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Nuevo ultimátum para la noria navideña: el Ayuntamiento de Zaragoza da quince días a la gestora para que desmonte la atracción

La empresa ha comunicado al consistorio que iniciará los trabajos de retirada de la instalación el próximo lunes

La noria de La Chimenea tendrá que ser desmontada en quince días.

La noria de La Chimenea tendrá que ser desmontada en quince días. / Rubén Ruiz

David Chic

David Chic

Zaragoza

La empresa gestora de la noria navideña que tenía que funcionar las pasadas navidades junto a la parada del tranvía de La Chimena, en Zaragoza, ha comunicado al ayuntamiento su intención de comenzar el desmontaje de la misma el próximo lunes. Este anuncio llega después de que el consistorio haya marcado un plazo de quince días para retirar la atracción, que finalmente no ha llegado a rodar en ningún momento.

La empresa gestora ha solicitado una prórroga al mes inicial marcado por el Ayuntamiento de Zaragoza después de que la instalación no lograra los permisos de seguridad para entrar en funcionamiento. La atracción, que prometía vistas inéditas de la ciudad, se ha encontrado con escollos desde el primer momento.

Fue en noviembre cuando la alcaldesa Natalia Chueca anunció como una de las novedades en la programación de la Navidad que se instalaría una noria junto al club deportivo Helios. Sin embargo, fueron pasando los días y el consistorio comenzó a retrasar la fecha de puesta en marcha por la falta de garantías para su funcionamiento. No llegó para el puente de la Constitución y entonces se dijo que estaría lista para cuando comenzaran las vacaciones escolares, pero tampoco pudo cumplirse con ese plazo.

La siguiente fecha que marcó el ayuntamiento en el calendario fue Reyes. Con la estructura ya montada fue cuando se desveló que la documentación presentada por el promotor de la noria no era la correcta y que los técnicos municipales habían concluido que la atracción no cumplía con los mínimos de seguridad exigibles.

Los informes de los técnicos de la concejalía de Urbanismo advertían de la posibilidad de que hubiera problemas por la falta de estabilidad de los anclajes. "Había dudas incluso sobre la resistencia del suelo", indicaban. Por ese motivo, a pesar de que la instalación es completamente nueva y no se ha estrenado en ninguna otra ciudad, se decidió denegar los permisos, algo que hará que se desmonte sin haber sido utilizada. La empresa, que ahora tiene quince días para desarrollar sus trabajos, ya ha abonado las tasas correspondientes por ocupar el espacio público.

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