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El 90% de los municipios de la 'gran Zaragoza' reclama mejoras en el transporte y alerta sobre el reparto desigual de lo servicios

Los municipios del área metropolitana proponen mejorar el equilibrio territorial, pero choca con la voluntad de crecimiento de la capital aragonesa, según el informe de Ebrópolis

Un grupo de vecinos en la calle Mayor de Zuera en una imagen de archivo.

Un grupo de vecinos en la calle Mayor de Zuera en una imagen de archivo. / Rubén Ruiz

David Chic

David Chic

Zaragoza

La gran Zaragoza está formada por 44 municipios que ya superan los 800.000 habitantes aunque sufriendo un caso de "extrema centralidad", debido a que la capital aragonesa concentra el 85% de la población creando una de las áreas urbanas "más macrocefálicas del país" y generando "retos específicos de cooperación". Mejorar el transporte y evitar la concentración de servicios son las dos grandes reclamaciones de los vecinos en este conglomerado que, según la fundación Ebrópolis, ven con buenos ojos crear "una estrategia coordinada" que facilite la cooperación y las oportunidades.

Desde la fundación, en colaboración con la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), se ha trabajado en un informe sobre las necesidades de una redolada económica y social que en los últimos 25 años ha experimentado un crecimiento del 21%, que se traduce en un incremento absoluto de 145.772 personas. Las localidades más beneficiadas de estas dinámicas han sido Cuarte de Huerva (+715,6%), María de Huerva (+478,9%), La Muela (+386,2%) o La Puebla de Alfindén (+241,8%) con aumentos significativos de vecinos frente a la regresión de municipios como Pleitas (-50%), Bardallur (-23,6%), Boquiñeni (-23,4%) o Leciñena (-20,2%).

Estas dos velocidades en las que circulan los municipios del entorno son una de las advertencias que figuran en el último informe sobre la Realidad metropolitana de Zaragoza: hacia una estrategia coordinada difundido este mes por la entidad. El área, según los autores, "presenta un patrón altamente polarizado que genera una red urbana radiocéntrica en torno a la capital. En un extremo, la capital aglutina la práctica totalidad del peso poblacional y de funciones urbanas. En el otro, coexisten municipios con fuerte expansión residencial (en buena parte convertidos en ciudades dormitorio) y pequeños municipios rurales en riesgo de despoblación".

Los propios vecinos del entorno son conscientes de esta situación y propone dos recetas fundamentales para equilibrar los flujos vecinales. La gran prioridad metropolitana de la gran Zaragoza tiene que ver con el transporte. Los últimos informes indican que se producen casi 742 millones de desplazamientos anuales, considerando automóviles, camiones, autobuses y otros vehículos motorizados. De estos desplazamientos, la mayoría (80%) son inferiores a diez kilómetros de distancia, potenciando la idea del centralismo de Zaragoza y los flujos que se generan en sus alrededores.

Según los resultados de una encuesta entre los 44 municipios, un 90% identifica como urgente estructurar mejor el transporte público entre estas localidades. Las carencias más citadas son la falta de conexiones y las frecuencias insuficientes (tanto de bus como de cercanías), lo que obliga a tener una fuerte dependencia del coche para los desplazamientos cotidianos. En un segundo plano, aunque no menor, se señalan déficits en infraestructuras e integración tarifaria, junto con casos específicos relacionados con cambios recientes del servicio (poniendo como ejemplo las soluciones transitorias o la cancelación de paradas). En conjunto, el mapa de prioridades apunta a reforzar conectividad y cadencia del transporte público como palancas inmediatas "para reducir la motorización obligada y mejorar la accesibilidad metropolitana".

El informe también denuncia que Zaragoza concentra "la práctica totalidad de las funciones urbanas", haciendo que la primera corona se consolide "como un espacio más dinámico, con mejores indicadores de movilidad, servicios y equipamientos", mientras que las zonas más alejadas de la capital tienden a mostrar "valores más deficitarios que limitan su capacidad de desarrollo". En este marco, algunos municipios como Utebo, Cuarte de Huerva, La Puebla de Alfindén y Figueruelas se configuran como nodos con cierta centralidad y buena dotación de servicios y conexión a infraestructuras. En cambio, los municipios más alejados reflejan mayores déficits de servicios básicos, menor conectividad física y digital y una dependencia más marcada hacia Zaragoza y las cabeceras comarcales.

De forma transversal, en el área metropolitana de Zaragoza, la escasez de vivienda "es un problema general", pero con dos realidades: en los municipios pequeños y envejecidos además de nueva vivienda, falta movilizar y rehabilitar vivienda vacía. En los municipios en expansión, la demanda supera a la oferta y suben los precios.

Mejorar el equilibrio territorial

Ante esta situación, los municipios consultados por Ebrópolis creen necesario "mejorar el equilibrio territorial" apostando por una agenda común que choca con la voluntad de crecimiento de Zaragoza. Por eso se destaca la conveniencia de contar con un agente supramunicipal que impulse y coordine la gobernanza metropolitana. El informe también recuerda que la existencia de experiencias de coordinación ya activas en el entorno (como el Consorcio de Transportes del Área de Zaragoza o los grupos de acción Local) constituye "un punto de partida valioso para consolidar futuras fórmulas de gestión metropolitana" y avanzar desde la participación hacia decisiones y proyectos compartidos.

Más allá de la capital, el peso demográfico de esta área metropolitana sobre la provincia también está en torno al 80–85%, aproximadamente el 60% del total de la población aragonesa, lo que le confiere una importante relevancia dentro de la comunidad. Además, la centralidad de Zaragoza se ve reforzada por la propia configuración administrativa del municipio: dispone de un término municipal muy amplio, que integra no solo la ciudad consolidada, sino también catorce de barrios rurales con dinámicas y necesidades específicas. Esta singularidad hace que parte de la realidad periurbana y rural forme parte del propio municipio de Zaragoza, lo que influye en la lectura metropolitana del territorio y en la organización de servicios, movilidad y planificación.

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