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Ultimátum del Ayuntamiento de Zaragoza: la noria navideña se tendrá que desmontar "en el plazo máximo de un mes"

La atracción navideña no entrará en funcionamiento por no haber subsanado las deficiencias detectadas por el consistorio

La noria de Zaragoza tendrá que ser desmontada.

La noria de Zaragoza tendrá que ser desmontada. / Pablo Ibáñez

David Chic

David Chic

Zaragoza

La noria navideña que tendría que haber sido la gran atracción de la ciudad de Zaragoza en las pasadas fiestas tendrá que ser desmontada "en el plazo máximo de un mes", según figura en el informe desfavorable que ha redactado la gerencia de urbanismo.

El rotundo informe al que ha tenido acceso este diario recuerda que la empresa que había solicitado permiso para instalar la atracción en la avenida José Atarés, junto al parque de la Chimenea, había sido requerida en tres ocasiones a subsanar las deficiencias detectadas por el servicio de inspección municipal. El documento señala que no está acreditada "la resistencia suficiente del terreno" ni la seguridad en el uso de la instalación.

La noria es una atracción nueva en cuyo montaje han participado profesionales de distintos perfiles, desde técnicos eléctricos hasta especialistas en estructuras y seguridad. Según fuentes municipales el escollo en este momento se encuentra en el acceso del público a las cabinas.

La atracción se anunció dentro de la programación navideña de la ciudad, pero finalmente no ha podido empezar a funcionar. La noria, con una altura de 35 metros, ha estado funcionando en pruebas en la última semana mientras sus responsables trataban de subsanar las deficiencias señaladas por el ayuntamiento. La intención inicial de sus promotores es que estuviera en marcha para el puente de la Constitución, pero se ha ido retrasando su apertura hasta la denegación definitiva de los permisos. También se barajó el puente de San Valero como una fecha propicia para ponerla en funcionamiento.

La estructura, que ha sido la primera vez que se ponía en marcha, ha recibido al menos tres visitas de los inspectores municipales los días 19, 21 y 23 de enero. En este momento se procederá al desmontaje de la misma y los técnicos tendrán que comprobar el estado de las zonas verdades. El Ayuntamiento de Zaragoza prohíbe expresamente el funcionamiento de la misma y señala que si se pone en marcha sin permiso, se enfrenta a multas graves y a que le prohíban organizar eventos en el futuro. En todo caso, el informe municipal deja un mes de plazo para presentar un recurso ante el propio consistorio o dos meses para ir a los juzgados.

La noria prometía ser una atracción que iba a permitir disfrutar de nuevas vistas de la orilla del Ebro. El precedente está en la noria que se montó en el año 2013 para las fiestas del Pilar cuando debido a la buena acogida de la atracción se dejó hasta después de Navidad. En aquella ocasión el precio para los adultos era de 5 euros y para los niños costaba 3.

La compañía promotora en esta ocasión ya ha abonado 2.000 euros a las arcas públicas como fianza que les será devuelta si, cuando se marchen, todos los elementos de la vía pública donde se asienta la noria están en el mismo estado que cuando llegaron. Además, han tenido que pagar 241,35 euros por la tramitación de los permisos y 3.531,5 euros como tasa por ocupar el dominio público.

Con la resolución negativa termina el proceso de dos meses en los que se ha intentando poner en marcha la atracción. Se desconoce si la firma promotora tratará de buscar un nuevo emplazamiento para estrenar la noria u optarán por llevarla a otra ciudad.

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