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De escombrera ilegal a zona verde: los árboles vuelven a la olmeda de Torre Ramona

La asociación vecinal de Las Fuentes critica la intervención municipal pidiendo una actuación que responda «a las necesidades actuales del barrio»

La plantación de la nueva Olmeda de Torre Ramona respeta el arbolado que ha nacido en los terrenos usados como escombrera.

La plantación de la nueva Olmeda de Torre Ramona respeta el arbolado que ha nacido en los terrenos usados como escombrera. / Miguel Ángel Gracia / MIGUEL ANGEL GRACIA

David Chic

David Chic

Zaragoza

Cuando la primavera parece estar a la vuelta de la esquina, los taludes y terrenos baldíos situados en la zona sur del barrio de Las Fuentes, en una franja de terreno delimitada por las calles Miguel Servet (junto a la Facultad de Veterinaria), el Tercer Cinturón y San Adrián de Sasabe, comienzan a transformar su fisonomía. El pasado año, el Ayuntamiento de Zaragoz adjudicó el proyecto para convertir estas diez hectáreas en la llamada Olmeda de Torre Ramona, completando el cierre natural del distrito.

Esta primera fase de los trabajos, que cuenta con un presupuesto de 450.000 euros, permite ir consolidando el arreglo del paseo y las plantaciones en el talud que limita el espacio. La actuación tiene como objetivo mejorar la calidad ambiental de esta antigua zona de cultivo que discurre paralela a la Ronda Hispanidad y que actualmente está llena de vertidos de zahorras y escombros, convertida en un vertedero ilegal junto a una zona de gran densidad de circulación.

De hecho, una de las características de la nueva olmeda es el objetivo de mantener la vegetación que ha surgido de forma espontánea en medio de los restos de obras y basuras.

En este espacio degradado, el consistorio está trabajando en la plantación de 82 nuevos árboles y cerca de 3.000 arbustos beneficiados por la instalación una red de riego que sirve de apoyo a los nuevos inquilinos, habilitando una tubería general a lo largo del camino que recorre la parcela. Además, el proyecto contempla la creación de un pequeño bosque de granados en la zona más próxima a la calle San Adrián de Sasabe, donde se espera que agarren un buen número de fresnos. Las plantaciones se completarán con almeces, algunos nogales y arces campestres.

En cuanto a las arbustivas, el espacio se está renaturalizando con durillos, mirtos, tamariscos y retama, que tienen como función cubrir los taludes pegados a la Ronda Hispanidad. De esta forma contribuirán a formar una pantalla natural que ayude a atenuar el ruido, al mismo tiempo que se fomenta la presencia de insectos polinizadores, mariposas y aves.

Mejora de la biodiversidad

Para mejorar también la biodiversidad, los técnicos están interviniendo en los más de 8.300 metros cuadrados de terrenos sin uso que existen ambos extremos de la olmeda. Todas las especies vegetales que se plantarán ahí, igual que los árboles y arbustos, serán resistentes a la sequía y a la contaminación atmosférica, de forma que tendrán menos necesidades de agua y abono y su mantenimiento será más sostenible.

Tal y como explicó en su día la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, esta actuación tendrá continuidad en el futuro. El objetivo es recuperar de forma progresiva el resto de terrenos situados en este mismo sector y conectarlos con el parque Torre Ramona. Este avance en la llamada orla este de la ciudad también implicará un cambio en la movilidad del distrito, pues el abandono del terreno había favorecido que los conductores lo usaran como aparcamiento improvisado.

El proyecto, que ha comenzado a cambiar el aspecto de esta zona de la ciudad, no gusta en el entorno de la asociación Civitas. Los representantes vecinales han presentado una alegación en la que lamentan que el desarrollo del nuevo parque «no nace de un acuerdo compartido» y aseguran que aunque no cuestionan «la necesidad de zonas verdes» consideran que se han abandonado cuestiones «de contenido social» que ven prioritarias en este momento.

Necesidades del barrio

«Un barrio no solo necesita sombra, también necesita futuro», expresan en el documento que han hecho llegar a la alcaldía de Zaragoza. «Hace 70 años ya se hablaba de regenerar esta zona, pero ahora se ha presentado un proyecto que tal y como está concebido no responde a las necesidades actuales del barrio», afirma el presidente de la entidad, Laureano Garín.

Entre las prioridades que reclaman figura el trabajar por «la vivienda accesible para los jóvenes» y por equipos educativos y culturales. De hecho, inciden en que se debe estudiar la puesta en marcha del proyecto Ciudad de la infancia y la juventud como forma de asegurar un futuro para el distrito. «Tenemos miedo de que las familias de menor edad abandonen el barrio apostando por Arcosur como antes ha pasado con Valdespartera o con el Actur», aseguran.

Por el momento, esperan el nuevo arbolado con la mirada puesta en el pasado. «El futuro de Las Fuentes no puede construirse desde la distancia», expresan.

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