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Los secretos de la visita de la FIFA a Zaragoza: impresiones positivas y un paso más en el camino al Mundial de Fútbol 2030

El organismo suizo mostró un especial interés por el estadio modular y apenas hizo observaciones críticas, aunque falta un nuevo encuentro después del verano antes de una decisión final que llegará a principios de 2027

La delegación de la FIFA, durante su visita a las obras de la nueva Romareda el pasado 10 de marzo.

La delegación de la FIFA, durante su visita a las obras de la nueva Romareda el pasado 10 de marzo. / Miguel Ángel Gracia

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Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

La FIFA, el máximo organismo del fútbol internacional y responsable de la organización del Mundial que llegará a España, Marruecos y Portugal en 2030, concluyó el pasado viernes dos semanas de visitas a las sedes preconfirmadas para la cita. Una de las primeras fue Zaragoza, el pasado 10 de marzo, día en el que los responsables de la candidatura (hubo miembros del ayuntamiento, de la DGA, del Real Zaragoza e incluso de la Federación Aragonesa de Fútbol) mostraron la evolución de la ciudad respecto a los compromisos que exige la FIFA, a todos los niveles, y que causaron una grata impresión en los técnicos del organismo suizo.

En estas dos semanas, por cierto, se ha caído La Coruña, que ha renunciado al Mundial 2030, como ya hiciese Málaga hace unos meses. En la decisión de las dos ciudades se esconde el mismo motivo: la incapacidad de llegar a tiempo con la reforma de sus respectivos estadios. En ambos lugares, además, se planteó una alternativa como la de Zaragoza, con un estadio modular temporal.

Y, precisamente, este fue uno de los puntos que más llamó la atención a la FIFA, que felicitó a los responsables por su ejecución y mostró un fuerte interés en conocer todos los detalles que permitieron convertir un descampado en un estadio operativo para el fútbol profesional en poco más de 100 días. El organismo suizo no descarta replicar ese modelo en el futuro en algunos torneos y eventos que organiza, a la vista del resultado que está dando y que, además, ha permitido acortar los plazos de entrega de la nueva Romareda, que estará lista en 2027, uno de los puntos a favor de la capital aragonesa.

Natalia Chueca y Martín Fuica, director general de la Nueva Romareda SL, junto con una representante de la FIFA.

Natalia Chueca y Martín Fuica, director general de la Nueva Romareda SL, junto con una representante de la FIFA. / Pedro Gonzalez

En cualquier caso, diversas fuentes subrayan a este diario que la decisión definitiva de las sedes no llegará hasta finales de 2026 o, más probablemente, los primeros meses de 2027. Antes, habrá una nueva visita, en septiembre u octubre. Pero, en este momento, la FIFA quiere centrarse única y exclusivamente en la organización del Mundial de este verano, que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá en medio de las tensiones político sociales, internas y externas, en los dos primeros países.

Número de sedes por confirmar

El de Norteamérica será el primer Mundial con 48 selecciones (hasta ahora eran 32) y tendrá 16 sedes. En el torneo de España, Portugal y Marruecos, se preseleccionaron 20 (ahora hay 18 tras caerse Málaga y La Coruña, pero Vigo y sobre todo Valencia quieren entrar). Y el baile de sedes puede llegar hasta el último momento. Pero esas mismas fuentes señalan que la FIFA quiere testar este verano cómo funciona ese nuevo volumen de partidos (102 en total, que en 2030 serían 99 al celebrarse un mínimo de tres en Argentina, Uruguay y Paraguay) para determinar si 16 son suficientes o no.

Es decir, después del verano, el organismo decidirá si hay que hacer una nueva criba y eliminar sedes preconfirmadas, caso en el que Zaragoza está muy bien posicionada para salvarse de la quema, o por el contrario es necesario tener las 20 sedes programadas inicialmente. Si ese es el caso, Valencia y Vigo ganarían enteros para entrar y la capital aragonesa lo tendría prácticamente hecho. En principio, acogerá un máximo de cinco partidos: tres de fase de grupos, uno de dieciseisavos y otro de octavos, que es el límite que marca su nueva capacidad, de algo más de 43.000 espectadores.

Estado actual de las obras de la nueva Romareda.

Estado actual de las obras de la nueva Romareda. / Miguel Ángel Gracia

Con todo, el factor Romareda es esencial. El estadio se está construyendo siguiendo los requerimientos técnicos de la FIFA, como el césped híbrido (a medio camino entre el natural y el artificial) o un sistema de ventilación determinado. Una situación que, según los técnicos, cumple con las garantías de la FIFA, que necesita un estado del terreno de juego óptimo y con capacidad de soportar varios partidos en pocos días, mientras que otros estadios que no tienen una reforma pendiente son más reticentes a según qué requisitos, lo que les restaría posibilidades llegado el caso.

Pero la delegación del organismo suizo, acompañada de miembros de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), no se detuvo solo en la parte futbolística. En movilidad y accesibilidad al estadio, Zaragoza también aprobó con nota y la FIFA apenas hizo observaciones críticas. Uno de los puntos a resolver, eso sí, será el del aeropuerto, que con toda seguridad deberá reforzar su oferta de vuelos durante el mes que dure el Mundial, aunque aquí la capital aragonesa cuenta con un contrapeso importante gracias a su buena conectividad ferroviaria con Barcelona y Madrid.

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