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El barrio de Zaragoza que sirve de ejemplo para el comercio de proximidad: "Hay que implicarse al máximo en la vida social del distrito"

La gerente de Yo Compro en Las Fuentes, Aurora Sáchez, destaca la importancia de que los comerciantes se impliquen en la vida del barrio, ofreciendo servicios y participando en proyectos sociales

El programa de la Semana de los oficios trata de acercar a los jóvenes la realidad del comercio local.

El programa de la Semana de los oficios trata de acercar a los jóvenes la realidad del comercio local. / SERVICIO ESPECIAL

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Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

La asociación de comerciantes Yo Compro en Las Fuentes lleva años implementando estrategias para tratar de fidelizar clientes y conseguir resistir así en un mundo en el que las grandes superficies y las compras online no se lo ponen nada fácil a los autónomos y pequeños empresarios que, desde sus mostradores en los barrios, tratan de ofrecer desde la cercanía productos y servicios a sus vecinos. Esta estrategia pasa principalmente por imbricarse al máximo en la vida social del distrito con el objetivo, en primer lugar, de darse a conocer y, en segundo, demostrar que las tiendas son imprescindibles. Ante los resultados obtenidos, este modelo se está exportando ahora a otros barrios de la ciudad a través de la Federación de Comerciantes de Zaragoza y Provincia (Fecom).

Todo esto lo explica con entusiasmo la gerente de la asociación Yo Compro en Las Fuentes, Aurora Sáchez, quien desde hace unos meses forma parte además de la directiva de Fecom. «Todo tiene que ver con la forma que tenemos de entender el comercio de proximidad», cuenta. Y esa forma no es otra que comprender que los comerciantes son un agente más dentro de los barrios, que son parte del tejido social. «Todo pasa por implicarse al máximo por la vida del barrio. Somos autónomos y subimos la persiana para ganar dinero, sí , pero tenemos que ser conscientes de que somos un elemento integrador y de control de la vida de nuestros vecinos», expresa.

Esa estrategia, asegura, funciona porque la gente queda agradecida y «es más fiel a la hora de comprar» en el comercio de proximidad, en la tienda que tienen junto al portal. «En Las Fuentes cierran algunas tiendas, sí, pero también abren. No podemos estar todo el día quejándonos o centrándonos en lo negativo», explica.

Trabajo en los colegios

Pero, ¿qué significa para Sáchez implicarse con el barrio? Las numerosas campañas y programas que han lanzado desde Yo Compro en Las Fuentes dan cuenta de ello. «Lo principal es trabajar con los colegios. Tenemos que acercarnos a los jóvenes para que no piensen que las tiendas de barrio son algo de personas mayores. Y por eso es tan importante colarnos en sus clases y que ellos después vengan a conocernos», cuenta.

Esta idea se traduce en proyectos como la Semana de los oficios. Distintos comerciantes del barrio acuden a los colegios a explicarles a los alumnos a qué se dedican. Y los chavales, después, salen un día de excursión y visitan el estudio de fotografía o la clínica dental que tienen al lado de su casa. «Así nos conocen». 

Otros barrios

Esta asociación también creó el programa Comercio Amigo, al que están adheridas 21 tiendas cuyos dependientes han recibido formación específica para poder ayudar a quien lo necesite. «Son tiendas que están marcadas con un cartel y si por ejemplo un niño se siente intimidado o se ha dejado un cargador o el móvil y necesita llamar pues puede hacerlo desde estos comercios», explica Sáchez.

Otro de los programas implementados, este en colaboración de la Fundación El Tranvía, sirve por ejemplo para detectar la soledad no deseada. Los propios comerciantes son los que dan cuenta del estado de sus vecinos, de si llevan mucho tiempo sin verles o incluso de si visten y se asean correctamente para, en caso contrario, acompañarlos a los recursos de esta fundación para ayudarlos a socializar.

Y a esta estrategia más social se une la comercial, que pasa por poner a disposición de los comercios recursos, formación e ideas para vender más y conseguir que sus ofertas lleguen a más gente. Todo esto es lo que se hacía ya en Las Fuentes y lo que ahora desde la cúpula de Fecom se está exportando a otros barrios y municipios como el Gancho, el Barrio Jesús, La Jota, Santa Isabel, Casetas, Torrero –donde están ayudando a los tenderos a organizarse en una asociación–, Tarazona, Fuentes de Ebro y Caspe. De momento.

«Lo primero que estamos exportando son las dinamizaciones comerciales. En San Valentín ya lanzamos una campaña conjunta en ocho barrios, en todos con la misma imagen y bajo las mismas premisas. Nuestra principal misión es acompañar a los autónomos que tan solos se sienten muchas veces y no ser solo un hombro sobre el que llorar sino también una mano a la que agarrarse y seguir creciendo», zanja Sáchez.

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