Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los más pequeños se quitan la espina tras el temporal y disfrutan en familia del Carnaval infantil de Zaragoza: "¡Mira, mamá, ahí está el boticario!"

Cientos de niños y niñas llenan de color y disfraces el centro de la capital aragonesa después de que el viento obligase a suspender el desfile de este sábado

Zaragoza

El centro de Zaragoza lucía este mediodía un aspecto más colorido del habitual. Cerca de la calle Alfonso, cuando las gentes se acercaban por el Coso, ya se intuía el aroma, o el sonido mejor dicho, a Carnaval. La expectación era máxima al inicio de la histórica vía, donde la carroza y los principales personajes de la fiesta zaragozana, del Conde de Salchichón a la Mojiganga, pasando por don Carnal, doña Cuaresma y el Rey de Gallos, se mezclaban con la comparsa de gigantes y cabezudos. "¡Mira, mamá, ahí está el boticario!", decía una de las más jóvenes del lugar, a hombros de su madre.

Una escena muy repetida a lo largo de todo el desfile. Decenas de niños y niñas se aupaban en los hombros de sus padres para no perder detalle. En total, en torno a 30.000 personas participaron en el desfile, llegando a picos máximos en la plaza del Pilar de 8.282 personas (1.357 niños y niñas disfrutaron del Tragachicos). Cuando dieron las 12.00, la música acabó con la impaciencia de los más pequeños, algunos de ellos muy madrugadores, tras minutos de correteos, juegos con sus amigos y vigilancia de sus padres, antes que la aglomeración fuese mayor.

También de sus abuelos, que acompañaban a sus nietos y, en algunos casos, con antifaz incluido. Otros apostaban por picar algo en los bares de la zona para hacer hora, y también había quienes inmortalizaban el momento para, seguramente, compartir con sus familias el momento.

El Tuerto saluda a varios niños durante el Carnaval infantil de Zaragoza, este domingo.

El Tuerto saluda a varios niños durante el Carnaval infantil de Zaragoza, este domingo. / Pablo Ibáñez

Entre los más pequeños, la cultura pop se ha impuesto con claridad en lo referido a los disfraces. No faltó ni Spiderman ni el Capitán América. Tampoco los protagonistas de algunas de las películas de animación más famosas. Los clásicos, como Súper Mario Bros y sus amigos, o los piratas que en las pantallas surcan el mar Caribe, eran otro de los principales reclamos entre los niños. Otros, en cambio, lucían disfraces más actuales, como la ya característica máscara, con su mono rojo correspondiente, del Juego del Calamar.

El tiempo acompaña

De esta forma, niños y padres se quitaron por igual la espinita que tenían clavada desde este sábado, cuando el temporal y las fuertes rachas de viento de la borrasca Oriana obligaron a suspender la ruta de las peñas que todavía no tiene fecha reprogramada.

Este domingo, el tiempo acompañaba, con sol y un cierzo más moderado, protegido además por la calle Alfonso. Algo más, no mucho, se notaba en la plaza del Pilar, donde acabó un desfilo que hizo vibrar a los presentes. Mayores y pequeños.

Tracking Pixel Contents