Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Renfe abandona por 1,6 millones la sociedad pública que trajo la alta velocidad a Zaragoza 24 años después de su creación

La operadora ferroviaria estatal traspasa el 12,5% de las participaciones que tenía en el consejo del ente público

Obras de urbanización del triángulo del Portillo de Zaragoza, este martes.

Obras de urbanización del triángulo del Portillo de Zaragoza, este martes. / Jaime Galindo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Movimiento histórico en el seno de la sociedad pública Zaragoza Alta Velocidad. Renfe, que hasta ahora ostentaba un 12,5% del accionariado, ha vendido sus participaciones a Adif, que ahora pasa a ostentar el 50%, mientras que la otra mitad queda tal y como estaba, esto es, distribuida a partes iguales entre el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza. Se trata de una operación que no tiene demasiadas consecuencias, aunque sí se dejará notar tanto en el seno de la empresa pública como a nivel contable.

En ese sentido, abandona el consejo de ZAV la directora de finanzas y administración de Renfe Operadora, Silvia María Gutiérrez Sancho, quien también era miembro de la comisión ejecutiva y de auditoría. Su puesto en el consejo pasará a ocuparlo Alfredo Cabello Amézaga, director de Patrimonio y Urbanismo de Adif; y en la comisión entrará Elena González Gómez, directora general también en Adif, en este caso de Viajeros y Desarrollo de Negocio.

A nivel contable y estatutario, Renfe tenía 1.250 acciones y el pasado 4 de diciembre cerró el traspaso de 1.000 a Adif-Alta Velocidad y de 250 a Adif por algo más de 1,6 millones de euros, ya que cada una tenía un valor nominal de 1.300 euros. Sin embargo, la operadora ferroviaria estatal seguirá reconociendo los préstamos participativos que tenía suscritos con la sociedad, manteniendo tanto los compromisos como las obligaciones correspondientes. ¿Qué significa esto? Básicamente, que los casi 60 millones que adelantó en su día Renfe no se redistribuyen entre el resto de socios y ZAV deberá devolvérselos, con los intereses debidos, de aquí a 2035. Aunque, eso sí, los vencimientos no tienen una fecha fija.

El nuevo compromiso de pago de ZAV a uno de sus socios fundadores deja reservados únicamente algo menos de 400 euros anuales en los próximos cuatro años, y a partir de 2030 deberá pagar, con la disolución de la sociedad, los 58,88 millones que había adelantado Renfe (el resto de socios hicieron lo mismo) para que ZAV hiciese frente a sus pagos, ya que su situación contable llegó a reflejar una deuda bancaria de 485 millones de euros y que el pasado año quedó liquidada.

Esos 58,9 millones de euros, por cierto, también tendrán un cambio en el balance contable, ya que pasan a ser considerados como una deuda a largo plazo con terceros, aunque no supone ningún sobrecoste. Simplemente, cambia de celda. Mientras, el Ayuntamiento de Zaragoza ha aportado en el último año algo más de 9,1 millones de euros a la sociedad, ya que era el único socio que faltaba por completar las cantidades con las que se comprometió en su día en forma de préstamos participativos, que serán devueltos a cada una de las partes de aquí a 2035 tras la última novación de crédito aprobada el curso pasado.

500 millones en préstamos

En ese sentido, el consistorio ha aportado 137,3 millones a Zaragoza Alta Velocidad; el Gobierno de Aragón 132,6 millones; Adif-Alta Velocidad, 143,5 millones; y Adif, 35,9 millones de euros. En total, casi 450 millones en forma de préstamos participativos a los que hay que sumar los 58,9 antes citados de Renfe, que se mantienen igual aunque pasan a ser considerados una deuda a largo plazo.

Las cuentas anuales de ZAV también reflejan cambios en la caja y en los activos de la sociedad. Por ejemplo, se especifica el pago de algo más de 2,1 millones de euros a Correos para que abandone sus instalaciones en el Portillo, lo que ya hizo hace meses, y así poder demoler el edificio dentro de las obras del nuevo parque. Con todo, ese derribo ha quedado ahora en 'stand by' tras las quejas de varias asociaciones patrimonialistas, aunque el pago ya es efectivo y deja a la sociedad con algo más de 45 millones en caja.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents