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Hamza y su familia son desahuciados en Zaragoza pese a la presión popular: "Tenemos lágrimas, la rabia nos puede"

Un grupo de activistas se ha concentrado en el barrio pidiendo la paralización del desahucio, que no ha sido posible y los cuatro miembros tendrán que pasar la noche en el albergue municipal

Hamza y su familia son desahuciados pese a la presión popular: "Tenemos lágrimas, la rabia nos puede"

Pablo Ibáñez

David Chic

David Chic

Zaragoza

La presión popular no ha podido detener este martes el desahucio de Hamza y su familia en el barrio zaragozano de Torrero. "Tenemos lágrimas, la rabia nos puede", ha declarado el portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) instantes después de que, a las 10.20 horas, se confirmara el desahucio tras varias horas de concentración frente a la casa, en la calle Hogar Cristiano.

Tras la noticia, los manifestantes han emprendido una marcha espontánea hacia el centro cívico de Torrero para exigir ante los servicios sociales una alternativa digna para la familia. No han dejado de mostrar su repulsa al desahucio desde primera hora, cuando ya se han concentrado en la calle para tratar de detenerlo. "Queremos que nuestros amigos se queden en Torrero", contaban padres y niños, compañeros en el colegio de los dos hijos de Hamza, que no han dudado en acudir con pancartas de apoyo desde temprano.

Hasta siete furgones policiales cortaban la calle y llegada de la comisión judicial que ha ejecutado el desahucio ha sido a las 9.30 horas. En ese momento, se ha vivido cierta tensión. La comisión ha entrado en el edificio, mientras los activistas de la PAH han reclamado que se tuvieran en cuanta los recursos judiciales presentados y se aplazara de nuevo la ejecución. No ha sido posible. Pasadas las 10.00 horas, Hamza y su familia se han quedado en la calle y previsiblemente pasarán la noche en el albergue municipal.

Esta era la tercera vez que se intentaba echar a estos residentes de este barrio de Torrero, a los que la propietaria de la familia reclama una deuda de 10.000 euros que, según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), se estaban abonando a través de intermediarios.

Desde la asociación de familias del colegio Domingo Miral agradecían la unión vecinal ante la "vergüenza" del desalojo, pues no se les ha ofrecido a los afectados una solución habitacional en el barrio. "Casas y escuela para los niños", reclaman los congregados. "¿Tantos camiones de policía hacen falta para echar a una familia de casa? ¿Para una famila con tres hijos? Así va España", comenta un vecino que pasa por la acera por la calle Magallón.

El apoyo de los vecinos ha sido unánime y cerrado. Amin y Roia, los dos hijos en edad escolar de la familia, tienen mañana una excursión prevista al Ayuntamiento de Zaragoza. "Es una paradoja que al día siguiente de que los echen de casa tengan que visitar el lugar donde supuestamente se defienden los derechos de la ciudadanía", explica Carlos Guzmán, padre de un compañero de clase de los afectados.

Concentración en el centro cívico

Tras el desahucio, los activistas de la PAH se han concentrado en el interior del centro cívico de Torrero, mientras los portavoces de la entidad se reunían con los servicios sociales municipales. "De aquí no nos mueve nadie hasta que nos de una solución", indicaba la portavoz de la asociación vecinal, Aurora González. Por el momento, desde el Ayuntamiento Zaragozo se ha ofrecido el módulo familiar del albergue municipal como solución habitacional provisional debido a que los hostales están completamente llenos por la FIMA.

Previamente al desahucio de hoy, los servicios sociales municipales habían ofrecido ya alternativas temporales en hostales, pero desde la familia se rechazó esta opción. "No se puede permitir que un padre con tres hijos se queden en la calle", denunciaba González. "Nos prometieron que les buscarían una vivienda y en este momento tal y como está el mercado es imposible encontrar una solución", lamentaba.

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