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Zaragoza lanza un nuevo contrato para auditar "a diario" el servicio que presta Avanza en la contrata del autobús urbano

El Ayuntamiento gastará más de dos millones de euros para hacer una inspección más exhaustiva a la que ya existe desde 2013 y que contrataba la propia empresa. Pondrá más atención a la salida de los primeros buses del día y a la información que se ofrece al usuario

El nuevo contrato de inspección al autobús urbano vigilará a diario a Avanza en nuevos parámetros de calidad que en el futuro se traducirán en multas.

El nuevo contrato de inspección al autobús urbano vigilará a diario a Avanza en nuevos parámetros de calidad que en el futuro se traducirán en multas. / El Periódico

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David López

David López

Zaragoza

El Ayuntamiento de Zaragoza acaba de lanzar a concurso público un contrato estratégico asociado a la futura contrata del autobús urbano, uno de los más importantes que se incorporará a la gestión diaria de este servicio y que tendrá un coste de más de dos millones de euros para las arcas municipales, aunque será la propia contrata, Avanza salvo sorpresa mayúscula, la que acabe pagando el coste. Se trata de dar con una empresa externa que se encargue de auditar "a diario" el cumplimiento por parte de la adjudicataria de los pliegos de condiciones y de su propia oferta, además de los estándares de calidad que la ciudad ha marcado para los próximos diez años. Esta ejecutará una inspección más exhaustiva y de nuevos parámetros, y el consistorio recibirá los resultados y dirigirá su eficacia pero repercutirá a la empresa el precio de la vigilancia a la contrata.

El contrato parte de la idea de reforzar la actual Asistencia Técnica a la Operación del Bus (ATO), implantada en 2013 con la actual contrata y que le cuesta a Avanza unos 370.000 euros al año. Esta contrata a otra empresa externa, que trabaja desde el servicio de Movilidad. Ahora será el consistorio el que licite y adjudique, y la contrata la que pague el coste, que subirá a más de 520.000 euros al año por incrementar la inspección a su funcionamiento. Tanto la actual como la que se adjudicará en paralelo al nuevo contrato, no sólo harán la labor de “control” de la contrata, aunque sea esa una de sus labores más importantes.

Y además será imprescindible para una de las principales novedades que incorporará la nueva contrata del bus, a la que solo Avanza (la actual empresa concesionaria) opta a adjudicarse, que se basa en que todos los incumplimientos y deficiencias que se detecten pueden acabar en penalizaciones, y algunas de las que ya existen, se endurecerían. Básicamente, se trata de que dar un mal servicio les cueste dinero a la empresa, y aumentar la supervisión, vigilancia e inspección para garantizar que no se producen más deficiencias de las que hasta ahora eran capaces de detectar con el servicio ATO.

Uno de los aspectos que se vigilará más es la información que recibe el usuario del bus en las paradas.

Uno de los aspectos que se vigilará más es la información que recibe el usuario del bus en las paradas. / El Periódico

De hecho, este contrato relacionado con la futura contrata, que podría implantarse definitivamente a finales de año o principios de 2027, empezaría aplicarse ya este año con el actual contrato con Avanza. Y es que la adjudicación de esta asistencia técnica para la supervisión e inspección del transporte público en autobús de Zaragoza prevé "introducir el control de nuevos parámetros, aunque no sirvan para penalizar a la actual contrata, ya que eso no está recogido en los pliegos actuales" pero al menos "ir probando la eficacia de todo lo que se pretende". Además de ir testando su implantación definitiva en los tres meses de tránsito que se prevén dar entre la contrata actual y la futura. Al final, el límite para su entrada en vigor está fijada para el 31 de julio de 2027, aunque podría producirse mucho antes.

Además, este contrato de más de dos millones de euros, que tendrá una duración de tres años y prorrogable por dos añualidades más, va a permitir al ayuntamiento dotarse de "nuevas herramientas de control más evolucionadas que permitirán una mayor y mejor recopilación de los datos". Con ellas, se espera intensificar, por ejemplo, el control diario de las primeras salidas de todos los buses, con el control de retrasos en la primera parada, y en suma el cumplimento real de los horarios y la disponibilidad de los buses en la calle. La idea es controlar más parámetros y con mayor intensidad, para lo cual también se deberá contar con más medios humanos y técnicos. Para una labor que el propio contrato estima que serán necesarias "12.544 horas al año".

Esta auditoría externa medirá aspectos determinantes para aplicar penalizaciones económica tales como la puntualidad, el control diario de las primeras expediciones y, como novedad, la información que se ofrece al usuario, en concreto la referida a la dinámica en postes y paradas. Esto último es uno de los aspectos más relevantes de esta inspección, ya que quiere acabar de raíz con los problemas existentes actualmente con esa información y que en el actual pliego no son objeto de una penalización económica significativa.

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