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La concejala que debería relevar a Calvo en Zaragoza, ya fuera del partido, sigue dudando: "Nadie de Vox se ha puesto en contacto conmigo"

Marisa Gaspar, muy crítica con Abascal y Nolasco, define al aún portavoz municipal como una persona "cabal y responsable" y define su repentina jubilación como "oportuna"

Julio Calvo y Eva Torres (Vox), en un pleno del Ayuntamiento de Zaragoza.

Julio Calvo y Eva Torres (Vox), en un pleno del Ayuntamiento de Zaragoza. / Pablo Ibáñez

Zaragoza

Marisa Gaspar ocupó uno de los puestos de salida de Vox, el quinto concretamente, en las elecciones municipales de Zaragoza de mayo de 2023. La formación ultra obtuvo entonces cuatro concejales, convirtiéndose en un ariete obligatorio para Natalia Chueca, con un PP que se quedó a un edil de la mayoría absoluta. Pero ahora, a Gaspar le correspondería recoger su acta tras la renuncia del número uno y aún portavoz de Vox, Julio Calvo, que se ha jubilado de forma sorpresiva tras el 8F. Una situación que seguiría cauces normales de no ser por que Gaspar no solo ya no pertenece al partido, sino que se ha mostrado muy crítica con la deriva de Santiago Abascal y con la figura del candidato aragonés, Alejandro Nolasco. Y, por ahora, todavía no ha decidido qué hacer.

Así lo asegura en declaraciones a este diario, en las que comienza aclarando que "nadie de Vox se ha puesto en contacto conmigo oficialmente". Gaspar sí reconoce que en estas últimas horas ha recibido "multitud de mensajes privados animándome y dándome la enhorabuena". Algunos, incluso, de "antiguos compañeros y amigos del partido con los que sigo manteniendo relación". Pero su llegada a la política activa todavía no está clara por todas la excepcionalidad del asunto, en todas sus direcciones.

De hecho, la propia Gaspar reconoce que ha sido una "sorpresa" la "repentina" salida de Julio Calvo, la cual define, por cierto, como "oportuna". "Es una persona responsable y cabal y le deseo lo mejor en esta nueva etapa que comienza", dice al respecto. En ese sentido, es obligatorio recordar que Calvo representa el ala más moderada de Vox, lo cual ha permitido aprobar los dos últimos presupuestos de Chueca y negociar y acordar este último, que la ultraderecha ha decidido no aprobar siguiendo las directrices de Santiago Abascal, que llegaron en plena precampaña electoral.

Captura de pantalla del Facebook de Marisa Gaspar.

Captura de pantalla del Facebook de Marisa Gaspar. / FACEBOOK

Tanto es así que la dimisión de Calvo se hará efectiva, si no hay contratiempos, al comienzo del próximo pleno, en el que curiosamente se votarán las cuentas municipales de 2026. Así pues, el portavoz no podrá sumar su voto al de Vox y dejará un empate técnico entre los 15 'noes' (sumando los diez concejales socialistas y los dos de ZeC) y los 15 ediles populares. Decidirá, pues, la propia alcaldesa con su voto de calidad, dando por aprobados los presupuestos sin tener que someterse a una cuestión de confianza, que también iba a acabar con ese resultado pero que hubiese retrasado la tramitación más de un mes.

Dos críticos del 'think tank' de Espinosa de los Monteros

En ese pleno todavía no estará el relevo de Calvo, sea Marisa Gaspar o los siguientes en la lista. Y esa es la margarita que Gaspar está deshojando en estos momentos. "Mi situación personal y laboral hacen que tenga que consensuar con mi familia y mi entorno laboral este cambio que supondría para todos nosotros el hecho de incorporarme", explica al respecto, y prosigue, en un mensaje con dardo incluido a los ediles de Vox: "Debo valorar la tranquilidad de mi familia y la estabilidad de el equipo de personas con quienes trabajo, que son compañeros con los que me iría al fin del mundo, teniendo que cambiarlos por otros que no me van a recibir precisamente con los brazos abiertos".

"Mi decisión de entrar en política fue para poder cambiar cosas, ayudar a los ciudadanos y trabajar por un país y una ciudad mejores. Sigo pensando en ese compromiso que adquirí y lo estoy poniendo en una balanza", sentencia, antes de concluir que, a su juicio, "hay muchas formas de hacer política y de servir a mi ciudad y mi país. En mi trabajo actual lo intento cada día y allá donde decida ir me moverán los mismos principios".

La portavocía la elegirá Madrid

La situación dentro de la formación ultra en Zaragoza sigue siendo una incógnita. Quedan 15 meses de legislatura y en Vox son plenamente conscientes de la incomodidad que generaría la llegada de Gaspar e incluso, si esta renuncia, la del que fuese número 6, Adrián Sarasa. Este último está muy implicado en el think tank Atenea, fundado por Iván Espinosa de los Monteros, una organización de la que es delegado provincial en la provincia y con la que también simpatiza Gaspar.

Mientras, antes de llegar a ese capítulo, Vox deberá resolver quién ostentará la portavocía cuando se confirme la dimisión de Calvo. Fuentes de la formación reconocen que la lógica hace pensar que será Eva Torres, con un mensaje más duro y que fue la número dos en 2023. Además, ha sido una de las personas con más responsabilidad en el grupo municipal, precisamente en cuestiones como la negociación presupuestaria. Sea como fuere, en el partido también subrayan que la decisión final la tomará Madrid.

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