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Así quedarían las elecciones de Zaragoza según el último barómetro municipal: Vox roza el 'sorpasso' al PSOE

El resultado y el número de concejales variaría en función de cómo se presenten las izquierdas, aunque la suma de las derechas ganaría de forma holgada en cualquiera de los escenarios

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, este jueves en el pleno municipal.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, este jueves en el pleno municipal. / JOSEMA MOLINA

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Las dinámicas electorales no escapan a las tendencias nacionales. Así ha quedado demostrado en las últimas elecciones autonómicas del pasado 8 de febrero, donde la política estatal tuvo un peso muy reseñable, y así lo muestra también el último barómetro municipal del Ayuntamiento de Zaragoza. Una encuesta que alcanza a más de 2.000 ciudadanos de la capital aragonesa y que además cobra especial relevancia al haberse realizado entre el 8 de enero y el 5 de febrero, en plena precampaña, primero, y campaña electoral, después.

Uno de sus epígrafes, el más político, dedica un apartado especial a la intención y el recuerdo de voto si las elecciones municipales se celebrasen mañana en la capital aragonesa. Algo que cabe tener en cuenta, máxime cuando la legislatura de Natalia Chueca encara ya su recta final, con unos presupuestos pactados in extremis con Vox y unos comicios programados para mayo de 2027.

En ese sentido, el PP volvería a ganar las municipales con mucha suficiencia, ya que aglutina el 20,3% de la intención de voto (frente al 21,6% que dice haberles votado en 2023). Pero el auge de la extrema derecha no escaparía a los pasillos del consistorio y Vox ya roza el sorpasso al PSOE, con un 9,3% de intención de voto para los de Abascal y un 9,5% para los socialistas, ahora liderados por Lola Ranera. En el barómetro previo, Vox estaba en el 8,8% y el PSOE en el 9,3%.

Un auge de los de Abascal que contrasta con la valoración del partido, que es el que peor nota obtiene con un 3,78. La alcaldesa obtiene la mejor nota del consistorio, un 6,12, aunque baja unas décimas respecto al año pasado (obtuvo un 6,26). Su Gobierno baja del 6 por primera vez en un lustro (5,91) y el PP es el más valorado (5,41), seguido de PSOE y ZeC, aunque estos dos últimos suspenden igualmente (4,12 y 4,08, respectivamente).

Las izquierdas

Y es a partir de aquí donde aparecen cuatro formaciones de izquierdas, con cambios significativos entre ellas. Chunta Aragonesista da un salto cualitativo importante y, como ya sucediese el 8F, sería la fuerza predominante de ese espacio, con un 3% de la intención de voto. Por detrás aparecen, empatados, ZeC e Izquierda Unida (un 1,3% cada una), aunque lo cierto es que la segunda forma parte de la primera, que es una confluencia de distintas sensibilidades, por lo que el dato real, a día de hoy, sería un 2,6%. Y Podemos quedaría en el 0,8%.

Extrapolándolo a una hipotética corporación municipal, y teniendo en cuenta que hay hasta un 40% de indecisos, donde podría estar la clave, la distribución de los concejales cambiaría significativamente si las cuatro izquierdas (que en realidad son tres) fuesen juntas, aunque en ningún caso les bastaría para desbancar a Natalia Chueca del sillón. Con los resultados ya mencionados, el PP obtendría 15 ediles, los mismos que tiene ahora y a uno de la mayoría absoluta, por lo que seguiría dependiendo de un Vox que ganaría tres concejales, pasando de cuatro a siete.

El PSOE se desplomaría y perdería, precisamente, tres asientos en el consistorio, quedándose igualado con la ultraderecha en siete. A su izquierda, CHA regresaría a la plaza del Pilar con dos ediles, los mismos que perdería ZeC. Pero las dinámicas cambiarían si se suman las intenciones de voto a ZeC e IU. En ese caso, lograrían un concejal, arrebatándoselo a Vox. Y en caso de que hubiese una gran coalición con CHA, ZeC, IU y Podemos, las izquierdas obtendrían cuatro escaños, quitándole dos a las derechas, uno a Vox y otro al PP.

En cualquier caso, la extrapolación de las últimas autonómicas arroja un resultado más fiable que el del barómetro municipal, donde es más complicado medir algunas cuestiones (la indecisión, el umbral del 5% en la intención de voto tampoco es del todo real, etc.). Cabe recordar que, con los datos del pasado 8F en la mano, en Zaragoza el PP de Chueca perdería dos concejales y se quedaría en 13, el PSOE se dejaría dos para quedarse en ocho, Vox subiría hasta los seis y CHA obtendría cuatro, aunque de concurrir con IU y Podemos sería la tercera fuerza, con cinco, por delante de los de Abascal, aunque igualados en ediles.

Respecto al posicionamiento ideológico, las tendencias son similares a las de los barómetros anteriores. La mayoría de los zaragozanos y zaragozanas se ubican en el centro (un 21,6%), mientras que prácticamente uno de cada diez encuestados se define a sí mismo como de extrema derecha (9,8%) y un 8,4% lo hace como de extrema izquierda.

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