Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cierra Rellenicos, local de croissants y cafés de especialidad en el centro de Zaragoza: "Era rentable para el negocio, pero no para la persona"

Tras casi un año y medio después, esta pequeña pastelería con enfoque en el sabor dulce echa su persiana abajo por la poca rentabilidad del negocio

Exterior de Rellenicos, joven negocio especializado en croissants y cafés en la calle Doctor Cerrada (Zaragoza)

Exterior de Rellenicos, joven negocio especializado en croissants y cafés en la calle Doctor Cerrada (Zaragoza) / El Periódico de Aragón

Zaragoza

Invertir en un negocio es, en ocasiones, una cuestión de valientes a los que muy pocos se atreven. Cuotas que dejan sangrías en las cuentas bancarias, adquisiciones arriesgadas o días sin descanso para sacar adelante un producto propio. En Zaragoza, es una imagen cada vez más común de ver en sus calles transitadas, clara seña de la poca rentabilidad que pueden resultar para los autónomos. Esta vez le va a tocar a Rellenicos, joven pastelería especializada en croissants dulces y cafés genuinos, que cierra tras casi un año y medio de vida (16 meses).

Su única propietaria, Elisa, niega que esta decisión la entristezca y alega que va a dejar el local el próximo 14 de febrero "con la cabeza alta". "Era rentable para el propio negocio, pero no para la persona. Me puedo ir orgullosa y sabiendo que todo lo que he hecho es mío", explica a este diario. El principal bache de su negocio, ubicado en la calle Bernardo Fita número 2 con Doctor Cerrada, es el elevado precio del alquiler. "La zona es buena y el paso de clientes también, pero este sitio tiene fecha y hora", insiste, en referencia a que por mucho que ella trabaje "de lunes a domingo", hay días y épocas que apenas atrae clientela, sobre todo los fines de semana y en verano.

"Lo bueno de eso era que a mí me llamaban un 25 de diciembre y yo estaba allí para servir, aunque había días que yo sabía que me podía ir a mi casa a las tres de la tarde", concreta esta vecina de Utebo. Esto aun sirviendo los cafés especializados por sólo un euro, que si lo acompañas de un croissant apenas llega a tres.

Expresa que se va a tomar un tiempo para descansar, pensar y ejecutar su futuro nuevo negocio. "Es momento de parar y pensar en otra ubicación. Sin embargo, tampoco me mato mucho en ello, estar en una calle muy transitada no garantiza nada y es muchísimo más caro, incluso con pocos metros de diferencia", apuntando un ejemplo a escasos metros de donde se encontraba, como bien es Mi Marrano, del que supo su cierre definitivo hace pocas semanas.

Elisa aclara que "sin inversión no se llega a ninguna parte" y enaltece los sacrificios que ha tenido que hacer estando sola frente a este local de dulces bocados en el Centro. "Algunos pueden decir que trabajando una persona me ahorro mucho. Sin embargo, mira a los de las hamburguesas por 20 euros. Si venden 10, 200 euros para la caja. Yo vendiendo 10 croissants apenas hago 20 euros, y eso ir haciéndolo 365 días al año, cuando ellos algunos días cierran", destaca la autónoma, que ya cuenta los días para vaciar Rellenicos, tras haber llegado a un acuerdo con la propietaria del local para terminar su alquiler.

"Repito, me voy, pero no lo hago triste. He hecho mi trabajo con todo el gusto del mundo", concluye Elisa, quien tras 16 meses de esfuerzo va a poner punto, que quién sabe si final o aparte, a desayunos rápidos y dulces en una zona joven y universitaria en el centro de la capital aragonesa.

Tracking Pixel Contents