Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mismo precio y nuevos métodos de pago: estos son los cambios que le esperan a la tarjeta de bus y tranvía de Zaragoza

La ciudad sustituirá progresivamente la tarjeta tradicional por métodos más cómodos, como tarjetas virtuales, aplicaciones móviles o el pago con la tarjeta bancaria

Un joven enseña la tarjeta ciudadana con la que paga el bus y la aplicación de Avanza

Un joven enseña la tarjeta ciudadana con la que paga el bus y la aplicación de Avanza / CARLOTA GOMAR

Zaragoza

Ya suena el 'tic-tac' para el bus urbano de Zaragoza tal y como se conoce a día de hoy. La clásica tarjeta de cartón o plástico rígido, ese soporte que durante décadas ha acompañado a miles de usuarios en sus trayectos diarios, tiene los días contados. La ciudad avanza hacia una modernización total del sistema de pago, con la digitalización como eje principal. El objetivo es claro: eliminar progresivamente la tarjeta tradicional y sustituirla por métodos más cómodos, rápidos y sostenibles, sin que ello suponga un incremento en el coste del viaje.

La transición ya está en marcha y se plantea como un cambio profundo en la forma de entender el transporte público. La nueva contrata entrará en vigor en enero del año que viene y su evolución tendrá como límite el año 2030. Esta alternativa pasa por potenciar el uso de tarjetas virtuales, aplicaciones móviles como ZUM o la propia app de Avanza, y el pago directo con tarjeta bancaria física mediante tecnología contactless. En este escenario, el móvil se convierte en el nuevo monedero urbano: recargas, códigos QR o pagos sin contacto que permiten acceder al autobús de manera inmediata, sin necesidad de adquirir ni conservar soportes físicos. La intención es facilitar el acceso al servicio, hacerlo más ecológico y adaptado a los hábitos digitales de los usuarios.

Pese a este giro tecnológico, no todo cambia. La Tarjeta Ciudadana y la Tarjeta Lazo seguirán vigentes y mantendrán su papel en el sistema, especialmente en lo relativo a bonificaciones y compatibilidad con la Tarjeta Interbus. Es decir, el usuario no perderá sus ventajas, sino que las verá integradas en un entorno más moderno y accesible. La apuesta por la digitalización no busca eliminar el uso de tarjetas, sino evolucionarlas: la Tarjeta Lazo, por ejemplo, se presenta como una opción más actualizada, mientras que la Tarjeta Ciudadana sigue siendo el soporte principal para los usuarios habituales.

En lo económico, la buena noticia es que las tarifas se mantienen estables. El coste por viaje seguirá siendo de 0,55 euros con los nuevos sistemas de pago, una decisión que busca asegurar que la modernización no suponga un encarecimiento del transporte para los ciudadanos. Así, Zaragoza apuesta por una transformación tecnológica que mejora la experiencia de usuario sin sacrificar la accesibilidad económica.

El reto, por tanto, no es solo tecnológico, sino también cultural: lograr que los usuarios adopten nuevas formas de pago sin perder la confianza en el sistema. La digitalización total del bus urbano es una apuesta por la eficiencia, la sostenibilidad y la comodidad, pero también una señal de que el transporte público zaragozano se prepara para una nueva era, en la que el futuro se paga con un simple gesto, una tarjeta de crédito o un móvil.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents