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Cierra una histórica ferretería en Zaragoza tras más de 60 años de servicio: "Gracias por su fidelidad todo este tiempo"

Tras la jubilación de sus regentes, Paco y Pilar, han colgado el cartel de "Cerrado" tras décadas de servicios al barrio de La Almozara

Fachada de la Ferretería Arto, con más de 60 años a su espalda en el barrio de La Almozara

Fachada de la Ferretería Arto, con más de 60 años a su espalda en el barrio de La Almozara / Almozara Cercana

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Zaragoza

Cada vez son más los negocios que se quedan sin suplencia y se ven obligados a cerrar tras no encontrar una solución con la que salir a flote. Cuando llega la hora de la jubilación los relevos generacionales escasean en Zaragoza (en su mayoría, hay casos para todo), ya sea por falta de interés en el sector del negocio a tratar, por tener otras alternativas más atractivas o directamente por falta de financiación o poder económico para llevarlo. Pues bien, este es la triste realidad a la que se tendrán que acostumbrar los vecinos de La Almozara tras pasar por el escaparate de una de sus tiendas más míticas del distrito.

La Ferretería Arto ha bajado sus puertas definitivamente después de 63 años al servicio del vecindario, así lo han comunicado con una emotiva carta a la entrada de su establecimiento, ya con la persiana bajada. Sin redes sociales, sin vídeos, a la vieja usanza y para sus más cercanos. "Después de 63 años atendiendo a los vecinos de La Química y La Almozara, la Ferretería Arto ha cerrado", comenzaba así su escrito que ha sorprendido a más de uno que ojeaba el establecimiento de la calle Reinia Felicia 5.

Fue ya en la década de los 60 cuando Paco y Pilar regentaba este "pequeño gran negocio", como lo describe alguno de sus conocedores en redes sociales. Algo que ahora sólo podrá quedar en el recuerdo. "Damos las gracias a todos nuestros clientes, muchos de ellos amigos, por su fidelidad todo este tiempo. Muchas gracias, servidor de ustedes. Hasta siempre", se despiden así de una época muy marcada y sentida para todo el barrio.

Con su cierre no solo desaparece una ferretería, sino también una forma de entender el comercio de barrio basada en la cercanía, la confianza y el trato personal. La persiana bajada de Arto es el reflejo de un cambio generacional que avanza imparable y que deja atrás décadas de historia construida a pie de mostrador. Para muchos vecinos, no será solo el fin de un negocio, sino la despedida de un lugar al que siempre se volvía, donde cada compra llevaba consigo una conversación y donde, durante más de seis décadas, se forjó parte de la vida cotidiana de La Almozara.

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