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24 años de contrastes: Zaragoza Alta Velocidad y la millonaria bolsa de viviendas que le permitiría financiar las infraestructuras pendientes

La sociedad afronta una década decisiva para culminar un macroproyecto urbanístico que comenzó con la llegada del AVE a la capital aragonesa

Los planes de futuro de Zaragoza Alta Velocidad, la sociedad que trajo el AVE a la capital aragonesa.

Josema Molina

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Dentro de ocho días se cumplirán 24 años del convenio que dio forma a la sociedad pública Zaragoza Alta Velocidad, firmado a dos colores por el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de Zaragoza, controlados por el PP en ese entonces, y por el Gobierno de Aragón del PSOE. La apuesta era estratégica. La alta velocidad llegaba a la capital aragonesa y había una serie de infraestructuras que ejecutar y que, a su vez, generarían nuevos solares en los antiguos suelos ferroviarios que servirían para financiar las obras comprometidas.

La teoría estaba clara pero el crac inmobiliario, justo después de la Expo 2008, dio al traste con esos planes. Ahora, casi un cuarto de siglo después, ZAV afronta una década decisiva para culminar su tarea, con hasta 17 pastillas residenciales todavía por subastar y con un valor millonario, capacidad para más de 3.000 pisos libres y un mercado que ha recuperado volumen. Mientras, han pasado 24 años de contrastes que dejan un saldo negativo de 200 millones de euros entre el dinero público invertido y el líquido recaudado por las (pocas) ventas que han llegado a buen puerto.

Un arranque frenético

Los primeros años de vida de ZAV fueron frenéticos. La fiebre inmobiliaria provocó en 2005 los dos primeros grandes contratos: el cubrimiento de las vías desde la nueva estación intermodal de Delicias hasta el cruce de la avenida Ciudad de Soria con Iriarte Reinoso se adjudicó por 21,5 millones de euros. Unas semanas después, la sociedad vendió uno de sus solares más prometedores, el de Torre Zaragoza, a Nozar por cerca de 100 millones de euros. Pero la promotora quebró años después e Ibercaja se quedó con los suelos, que no fueron edificados, vendidos y habitados hasta finales de la pasada década, en el que por el momento es el bloque más alto de Zaragoza y, por extensión, de todo Aragón.

El 'boom' de la Expo

Los preparativos de la Expo 2008 sumaron recursos a un boom inmobiliario que parecía imparable. Solo entre 2006 y 2008 ZAV adjudicó y financió obras por un valor superior a los 330 millones de euros. Sin duda, 2006 fue el curso más prolífico, con el nuevo complejo ferroviario de Plaza (114,5 millones) como el mayor de los ejemplos.

Un año después se urbanizó buena parte del entorno de la estación Delicias y otras actuaciones como el puente del Tercer Milenio (22,8 millones) o la obra civil del túnel carretero de la A–68, cuyo remate, valorado en cerca de 30 millones, no depende de ZAV desde 2012, en una adenda al convenio en la que también se quitó la obligación de reformar la avenida Navarra, recién culminada a cargo de las arcas municipales.

En el balance positivo, la sociedad obtuvo 35,2 millones por una manzana residencial frente a Torre Zaragoza, propiedad de Ebrosa desde entonces, quien tiene previsto construir 160 viviendas, locales y oficinas en el "corto–medio plazo".

El crac

Lo que le sucedió a Lehman Brothers en 2008 y las consecuencias que provocó es de sobra conocido y ha inundado las páginas salmón de crónicas negras en innumerables ocasiones. Zaragoza Alta Velocidad, con el motor de la Expo ya apagado, entró en barrena y se libró de la quiebra por los pelos, gracias a una serie de préstamos bancarios que llegarona los 485 millones de euros. Tras varias reestructuraciones del crédito, la aportación de 500 millones en concepto de préstamos participativos por los socios (que deberá devolver de aquí a 2035) y la adenda citada anteriormente salvaron a ZAV de una muerte que parecía anunciada y que se antojaba agónica.

El resurgir

En 2015, la sociedad intentó levantar cabeza y comenzar a vender algunos terrenos residenciales en la parte oriental del Barrio del AVE, en la avenida Ciudad de Soria y en la plaza sur de la estación intermodal de Delicias. Tanto en 2015 como en 2016 intentó desprenderse, sin éxito, de las dos pastillas junto al centro de especialidades Inocencio Jiménez. En 2017 llegó a quedar desierto un contrato para hacer la auditoría de la sociedad y no fue hasta 2018 cuando, más de una década después, entró dinero en efectivo a ZAV con la venta de un solar en Ciudad de Soria por 14,2 millones y que está habitado desde 2022.

Nuevas promociones de vivienda en el Barrio del AVE de Zaragoza, junto a la avenida Ciudad de Soria.

Nuevas promociones de vivienda en el Barrio del AVE de Zaragoza, junto a la avenida Ciudad de Soria. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

A esta le siguieron otras tres ventas: la manzana donde AXA ultima una residencia y un centro de día (que llegó a ser vendida por 24 millones en 2007, pese a que en 2022 la operación no llegó a los cinco); la restante en esa misma avenida, por 24 millones y que va a entregar su primera fase en breve (108 pisos) para construir inminentemente la segunda y concluirla en 2028 (150 hogares); y una de las dos que quedaron desiertas en la plaza, a Aedas Homes por 19,3 millones y que también tiene sus 198 viviendas habitadas desde 2023. Su gemela saldrá a la venta en los próximos días por 22,1 millones de euros, con espacio para otros 234 pisos.

Las promesas

Ya sin deuda bancaria, ZAV debe cumplir las promesas que en su día le hizo a Zaragoza. La primera, la reurbanización del Portillo, ya está en marcha. Queda todavía el traslado de las dependencias de Adif a Delicias y, sobre todo, la urbanización de la trasera de Augusta, que incluye el demandado parque equipado de La Almozara.

Trasera del centro comercial Augusta de Zaragoza, donde hay espacio para más de 2.000 viviendas libres.

Trasera del centro comercial Augusta de Zaragoza, donde hay espacio para más de 2.000 viviendas libres. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

A nivel residencial, todavía le queda espacio para más de 3.000 viviendas libres, en 17 parcelas: dos en la plaza de la estación, una con un rascacielos de 150 metros contemplado; la manzana de oro del Portillo, que será la próxima en salir a subasta, con 220 pisos de lujo; y 13 solares en el entorno del centro comercial, con una bolsa disponible superior a los 2.000 hogares libres.

Esta zona está pendiente de una nueva valoración, así como de una reordenación que permita construir aún más viviendas incluyendo VPO. Unos suelos pendientes de ser urbanizados y que tienen un valor que, en suma, permitiría financiar todo lo pendiente, plantearse recuperar viejas deudas (como el túnel carretero) y disolver para siempre Zaragoza Alta Velocidad.

Los próximos pasos de ZAV

Tras el Portillo, ZAV ya ha marcado sus dos próximas prioridades: el parque de La Almozara, con un segundo contrato en licitación para electrificarlo (el anterior renunció); y la redacción del proyecto del traslado de las dependencias de Adif a Delicias. Juntos superan los 1,3 millones.

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