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72 horas al límite: así se fraguó el pacto 'in extremis' entre Natalia Chueca y Vox

La alcaldesa tomó las riendas de la negociación este lunes, cuando decidió analizar si jurídicamente se podía modificar la Zona de Bajas Emisiones como exigía Vox sin perder las ayudas del Estado

Natalia Chueca y Eva Torres comparecen tras el acuerdo presupuestario.

Natalia Chueca y Eva Torres comparecen tras el acuerdo presupuestario. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Carlota Gomar

Carlota Gomar

ZARAGOZA

Natalia Chueca y Eva Torres volvieron a escenificar este miércoles la cercanía y el 'colegueo' que ha caracterizado a PP y Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza. Habían sellado el ansiado acuerdo para sacar adelante los presupuestos de 2026, aprobados en el pleno de este jueves. Evitaba así la alcaldesa tener que recurrir por primera vez en la historia de la ciudad a la cuestión de confianza, una foto nada agradable.

El acuerdo llega en un momento delicado, en plenas negociaciones entre las dos formaciones en el Gobierno de Aragón y Extremadura. Precisamente, fueron las elecciones anticipadas en la comunidad las que "dinamitaron" el acuerdo en la capital aragonesa, admiten fuentes del PP, después de negociar y pactar el proyecto de presupuestos con la ultraderecha, como han hecho desde 2020.

Tras el primer 'no' de la comisión

La comisión extraordinaria de Hacienda del pasado miércoles marcó un antes y un después en la casa consistorial. Tras el 'no' de Vox por no aceptar su exigencia de eliminar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), se reactivaron las conversaciones. "El vértigo de última hora aceleró las conversaciones", admiten desde el círculo cercano de la alcaldesa, que llamó a Eva Torres el lunes para sentarse a negociar. Hasta entonces había habido contactos y muchas llamadas, pero fue a partir del lunes cuando se intensificaron los encuentros. La cuenta atrás había comenzado y la alcaldesa tomó las riendas de la negociación.

ACUERDO ENTRE NATALIA CHUECA Y VOX EN EL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, accede a su despacho. / MIGUEL ANGEL GRACIA / EPA

Más allá de lo que díficil que resulta entender que lo que no era válido la semana pasada, hoy sí lo es, la regidora encargó el lunes un informe jurídico para saber si era viable modificar la normativa sin riesgo a perder las ayudas estatales para bonificar el transporte público. Vox había puesto sobre la mesa tres escenarios: eliminar la ZBE, anular el régimen sancionador o condicionar la ZBE a los episodios de contaminación. Las dos primeras se descartaron desde el principio, por lo que se empezó a negociar la posibilidad de adecuar la ordenanza municipal a la última opción, multar solo cuando haya unos determinados niveles de contaminación.

A mitad de mes, antes de la comisión extraordinaria de Hacienda, Chueca ya mantuvo un primer encuentro con Torres para tratar de acercar posturas y evitar ese primer 'no' en la comisión. Entonces las posturas estaban muy alejadas y la alcaldesa no estaba dispuesta a tocar la ordenanza que regula la ZBE por miedo a perder los 22 millones en ayudas. El mismo temor que mantenía la semana pasada.

Eva Torres, que ha liderado las conversaciones en todo momento, le hizo llegar la semana pasada a la alcaldesa un informe con ordenanzas de otras ciudades en las que la ZBE está ligada a los episodios de contaminación, como Ponferrada o Talavera, según explican desde la formación. El lunes 23 Chueca encargó un informe jurídico que concluye que no hay "inconveniente" alguno en aceptar la exigencia de Vox. El documento llegó ayer y, poco después, se firmó el acuerdo presupuestario que incluye la "inminente" modificación de la ordenanza, en un plazo de cuatro meses.

El punto de inflexión

Ese lunes fue clave en el devenir de las negociaciones, la alcaldesa estaba dispuesta a ceder o, por lo menos, a explorar otras opciones, pero siempre con un objetivo claro: salvar los 22 millones del Estado. Durante los últimos tres días han sido Chueca y Torres las que han negociado directamente, hasta entonces lo había hecho el equipo de la alcaldesa.

ACUERDO ENTRE NATALIA CHUECA Y VOX EN EL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

ACUERDONatalia Chueca y Eva Torres comparecen tras el acuerdo presupuestario. ENTRE NATALIA CHUECA Y VOX EN EL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA / MIGUEL ANGEL GRACIA

La pregunta ahora es por qué no se logró este acuerdo antes si, al final, Chueca ha acabado cediendo una vez más a las exigencias de Vox que, bien es cierto, (también) una vez más ha reducido sus pretensiones iniciales. Unos y otros insisten en que en una negociación todos deben ceder para lograr alcanzar un acuerdo que contente a ambas partes y, en este caso, que no haga peligrar una ayuda de hasta 22 millones de euros.

Por mucho que desliguen sus desencuentros y encuentros del contexto político autonómico y nacional, el plantón de Vox llegó después de haber negociado y pactos las cuentas con Chueca (26 de diciembre) y después de que Jorge Azcón anunciase el adelanto electoral (15 de diciembre). Durante la precampaña no hubo contactos entre PP y Vox para acercar posturas, los contactos se produjeron tras las elecciones autonómicas en las que el PP mantuvo el tipo en la capital aragonesa y la ultraderecha creció en todo el territorio, también en Zaragoza.

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