crematorios equipados con tecnología avanzada de filtración y mayor capacidad. Desde Mémora han señalado que en esta nueva etapa tienen «el objetivo y la obligación de garantizar la calidad de los servicios funerarios ofrecidos en dichas instalaciones», así como garantizar «el mejor acompañamiento a las familias aragonesas tras el fallecimiento de un ser querido». 

Además, defienden la actualización de tarifas, que consideran acordes al mercado, sobre todo porque señala que estos servicios requieren la intervención de personal especializado para la recepción y traslado del difunto, así como la supervisión y custodia sanitaria, cumpliendo con los requisitos de garantía establecidos por la normativa vigente. Algo que en su opinión no se producía en la actualidad por la intervención de tantos actores diferentes dentro de las instalaciones.

Las empresas que están detrás del proceso legal denuncian que con el cambio se busca distanciar a las funerarias pequeñas de los familiares para que no puedan trabajar libremente en el tanatorio municipal, puesto que su personal solo puede acceder sin restricciones al muelle de carga, sin acceso completo al resto de las instalaciones. Además denuncian que les están cobrando servicios que las familias no han pedido o que han realizado ellos previamente, con un aumento abusivo de las tarifas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents