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Las obras en el Huerva terminarán en menos de un año: la reforma que transformará la relación de Zaragoza con su 'otro' río

Las obras de renaturalización del río Huerva, que comenzaron con la construcción de infraestructuras, avanzan en dos tramos, con el objetivo de que las riberas sean transitables entre finales de este año y principios del que viene

Las obras en el Huerva terminarán en menos de un año: así avanzan las obras

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Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Ha sido una de las tareas pendientes de Zaragoza que se hizo todavía más patente después de la Expo, con la recuperación de las riberas del Ebro. La regeneración del cauce del Huerva a su paso por la capital aragonesa es una de las grandes obras en las que anda inmerso el consistorio. Con una inversión de más de 30 millones de euros se trata de uno de los proyectos más cuantiosos emprendidos por el Gobierno municipal en los últimos años, solo superados por la nueva Romareda y, pese a las dificultades, crecidas del río de por medio, los cronogramas se están cumpliendo "con gran esfuerzo".

En estos momentos el ayuntamiento trabaja en dos tramos diferenciados. El primero es el que va desde los antiguos viveros de Sopesens, junto al parque José Antonio Labordeta, hasta la Gran Vía, donde el río desaparece bajo la ciudad; y el segundo es el que va desde la salida del río a la altura de Miguel Servet hasta la desembocadura. En ambos casos las obras ya superaron la primera fase de la reforma, más centrada en la construcción de infraestructuras de saneamiento y control de las avenidas y la calidad del agua, y han entrado ya de lleno en la segunda fase, que es en la que se dotará a la ribera de nuevos accesos y una imagen actualizada y cuidada. Es decir, el año pasado concluyeron los trabajos menos vistosos y ahora se está poniendo todo bonito.

Un hombre coloca una de las vallas que impiden en paso en la ribera del Huerva.

Un hombre coloca una de las vallas que impiden en paso en la ribera del Huerva. / JAVIER RIO

Según informan desde el área de Urbanismo e Infraestructuras, la obra está más avanzada en el tramo 2, donde los trabajos han superado el 40% de la ejecución puesto que se trata de una actuación más sencilla. A final de año serán ya transitables las riberas del Huerva en esta zona de la ciudad, donde el río separa el Casco Histórico de Las Fuentes. En toda esta zona se están abriendo los caminos y se termina la excavación arqueológica: en la zona próxima al parque de Villafeliche aparecieron el año pasado decenas de cuerpos pertenecientes a un enterramiento de la época islámica, lo que ayudó a redefinir los límites de la Zaragoza antigua. Asimismo, ha empezado ya la plantación de arbustos y nuevos árboles, sobre todo los de gran porte. Las rampas y escaleras han tomado forma.

Los tramos

El tramo 1, el que va desde el Parque Grande hasta la Gran Vía, y que hasta ahora suponía una gran brecha urbana que atravesaba el centro de la ciudad, lleva algo más de retraso en lo que se refiere a trabajos terminados. Abarca un tramo más largo y además conlleva actuaciones más complejas que se alejan incluso del cauce puesto que aquí se plantean también mejoras en ocho calles de los alrededores en las que se acometarán trabajos para integrar a la ciudad con el nuevo espacio natural.

Este tramo estará terminado a principios de 2027, si bien a día de hoy comienzan a ser visibles los cambios. En Gran Vía, por ejemplo, donde el río se sumerge bajo el asfalto, se ha construido una escalera para poder descender hasta la ribera. En el otro extremo, en Goya, hay otra escalera y lo mismo en el puente del Emperador Augusto o puente de los Gitanos. Allí se puede observar también cómo se ha transformado lo que en su día era una solera embaldosada sin verde ni apenas sombra en una zona ahora de tierra y soportada por un muro de contención elaborado con rocas gigantes que pronto será un parque.

Y es que en este tramo se van a crear cinco nuevos parques: uno en los antiguos viveros de Sopesens, donde se ha construido bajo tierra un tanque de tormentas que será capaz de retener agua procedente de lluvias torrenciales para evitar crecidas en el río; otro en Manuel Lasala; otro será el ya mencionado junto al puente de los Gitanos; y otros dos entre Goya y Gran Vía. En total serán más de 12.300 metros cuadrados de zonas verdes nuevas que se incorporarán en la ciudad.

Obras en el río Huerva.

Obras en el río Huerva. / JAVIER RIO

No obstante, más allá de las escaleras y los caminos ya dibujados, todavía queda tiempo para poder imaginarse cómo quedará todo este tramo de la ribera. En total, la actuación, sumando todas las zonas de intervención, suma 2,5 kilómetros de cauce y 80.000 metros cuadrados de espacio público renovado que, no obstante, no abarcan todo lo que es el cauce del Huerva a su paso por Zaragoza.

Y es que más adelante se actuará también sobre el tramo que va desde la avenida Cesáreo Alierta y Miguel Servet, desde Corazonistas hasta el centro de mayores Laín Entralgo, un tramo muy pequeño en comparación con la obra que se está ejecutando ahora y que cuenta con unos 350 metros de longitud.

Los orígenes del proyecto

Así avanza la renaturalización de un cauce con una obra que ha tenido momentos muy complejos, como la instalación de un gran colector que obligó a desviar el tráfico en el camino de Las Torres. Además, los operarios han tenido que lidiar con lluvias y crecidas, lo que ha provocado retrasos puntuales, lo que no ha impedido que el cronograma general se mantenga según lo previsto.

Con todo, dentro de un año los zaragozanos podrán disfrutar del resultado de esta obra que se ideó en tiempos de Jorge Azcón como alcalde, quien llegó a ligar este proyecto con el de la nueva Romareda. Y es que el plan inicial era conseguir 15 millones de euros de la venta de los suelos terciarios que se 'retiraron' de la parcela del estadio para intervenir sobre el río. Finalmente, no han sido 15 millones, sino el doble, los que se han invertido, ni Azcón el alcalde que está ejecutando la obra, sino Natalia Chueca. Aunque justo es decir que sin el apoyo financiero del Gobierno de Aragón esta actuación hubiera resultado imposible. La DGA aporta 20 millones del total.

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