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El Gobierno de España desiste del plan que iba a acabar con la plaza del Laurel de Torrero pero se compromete a construir 64 viviendas públicas

El Estado renuncia, de nuevo, a modificar la ordenación del suelo para ganar agilidad y poder construir, cuanto antes, las 64 viviendas anunciadas

Parcela en la que se levantarán los nuevos pisos por parte de la nueva sociedad pública estatal Casa 47.

Parcela en la que se levantarán los nuevos pisos por parte de la nueva sociedad pública estatal Casa 47. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Giro brusco de guión. Hace tan solo dos años, a instancias del Gobierno de España,el Ayuntamiento de Zaragoza reactivó la tramitación de un plan especial que pretendía reordenar los suelos de la antigua cárcel de Torrero con el objetivo de permitir la construcción de bloques de vivienda en paralelo y no en forma de C, tal y como pedían los vecinos. Ahora, con el proceso a medias, el Gobierno de España desiste de su propósito, por lo que la parcela de la conocida plaza del Laurel se urbanizará tal y como estaba previsto, salvando así el espacio público en el que un día yació ese laurel que da nombre, de forma oficiosa, al lugar. En los terrenos, la nueva sociedad pública estatal de vivienda, Casa47, prevé levantar 64 pisos.

Por partes. Hasta 2002, la parcela, delimitada por las calles Semblante Aragonés, Fray Julián Garcés, Villa de Ansó y la parte de la antigua cárcel que sigue en pie, estaba ordenada de tal manera que se permitía la construcción de bloques de vivienda en paralelo, lo que implicaba eliminar el espacio en el que había un laurel que, en su momento, se plantó en el patio de la prisión en la que perecieron cientos de represaliados del franquismo.

Los vecinos siempre se manifestaron en contra de esta posibilidad. Debido precisamente al simbolismo de este árbol y a la voluntad de preservar un espacio público abierto en este entorno, en 2006 el ayuntamiento modificó el plan especial para cambiar la distribución de los bloques de vivienda previstos en la parcela, que es propiedad del Gobierno de España. Entonces se proyectó un diseño en forma de C que permitía que la plaza siguiera existiendo y, además, evitaba la tala del laurel, que estaba protegido.

El árbol murió en 2013

Pero el árbol murió en 2013, por lo que dejó de ser un obstáculo, por lo que el ayuntamiento impulsó una nueva modificación del plan especial para retomar la ordenación de los edificios propuesta en 2002 y permitir la construcción de bloques en paralelo, eliminando así la plaza, simbólicamente denominada plaza del Laurel. Sin embargo, debido de nuevo a la contestación vecinal, el proyecto se metió en un cajón hasta 2023, cuando el Estado solicitó de nuevo reordenar los suelos para eliminar la plaza, lo que le permitía construir más viviendas, generando así un aprovechamiento mayor.

El asunto volvió de nuevo a generar enfado a los vecinos e incluso llegó a enfrentar a la izquierda municipal. El PSOE se posicionó a favor de la modificación del plan parcial junto con PP y Vox así que el cambio de la ordenación salió adelante, de manera inicial, con una amplia mayoría. Aquello ocurrió en 2024 y ahora, cuando se debería aprobar definitivamente este cambio, el Estado ha dado marcha atrás y ha pedido al consistorio no tramitar el cambio. Otra vez.

El motivo no es otro que ganar agilidad a la hora de poder levantar las 64 viviendas anunciadas en esta parcela. Seguir con el plan parcial vigente, el que además convence a los vecinos, y no cambiarlo, ahorra trámites administrativos, lo que va a permitir a Casa47 poder impulsar la construcción de esos pisos cuanto antes, ya que no tienen que tocar el ordenamiento.

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