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Sorpresa en el Portillo: comienza con polémica el derribo del edificio de Correos y obliga a intervenir a la Policía

Apudepa asegura que no puede iniciarse la demolición hasta que no haya una resolución sobre la catalogación del edificio, pero las máquinas siguen trabajando

Momentos del derribo del edificio de Correos del Portillo, este lunes.

Momentos del derribo del edificio de Correos del Portillo, este lunes. / ASOCIACIÓN DE VECINOS JOAQUÍN COSTA

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Los vecinos del entorno del Portillo en Zaragoza se han llevado este lunes una "desagradable sorpresa" al comprobar como las máquinas que trabajan en la reurbanización del entorno han comenzado a derribar el edificio de la antigua oficina de Correos de la avenida Anselmo Clavé. Este inmueble ha sido objeto de debate y polémica en las últimas semanas puesto que asociaciones de vecinos y entidades patrimonialistas han solicitado que se declare Bien de Interés Cultural con el objetivo de evitar su demolición.

Al observar que las máquinas estaban ya trabajando en el derribo, un vecino ha llamado a la Policía para tratar de frenar a las máquinas- Según consideran desde la asociación de vecinos Joaquín Costa del barrio del Carmen, al haber solicitado la protección del edificio no podría ejecutarse el derribo del edificio hasta que no hubiera una resolución al respecto. Al menos durante un rato, este vecino ha conseguido que las retroexcavadoras dejaran de trabajar gracias a la intervención de los agentes.

La obra no se ha paralizado

Sin embargo, según ha confirmado este diario, las máquinas no han dejado de trabajar. Lo que se ha ejecutado este lunes es una apertura en la fachada a través de la cuál se procederá al vaciamiento del edificio, un paso previo a la demolición de la estructura. Estos trabajos, después del revuelo matutino, han continuado.

Desde Apudepa consideran que el derribo del edificio no puede comenzar hasta que no haya una resolución que responda a su solicitud para catalogar el inmueble como BIC, una petición que ya hizo un ciudadano particular el pasado año y que está en manos del Ministerio de Cultura.

Los vecinos han comenzado incluso una campaña de recogida de firmas para evitar el derribo del edificio, un inmueble de carácter brutalista, uno de los pocos ejemplos que hay en Aragón, y que será derribado según consta en el proyecto de reurbanización de los suelos del Portillo, un proyecto del que por cierto responden no solo el Ayuntamiento de Zaragoza, sino también el Gobierno de Aragón y el Estado a través de Adif, pues el gestor ferroviario es propietario del 50% de Zaragoza Alta Velocidad, el ente público que promueve unas obras que, por otro lado, llevaban 20 años pendientes, desde que se inauguró la Estación Delicias.

La solicitud para proteger el edificio de Correos parte de Apudepa y la asociación de vecinos Joaquín Costa, pero ha sido apoyada por otras tantas entidades vecinales de la zona. “Zaragoza se encuentra ante una decisión que marcará el futuro del barrio del Carmen y del entorno del Portillo durante generaciones. En el ámbito del futuro parque se concentran dos edificios públicos de enorme valor urbano, arquitectónico y social”, remarcan en un comunicado abierto. “No pedimos gestos simbólicos, pedimos compromisos concretos. No es nostalgia. Es ecología, patrimonio y barrio", añaden.

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