Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lo que une al barrio de Santa Isabel con Salvador de Bahía: "El tejido vecinal es lo único que nos salva del frío administrativo"

Un análisis de las necesidades del distrito alerta sobre el encarecimiento de la vivienda y la centralización de servicios

Un grupo de vecinos en Santa Isabel, esta semana.

Un grupo de vecinos en Santa Isabel, esta semana. / Javier Río

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Chic

David Chic

Zaragoza

Una ciudad está escrita en los rincones de las calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras y sobre todo en lo que dicen quienes habitan en esos lugares. El arquitecto brasileño Xico Costa lleva años explorando la relación entre el urbanismo y lo urbano asumiendo que muchas veces la verdadera alma de los distritos no aparece en las recensiones estadísticas. Por eso aplica sus talleres de campo destinados a estudiantes a territorios dispares buscando "una construcción del conocimiento de la ciudad no como un ejercicio exclusivamente técnico".

El barrio de Nova Constituinte de Salvador de Bahía ha sido el caldo de cultivo de una experiencia que el pasado año trasladó al barrio de Santa Isabel y que este mes ha quedado reflejada en la publicación Regeneración urbana y regeneración de la mirada, uno de los capítulos de una obra colectiva publicada por la Universidad de Zaragoza. Para Costa, los dos territorios "configuran dos contextos socioespaciales profundamente distintos" de lo que se han podido extraer "imprevistos y sabores locales".

En los dos barrios ha paseado con estudiantes de arquitectura buscando "crear espacios de confianza" entre la universidad, los ayuntamientos y la comunidad "para conocer los códigos internos" que rigen la vida social con la idea de que cada uno de los participantes redactara un proyecto de regeneración urbana.

La presidenta de la asociación de vecinos Gaspar Torrente de Santa Isabel, Paloma Gómez, señala que este proceso de escucha paralelo, en el que se vieron involucrados algunos miembros de la entidad, ha servido para "poner los pies en la tierra" y repensar las necesidades del barrio. "Los dos distritos tienen una población parecida, aunque Santa Isabel, que pertenece a una ciudad europea, cuenta con un planeamiento urbanístico definido y Nova Constituinte se ha desarrollado sin ningún tipo de planificación", evidencia.

Centro de salud de Santa Isabel, esta semana.

Centro de salud de Santa Isabel, esta semana. / Javier Río

Con todo, Costa destaca que tras el trabajo de campo han podido que ver, tras la fachada de las diferencias, en ambos territorios "se ocultan vulnerabilidades" para las que es fundamental el tejido social. Gómez, que ha tomado recientemente los mandos de la agrupación del barrio, explica que en ambos casos "las asociaciones vecinales participan activamente para proponer lo que hace falta" al considerar que el tejido vecinal "es lo único que nos salva del frío administrativo" ya que las autoridades siempre llegan tarde a las necesidades reales. La obligación es mantenerse a la escucha para dar respuesta a la población "más allá de lo que detecta el ayuntamiento".

En Santa Isabel estas experiencias previas se han dejado sentir en el propio diseño urbanístico, en las batallas por las líneas de autobuses o en la reutilización de los vacíos urbanos al servicio de la comunidad. "Los miembros de las antiguas juntas se han dejado la piel para reclamar mejoras", recuerda.

En la actualidad la lucha se libra contra el cierre de la Casa de la Juventud, un espacio amortizado por el consistorio que era "el caldo de cultivo para consolidar el tejido asociativo". Ahora el trabajo de unión queda relegado al centro cívico puesto que los jóvenes van a tener que salir del barrio para encontrar los lazos que antes tenían al lado de casa. "Estamos viviendo un proceso de centralización de la ciudad", advierte.

Nova Constituinte ha emprendido en las últimas décadas un proceso de regeneración centrado en el ordenamiento y la mejora de la vivienda. Un problema central en Santa Isabel debido a la "revalorización del barrio" por las mejoras en las conexiones urbanas. "Con el crecimiento la limpieza, el servicio de autobuses y las zonas de aparcamiento se están quedando muy justas", advierte Gómez.

Teniendo en cuenta todas las distancias posibles con Salvador, el arquitecto pide seguir impulsando "estrategias cotidianas de resistencia", algo que en Santa Isabel, con escaso relevo generacional en el tejido participativo, resulta cada vez más complicado. "A veces es muy cómodo para un vecino disfrutar de lo que hay, pero no son conscientes de que esto lleva un gran trabajo detrás que realizan las asociaciones", considera Gómez.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents