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La reconversión de un icónico edificio del centro de Zaragoza comienza con un derribo: "¿Qué están haciendo?"

Bankinter ha comenzado las obras para trasladar su sede al paseo Pamplona, al chalé de los Chóliz, que mantendrá su aspecto

Así está el derribo de la casa de la calle Doctor Cerrada que pertenece a Bankinter

Iván Trigo

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Unas obras llaman estos días la atención a todos los paseantes que discurren por la calle Doctor Cerrada de Zaragoza. En el tramo más próximo al edificio Paraninfo, entre los números 4 y 6, una cizalla trabaja desde hace unos días en la demolición de una construcción que hasta ahora ocupaba el solar. Este martes, el inmueble, que contaba con solo dos plantas en una vía en la que el resto de edificios le superaban en altura, ha desaparecido casi por completo ante la atenta mirada de algunos viandantes. "¿Qué están haciendo aquí?", preguntaban dos abuelos junto con sus nietos, mientras que el pequeño señalaba el brazo de la retroexcavadora.

Lo que están haciendo las máquinas forma parte del proceso de reconversión y rehabilitación del antiguo chalé de los Chóliz, que da al paseo Pamplona, número 3, y no a Doctor Cerrada. Sin embargo, tanto esta construcción -que está protegida por su interés arquitectónico-, como la de Doctor Cerrada, que no estaba catalogada y que ya no existe, forman parte de la misma parcela, propiedad de Bankinterdesde el año 2024, cuando el banco adquirió la finca para trasladar allí su nueva sede principal para la ciudad de Zaragoza.

Chalé de los Chóliz en el paseo Pamplona.

Chalé de los Chóliz en el paseo Pamplona. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Así, dentro de los planes de actuación dentro de la parcela, Bankinter solicitó la licencia para derruir el inmueble de Doctor Cerrada al consistorio. Este edificio no tenía salida a pie de calle y en su fachada exterior solo había ventanas, no puerta, ya que al interior se accedía por el patio interior que lo une con la parte trasera del chalé. El banco obtuvo el permiso el pasado mes de julio y es ahora cuando han iniciado los trabajos que han supuesto un ir y venir de camiones estos días por el centro de la capital aragonesa.

Fuentes del banco explican que, una vez concluya el derribo, el siguiente paso será la obtención de la licencia de edificación, que incluirá tanto la reconversión y adaptación del chalé de los Chóliz para su utilización como sede principal de Bankinter en Zaragoza, como la construcción de un nuevo edificio en el solar que deja el que acaba de ser derribado. Este, presumiblemente, será más alto que el que existía hasta ahora.

Edificio catalogado

Con respecto a las obras en el chalé, el proyecto tendrá que respetar la estética del exterior y parte de los interiores dado que el edificio está protegido por el Ayuntamiento de Zaragoza por su interés arquitectónico, categoría A. Según consta en su ficha de catalogación, la única intervención que se admite en el edificio es la rehabilitación y deben respetarse y mantenerse las fachadas, la caja de escaleras, las cerrajerías, las decoraciones y los cerramientos.

El objetivo inicial del banco era poder trasladar su sede principal de Zaragoza a este edificio en el año 2027, si bien los plazos van a estar marcados por la tramitación administrativa de los distintos permisos y licencias. Allí se trasladarán decenas de empleados de Bankinter, una entidad que ahora tiene su central en la capital aragonesa en el paseo Constitución.

Derribo del edificio de Doctor Cerrada, la semana pasada.

Derribo del edificio de Doctor Cerrada, la semana pasada. / LAURA TRIVES

Según consta en el informe histórico-artístico del edificio, el conocido como chalé de los Chóliz data del año 1899, cuando el arquitecto madrileño Francisco Gutiérrez proyectó una vivienda para José María Rodríguez. El resultado fue un hotelito de dos plantas que usó un estilo eclecticista pero "moderado". A comienzos de siglo, siendo propietaria del inmueble Pilar Navarro, marquesa de la Granja de Samaniego, el chalé fue transformado sustancialmente.

Así, entre 1912 y 1916 el arquitecto Manuel Martínez de Ubago Lizarra levantó una planta más en el edificio y lo dotó de unas terrazas laterales en las que se colocarían unas rejas de estilo modernista, así como el mirador de hierro y cristal que caracteriza hoy al edificio. "Menos transcendencia estética tuvieron las obras ejecutadas en 1928 proyectadas para Eloy Chóliz por Teodoro Ríos Balaguer, consistentes en la elevación de una planta más y un pabellón sobre la terraza", reza el informe de catalogación del inmueble.

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